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Desde hace unos días, a partir de la aprobación del infame decreto «Seguridad bis» y sobre todo de la grotesca discusión parlamentaria sobre el TAV [Proyecto de Tren de Alta Velocidad] en el Valle de Susa, las escaramuzas entre los dos partidos de gobierno, la Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) aumentaron progresivamente en intensidad, hasta la solicitud de la renuncia de Salvini a Conte, seguida de una moción de desconfianza presentada oficialmente por la Liga en el Senado.

Declaración del Ejecutivo Nacional del Partido de Alternativa Comunista (PdAC), Italia

Incluso si aún no se ha decidido nada, y formalmente la moción aún puede retirarse, lo que constituiría lo que sucedió en una maniobra para cambiar aún más la agenda del gobierno hacia los temas y las posiciones defendidas por la Liga, parece bastante difícil una recomposición de conflictos en el gobierno amarillo-verde liderado por Conte. La perspectiva de las elecciones, por otro lado, parece garantizar una mayoría para Salvini, quien ya ha anunciado su (obvia) candidatura para primer ministro, solo o en alianza con otros partidos de derecha, principalmente Hermanos de Italia, de Giorgia Meloni.

La caída del gobierno Liga-M5S debe analizarse desde el punto de vista de los intereses de la clase obrera. A diferencia de lo que nos hubiera gustado como Partido de Alternativa Comunista, esta caída no se produce a partir de las luchas obreras o las luchas sociales, que, estamos seguros, no tardarían en llegar. Las políticas del gobierno Liga-M5S representan, de hecho, una continuación de las políticas ya implementadas por los gobiernos Renzi y Gentiloni: pensemos en los problemas del trabajo, con el mantenimiento de los Jobs act [Ley de Empleo]; en la gestión de varias crisis corporativas, por ejemplo, Alitalia e Ilva, que el gobierno Conte ha tratado exactamente como sus predecesores; o incluso en las políticas de seguridad y antiinmigración de Minniti, que representan la base sobre la cual Salvini se movió (exacerbándolas). Todo esto nos muestra que cualquier gobierno liderado por el PD o una coalición PD-M5S (¡deseado por grandes sectores de la burguesía italiana e incluso por Refundación Comunista … sic!) sería perjudicial para las masas populares oprimidas y explotadas, tanto como el gobierno M5S-Liga.

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En esta situación es responsabilidad de las direcciones del movimiento obrero, en primer lugar de las direcciones de los grandes aparatos sindicales (hasta ahora completamente inmóviles frente a la aprobación de los decretos racistas y liberticidas e incluso cómplices en la aprobación del TAV), pero también de las direcciones de los sindicatos combativos y de base, relanzar la lucha ya ahora, sin esperar las próximas elecciones, contra las principales medidas del gobierno M5S-Liga.

La oposición en las plazas contra el Decreto de «seguridad», que será la base de la represión contra las luchas de la próxima fase, es central también para construir una amplia oposición social a las políticas burguesas que atacan a los trabajadores, las trabajadoras, los jóvenes, las masas populares. Probablemente, si una fuerte oposición hubiera derrotado el proyecto de «seguridad» en las plazas, la experiencia con el gobierno Conte habría terminado “desde la izquierda”, evitando así la formación de un gobierno más a la derecha: un golpe a la burguesía, un punto a favor para nuestra clase. Esto no ha sucedido, y la responsabilidad principal recae en aquellos que no han hecho todo lo posible por unificar las luchas obreras y sociales contra el gobierno y sus medidas antipopulares.

Es necesario recuperar el tiempo perdido y organizar inmediatamente la oposición social en las plazas. Una fecha importante será el 27 de setiembre: será importante unir a las fuerzas juveniles y estudiantiles, que tomarán las plazas ese día, con las fuerzas obreras, con la consigna, cuando sea posible, de huelgas y bloqueos de la producción. Hasta la fecha, el movimiento obrero no ha sufrido derrotas definitivas y todavía tiene un potencial combativo importante para ser puesto en campo, pero no podemos dejar indefinidamente el campo libre a las fuerzas reaccionarias sin reaccionar, o en algún momento ganarán sin disparar un tiro y sin posibilidad de respuesta por parte de la clase obrera. La energía que las masas populares, afectadas por los ataques de este gobierno y de los anteriores, pueden desplegar en la lucha es enorme: solo está esperando la oportunidad para desencadenar una movilización capaz de invertir finalmente la relación de fuerza en beneficio de las clases oprimidas.

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Declaración publicada en: www.alternativacomunista.it, 10/8/2019/
Traducción: Natalia Estrada.