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Después del atentado contra Charlie Hebdo, otra edición crítica francesa está amenazada. Ahora se trata del programa de televisión “Guignols” (Títeres), que existe desde 1988 y forma parte de la gran tradición satírica y panfletaria francesa cuyo origen puede ser encontrado en los viejos panfletos de los tiempos de antes de la gran Revolución Francesa, en que el pueblo ridiculizó despiadadamente el absolutismo, a los nobles y a los ricos. 

Por I. Razin

Y, esta vez, la amenaza ya no viene de los yihadistas sino de Vincent Bolloré, el gran patrón francés, proveniente de la gran familia burguesa que es parte de la clase dominante del país, presidente del grupo Bolloré y, entre otros, principal accionista de la multinacional de las telecomunicaciones “Vivendi”, poseedor de la red de televisión Canal+, en la que se realiza “Guignols”; gran amigo de Sarkozy, pero también apoyador político de los alcaldes parisinos “socialistas”.

Sin ser un portavoz de la gente humilde, “Guignols” hizo denuncias brillantes de los políticos corruptos e hipócritas, de las multinacionales, de los grandes patrones, de la guerra en Irak, de la intervención del gobierno francés en África y su venta de armas para sus amigos dictadores, del todo el “beaumonde” nacional e internacional, y hasta criticó con gran sarcasmo las medidas de austeridad llevadas adelante por el gobierno de Hollande. Y el mismo Bolloré no pudo evitar ser blanco de sus chistes. Con todo esto, “Guignols” se destaca entre las ediciones críticas francesas y tiene carácter emblemático. Y por eso tiene mucha popularidad.

El anuncio de la posible supresión del programa que, según Bolloré es culpable de “reírse de los otros”, provocó bronca por parte de los periodistas y la gente en general, muy sensible en Francia a este tipo de cosas. Entonces, la supresión completa fue sustituida por el anuncio de la transferencia del programa de acceso libre al espacio reservado solo para los suscriptores del Canal+. Pero, ahora, en plenas vacaciones, fueron “licenciadas” cuatro figuras claves del colectivo “Guignols”. Todo eso muestra que el ataque contra “Guignols” no tiene nada que ver con razones financieras o con una “actualización del perfil” del canal sino que es una clara decisión política, un ejemplo de censura política y una agresión abierta y directa del gran capital contra la libertad de prensa.

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A diferencia de los yihadistas, Bolloré no mata a los periodistas, solo los expulsa. Pero el resultado pretendido es el mismo: hacer callar. Lo que otra vez muestra cómo la burguesía tiende a hacerse intolerable a la libertad de expresión, porque tiene demasiado que esconder al pueblo; muestra su hipocresía a pesar de que después del atentado contra Charlie Hebdo intentó hacerse ver como defensora de la libertad de prensa. En realidad, solo la gente humilde, la clase trabajadora está interesada en toda la verdad y puede defender las libertades democráticas hasta el fin. Por eso, tenemos que defender “Guignols”.

Firme la petición para salvar «Guignols»:

https://secure.avaaz.org/fr/petition/VINCENT_BOLLORE_LE_PDG_DU_GROUPE_VIVENDI_SAUVER_LES_GUIGNOLS_DE_LINFO/?pv=22

Twitter al apoyo de «Guignols »:

https://twitter.com/search?q=%23TouchePasAuxGuignols&src=tyah

(Defendre les “Guignols” pour ne pas être guignols)