Compartir

El próximo 10 de julio ocurrirá una jornada de luchas y protestas por el “Fuera Bolsonaro”. Convocado por más de cien organizaciones, entre partidos, movimientos sociales y populares, esa movilización tiene la tarea de masificar la lucha para derrocar el gobierno, llamando a que las personas hagan asambleas en los lugares de trabajo, paralizaciones, que usen ropa o algún elemento negro o, en caso de que estén en casa, protesten en las ventanas, en las redes sociales y con cacerolazos.

Por: Redacción PSTU, Brasil

Existen, sin embargo, otros movimientos y articulaciones que, a despecho de declararse oposición a Bolsonaro, no pasan de tentativas de frentes con la burguesía contra los derechos de los trabajadores y a favor de un proyecto electoral de conciliación de clases. Es el caso del movimiento “Derechos Ya! Foro de la Democracia”, que realizó un acto online el día 26/6 reuniendo nombres como Fernando Henrique Cardoso (FHC), Luciano Huck, el senador “tucano” [del PSDB] Tasso Jereissati, además del gobernador del Maranhão, Flávio Dino (PCdoB), el ex candidato Ciro Gomes, hasta Guilherme Boulos, Marcelo Freixo (ambos del PSOL), y la diputada de la corriente del MES en el PSOL, Fernanda Melchionna.

Este amplísimo frente causó cierta polémica y trajo la discusión: ¿contra Bolsonaro toda unidad es legítima?

Frente único, unidad de acción para luchar y frente amplio electoral

No hay dudas de que la primera tarea planteada para la clase trabajadora es el “Fuera Bolsonaro” y su gobierno genocida, de ataques a la clase trabajadora y a las libertades democráticas a través de amenazas golpistas. Cada día que Bolsonaro pasa en el poder significa más muertes, más desempleo, mayor criminalización de las luchas y ofensiva a las libertades de organización, manifestación y opinión.

Frente a esto, la clase trabajadora, a través de sus organizaciones, tiene la obligación de colocarse al frente de la más amplia unidad para luchar y poner un punto final en este gobierno. Como también es necesario un frente único de clase para defender los derechos que están siendo duramente atacados por el gobierno y el Congreso Nacional, y también por los gobernadores bolsonaristas y de la oposición, como es el caso de las Medidas Provisorias (MPs) 936 y 927, que “pasan por encima” de los derechos permitiendo la suspensión de los contratos de trabajo, reducción de salarios, y despidos. O sea, frente único y unidad de acción para luchar, no para disputar elecciones y gobernar con el capitalismo.

Algo bien diferente de lo que se propone y viene haciendo el movimiento “Derechos Ya”. Es un frente que ni siquiera defiende el “Fuera Bolsonaro” pero muy por el contrario, reafirma el “status quo”, o sea, el orden capitalista, el régimen y sus desgastadas instituciones como el Congreso Nacional, que está junto con Bolsonaro contra los derechos. Al mismo tiempo que se opone a un golpe de Bolsonaro, es como el frente que el Congreso Nacional, los gobernadores y el Poder Judicial componen, en la práctica, por la aprobación de las reformas. Y peor aún, visa colocar a la clase trabajadora a remolque de este proyecto de conciliación de clases con la burguesía, de liquidación de sus derechos, y entrega del país.

Lea también  Bolsonaro es el responsable número uno por el genocidio que ocurre en el Brasil

Al denominarse como “Derechos Ya”, haciendo un paralelo con el movimiento de las “Directas Ya”, torna explícito su objetivo de engañar a la población. Las “Directas Ya” fue una amplia movilización de unidad de acción con el objetivo de derrocar la dictadura. Este movimiento, ahora, es un frente político que, en el nombre, defiende los derechos, pero aglutina personalidades como Tasso Jereissati, senador que hace pocos días fue relator de un proyecto del gobierno Bolsonaro de privatización del agua y del saneamiento básico (que tuvo incluso el voto de Cid Gomes, del PDT). Lo mismo ocurre en relación con FHC o Temer, que impuso el “techo de gastos” para sacar aún más dinero del Sistema Único de Salud (SUS) para entregar a los banqueros.

El gobernador Flávio Dino (PCdoB), uno de los articuladores de este “frente amplísimo” donde cabe toda la burguesía brasileña y multinacional es el mismo que impuso la reforma de la Previsión en su Estado, y que defiende en el discurso la soberanía nacional, pero acabó de apoyar la entrega de la Base de Alcântara a los Estados Unidos, desalojó quilombolas y comunidades como la del Cajueiro para entregar sus tierras a empresas multinacionales capitalistas chinas. Y que sigue ahora la política genocida de Bolsonaro de abrir la economía en medio de la pandemia descontrolada, sumándose al genocidio de los más pobres.

No fue casualidad que hasta incluso Sérgio Moro haya sido propuesto para participar del acto de este viernes. Con una bandera de defensa del Estado Democrático, un lema mentiroso que dice estar a favor de los “derechos” pero que en su interior reúne a políticos que hoy llevan la misma política económica de Paulo Guedes, cabe todo el mundo que no esté defendiendo un golpe militar. O sea, prácticamente toda la burguesía.

Derechos Ya”, a ejemplo de otros frentes que se formaron recientemente, como “Estamos Juntos” y “Somos 70%”, son intentos de construir un frente de “unidad nacional”, prometiendo a la burguesía una unidad alrededor de la democracia de los ricos, que haga con otro discurso el trabajo sucio que el “liberal” Paulo Guedes hace hoy en el gobierno pro dictadura de Bolsonaro. En el “Derechos Ya” de esa gente no entra la defensa de la previsión pública, o la revocación de la reforma laboral. Muy por el contrario, ayudan al gobierno Bolsonaro en el Congreso Nacional a pasar por encima de los derechos de los trabajadores.

Lea también  Bolsonaro y gobernadores quieren normalizar el genocidio

Ese frente busca dialogar también con el frente de conciliación de clases con la burguesía que enfardó los catorce años de gobierno del PT y que nos trajeron a la situación actual. Y el PT, evidentemente, también defiende un frente amplio con la burguesía para gobernar. La cuestión es que Lula y el partido precisan de protagonismo, y para eso (e incluso para valorizarse frente a las otras articulaciones), defiende un frente un poco menos amplio. Pero no deja de estar con un pie en cada canoa, tanto con una presencia secundaria en los “Derechos Ya” como en el “Estamos Juntos”.

¿Qué tienen en común todos esos frentes? Buscan fortalecer y pavimentar una alternativa de la burguesía para la disputa electoral y de poder para 2022, en los marcos del orden y del status quo. Si los frentes de unidad nacional “Derechos Ya”, “Estamos Juntos” y congéneres son un escándalo, el proyecto de frente amplio del PT también lo es, pues ya vimos dónde dio.

La clase trabajadora debe estar a favor de toda unidad de acción para derrotar y derrocar a Bolsonaro y Mourão. De la misma forma, debe estar al frente de toda unidad de acción contra los ataques a las libertades democráticas y para sacar a Bolsonaro y su banda. Pero no puede ser carne de cañón de la burguesía para ser usada en el genocidio del Covid-19, para entregar la Petrobras y la base de Alcântara, mucho menos para apoyar reformas neoliberales (tanto en el Congreso como en los Estados), para aceptar el desempleo y la reducción de salarios en pro de un supuesto “desarrollo nacional” que no pasa de una falacia para perpetuar la desigualdad social que vivimos. Tanto ahora como en la forma de un proyecto electoral para 2022.

São Paulo, SP 19/05/2020-Centrales sindicales convocan acto contra la política del gobierno Bolsonaro. Roberto Parizotti/Fotos Publicas.

Unidad de acción para luchar contra Bolsonaro y en defensa de los derechos

La clase trabajadora precisa de un frente único de clase para luchar en defensa de su vida, por una cuarentena de verdad, con empleo, renta y condiciones para que todos puedan protegerse (incluso garantizar los hoteles e inmuebles vacíos para que los más pobres puedan hacer cuarentena); con testes masivos e inversión en salud pública para enfrentar la pandemia. También para luchar en defensa del salario y del empleo, contra la privatización de la salud, del agua y de la educación pública.

Si estamos dispuestos a hacer toda unidad de acción posible para sacar el gobierno Bolsonaro y por las libertades democráticas, como es la jornada de luchas del 10 de julio, no estamos dispuestos a integrar un frente de “unidad nacional” para arrojar la crisis en las espaldas de los trabajadores, entregar el país, y que ni siquiera defiende el “Fuera Bolsonaro”.

Lea también  Sobre la epidemia de violencia policial y el asesinato de George Floyd

Que la burocracia sindical y que del PT al PSOL se propongan entrar en una cosa de esas, solo demuestra que la clase trabajadora precisa más que nunca creer en sus propias fuerzas, desarrollar su autoorganización y organizar una estrategia alternativa socialista.

Causa extrañeza aún cómo sectores como el MES, con la diputada Melchionna, que se dice de la izquierda del PSOL, acepte formar parte de un frente de unidad nacional, de colaboración de clases en defensa del “orden” y doblemente engañoso, cuando dice estar por la defensa de los “derechos”, cuando este es 100% antiderechos, y cuyos integrantes, en la práctica, están al lado de Paulo Guedes contra los derechos de la clase trabajadora y en la entrega del país.

Lamentablemente, este no fue un rayo en cielo azul. Melchionna ya había votado a favor de un proyecto anticrimen de Moro, que criminaliza y aumenta la represión contra jóvenes negros de la periferia. También en el llamado “Presupuesto de Guerra” de Paulo Guedes, que arroja la crisis en las espaldas de los trabajadores y de los más pobres. Es el resultado de una lógica de “lo menos peor”, cada vez más lejos de una perspectiva socialista y cada vez más próximo del status quo, de la lógica electoralista y, como ocurre ahora con este frente, más próximo de la burguesía y de todos los sectores contra los cuales luchamos.

Artículo publicado en www.pstu.org.br
Traducción: Natalia Estrada.