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Así como viene haciéndolo el pueblo chileno, precisamos ir a las calles y derrotar el proyecto de entrega, semiesclavitud y dictadura del gobierno Bolsonaro.

Por: Redacción PSTU, Brasil

En la mañana de este jueves 31 de octubre, el diputado federal Eduardo Bolsonaro (PSL-SP) volvió con sus inaceptables amenazas autoritarias al defender “un nuevo AI-5”. El Acto Institucional n.° 5 fue el instrumento por el cual la dictadura militar cerró definitivamente el Congreso, anuló las libertades democráticas, y recrudeció la represión, la persecución, el asesinato y la tortura de opositores políticos. La amenaza del ex escribiente de la Policía Federal ocurrió durante la entrevista con la periodista Leda Nagle.

Reclamando sobre las críticas al desgobierno de su padre, el diputado dijo que “si la izquierda se radicaliza a ese punto, precisamos tener una respuesta; y una respuesta puede ser vía un nuevo AI-5”. El 29/10, el “03” [en alusión al twitter de la diputada del PT, Erika Kokay, que lo denominó así] ya había subido a la tribuna de la Cámara a amenazar con un nuevo golpe militar. Refiriéndose a las protestas en Chile discursó que “si ellos comienzan a radicalizar de lado de allá, nosotros vamos a ver la historia repetirse”, dijo, después de afirmar que “si (las protestas) vienen para acá, van a tener que vérselas con la policía”.

Frente a las críticas a las amenazas, el aspirante a dictador postó aún en las redes sociales un video en el que su padre, por entonces diputado, Jair Bolsonaro, exalta la dictadura militar y al torturador Brilhante Ustra.

Esas amenazas precisan ser fuertemente repudiadas, siendo o no una bravata con el fin de desviar la atención de las recientes noticias y audios de Queiroz, el empleado de la familia Bolsonaro acusado de corrupción y envuelto con los milicianos que, por su parte, son acusados por la ejecución de Marielle Franco y Anderson Gomes. Muestra bien el carácter autoritario de Eduardo Bolsonaro y del gobierno, que atenta contra las libertades democráticas, amenaza con represión cualquier tipo de protesta, y criminaliza los movimientos sociales.

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No son por nada los frecuentes elogios a dictadores y torturadores como Ustra, o Pinochet en Chile. O incluso al dictador saudita con quien el presidente Bolsonaro acabó de encontrarse y por quien declaró tener una gran “afinidad”.

El proyecto de Bolsonaro es acabar con las libertades democráticas, el derecho a la organización, la manifestación y la protesta, e incluso el derecho a la crítica y la oposición. Quieren tratar las protestas en el Brasil como Piñera lo está haciendo en Chile: con represión.

Así como el pueblo chileno viene haciendo, precisamos ir a las calles, y derrotar el proyecto de entrega y semiesclavitud del gobierno Bolsonaro. El gobierno acaba de aprobar una reforma de la Previsión que significa el fin del derecho a la jubilación de millones de trabajadores. Impone una verdadera guerra social contra la población pobre en beneficio de las ganancias de los banqueros y las grandes empresas. Para los ricos, ataca a los trabajadores, los pobres, los indígenas y el medio ambiente. Y para garantizar eso, deja en evidencia que no descarta una dictadura.

Eduardo Bolsonaro habla por el padre, el presidente Jair Bolsonaro. No se puede tolerar que el hijo del Presidente, y él mismo, continúen amenazando con golpe militar.

Todas las organizaciones de la clase trabajadora, pero también las organizaciones de la sociedad civil que se reivindican democráticas, precisan rechazar esas amenazas autoritarias. ¡Precisamos dar un basta a eso! ¡Dictadura nunca más!

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.