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¿Cuáles son las perspectivas para el sindicalismo de clase y de lucha? 

Entrevista de Fabiana Stefanoni a Diego Bossi, obrero de la Pirelli, miembro de la Dirección Nacional del Frente de Lucha No Austerity.

1) Diego, desde hace años tú eres un activista del sindicalismo de base en Pirelli, precisamente del Cub [Confederación Unitaria de Base]. También eres inventor y redactor de CUBlog http://cub-log.blogspot.it/, que siempre ha dado voz a todas las luchas, privilegiando la unidad de clase por sobre la específica ubicación sindical. ¿Cuáles crees que sean los principales límites del sindicalismo de base en Italia?

Ante de todo, querría darles las gracias por esta entrevista, el vuestro está entre los partidos más cercanos a los trabajadores en las fábricas y más atento a las cuestiones sindicales con que me haya podido encontrar en mis veinte años de obrero y activista; con las compañeras y los compañeros del PdAC me une una preciosa y provechosa colaboración que ha dado e indudablemente seguirá dando óptimos resultados.

Ahora vamos a los límites del sindicalismo de base en Italia. Sobre la base de mi experiencia personal, en primer lugar el sindicalismo de base tiene un carácter de lucha que se distingue claramente de la concertación a perder, típica de los confederales [los grandes sindicatos burocráticos]. Lo que falta es una visión de clase que se traduzca realmente de las proclamas a las acciones. La imagen que se presenta delante hoy es piadosa: ¡un conjunto de compartimentos estancos y no comunicantes entre ellos, gobernados por ancianos que no dejan el trono, donde direcciones familiares y clientelares basadas en entradas económicas y expansión de porciones de mercado (¡trabajadores!) han parado cualquier tentativa de recambio generacional y genuina democracia de la base. Una galaxia de pequeños centros de poder concurrentes entre ellos: dividen a los trabajadores, en lugar de unirlos. La multitud de siglas puede ser un valor agregado solo en el ámbito de una perspectiva común de clase. Hoy, en Italia, el sindicalismo de base todavía está muy distante de esta perspectiva.

2) Recientemente en tu CUBlog han aparecido muchos artículos críticos de activistas de la Cub que no comparten algunas elecciones de los actuales dirigentes sindicales y cómo se ha desarollado el congreso de la Cub. ¿Qué piensas de estos hechos internos al sindicalismo?

Por CUBlog [el Blog de los obreros y de las obreras de Pirelli, dirigido por Diego Bossi] dar voz al disenso contra el sectarismo y las burocracias antidemocráticas, es una misión natural, y natural es su adhesión al Frente de Lucha No Austerity.

Los últimos hechos ocurridos en la Cub en los últimos meses, con el congreso, señalan uno de los puntos más bajos que haya tocado nunca el sindicalismo de base en Italia. Pasamos de la imposición de delegados extraños a la categoría en el congreso del Cub Transportes, a la exclusión, en la fase preparatoria de la asamblea nacional, de la Unión Inquilinos [los que luchan por el derecho a un techo], organización entre las fundadoras de la Cub, que, en polémica, no ha mandado delegados a la asamblea congresual misma. Por un informe impecable les remito a este bonito artículo de Pippo Gurrieri publicado en Sicilia Libertaria, que podéis encontrar en este enlace http://cublog.blogspot.it/2016/07/dove-sta-andando-la-cub-postiamo-e.html.

Sobre todo, es suficiente para entender y ver que el que dice ser el más grande sindicato de base italiano ha cambiado el propio estatuto del mismo modo en que yo he cambiado de camiseta esta mañana: de improviso y sin decir nada a nadie. Y más: ha ahogado cada posible discusión poniendo a votación las modificaciones estatutarias el primer día de la asamblea nacional. No es solo una cuestión democrática. Tendremos que enfrentarnos con un impacto psicológico desolador, que ya ha echado al abismo la exigua confianza en los sindicatos.

Todo el recorrido congresual ha culminado el 1 de julio en la asamblea nacional, donde ha estallado una olla de presión contenida desde hacía años, que saltó y destapó a todos: los burócratas, los autoritarios, los cerdos orwellianos[1], los chantajistas, los fieles, sin hacer faltar listas de proscripción enunciadas desde el púlpito con el silencio cómplice de la mesa. Pero surgió también mucha indignación, resaltando a una amplia parte sana de nuestro sindicalismo. CUBlog será el megáfono de quien quiera tener a corazón la democracia participativa de base y la autonomía de las injerencias del poder central.

3) Más allá del Cub, el acuerdo de la vergüenza [un acuerdo entre los sindicatos, las patronales y el gobierno que es un golpe al derecho de huelga y de representacion sindical en las fábricas] ha marcado un hito importante. ¿Cómo has vivido la capitulación al acuerdo de parte de numerosos sectores del sindicalismo combativo? ¿Piensas que sirvió la campaña de No Austerity?

Con el texto único sobre representación firmado por Cgil, Cisl y Uil [los grandes sindicatos burocráticos] con la patronal, los dueños han obtenido el resultado de poner fuera de los RSU [los organismos de delegados elegidos por los obreros en las fábricas] a los sindicados combativos. Tenemos que explicarles a los trabajadores qué es en realidad el acuerdo de la vergüenza: un pacto de no beligerancia con los patrones y de fidelidad absoluta de los delegados a los dirigentes de los aparatos sindicales, a cambio de la concesión patronal de actuar como sindicatos y ríos de dinero provenientes de los organismos bilaterales [organismos privados que unen a sindicatos burocráticos y patrones]. Los patrones han entendido que la inversión más provechosa era comprarse los sindicatos. Y lo han hecho.

Francamente, hubiera esperado que la cortina de hierro dividiera a los firmantes de todos los otros; desafortunadamente no fue así [varios sindicatos “de base” han firmado el acuerdo, como USB, unos de los Cobas, y otros]. Mi opinión personal es que aquel texto es inadmisible para quien realmente quiera representar a los trabajadores; firmarlo significa dejar de ser un sindicalista, anteponiendo mezquinos intereses a la lucha de clase, única vía posible para contrarrestar el avance despótico del capital.

En aquel período oscuro que se sucedió a la firma del acuerdo, se respiraba un aire de gran confusión y una propensión –¡digámoslo!– a la capitulación. Creo que la campaña de No Austerity no solo sirvió sino que fue determinante, dando fuerza y voz a cuantos estaban oponiéndose a aquel desastre.

4) Tú estás entre los principales portavoces conocidos del Frente de Lucha No Austerity, que ha desarrollado recientemente su primera conferencia nacional para delegados. Haces parte de la dirección nacional y, sobre todo, representas el alma obrera. ¿Crees que el Frente de Lucha No Austerity tenga la posibilidad de convertirse en un punto de referencia importante para la construcción de un amplio y fuerte frente unitario de lucha?

El Frente de Lucha No Austerity es fruto de un trabajo extraordinario de sinergias entre las mejores almas del sindicalismo italiano. Hemos recorrido mucho camino y nuestro recorrido todavía es largo y no faltarán obstáculos. En la conferencia nacional de Firenze nos hemos dado reglas y principios; en septiembre se reunirá en Módena la dirección nacional con la tarea de dar realización al reglamento aprobado.

Hay dos imágenes del Frente de Lucha No Austerity, ambas legítimas pero diametralmente opuestas. La primera representa a No Austerity como la suma aritmética de una multitud de sumandos representada por las varias siglas del sindicalismo combativo, un gran pabellón, para entendernos, donde quien quiere entrar trae consigo su propio equipaje sindical, hecho de experiencias, tradiciones, conocimientos y luchas, esperando contribuir a dar forma y perfil a nuestro Frente de Lucha.

La segunda –que prefiero– representa a las personas que salen del pabellón y su equipaje es aquel modo de ser y de concebir la política y el sindicalismo definido así como en nuestra Carta de Principios. Personas que salen del Pabellón No Austerity, y entran en sus sindicados y se anidan en ellos como un cáncer positivo, un embrión de democracia obrera y de unidad de clase que crece y se expande proporcionando anticuerpos para burocracias, sectarismos, autoritarismos y discriminaciones.

Si esta segunda imagen prevalece, si el Frente de Lucha No Austerity consigue mantenerse como elemento independiente, y si sabe agruparse por sus objetivos y por la genética que lo constituyen, en lugar de por las muchas organizaciones diferentes que lo componen, creo firmemente que se convertirá en una referencia imprescindible en la qual convergerán las luchas en Italia.

5) ¿Cuáles según tú tendrán que ser las prioridades del Frente de Lucha No Austerity en este otoño?

Dos prioridades: actuar por la construcción de una huelga general nacional unitaria de todo el sindicalismo combativo y reconducir en auge, renovándola, la batalla contra el acuerdo de la vergüenza, que amenaza convertirse en ley a través de un decreto gubernamental.

6) Para concluir, una pregunta más general, ¿cómo obrero que conoce directamente la condición de vida y trabajo de su clase, piensas que hay una salida en el capitalismo?

Ha habido una larga fase de mi vida en la que habría contestado que sí; por muchos años he creído que luchar dentro de este sistema para mejorarlo era el único camino por recorrer. No he bajado nunca la cabeza sobre los libros sagrados del comunismo ni he tenido nunca familiaridad o me he domesticado con los ambientes académicos y doctrinarios. Soy un obrero y un simple militante activista, lo digo dando toda la solemnidad posible a esta expresión, porque creo no exista posición y condición más alta e importante que la simple pasión de mejorar el mundo y la sociedad. Hoy, lo que sé y lo que soy lo debo a años de lucha y experiencia, y a compañeros excepcionales que con paciencia han llenado muchas de mis lagunas, formándome en mi conocimineto y conciencia de clase. Contesto por lo tanto a tu pregunta: no. No existe justicia en un sistema injusto. El capitalismo se sustenta sobre la explotación de los pueblos para enriquecer a los patrones.

Si pudiera hacer un llamamiento a todos trabajadores, sería este: atentos, que el capitalismo es más peligroso justo en los momentos en que os parece más dócil y atractivo, no serán las proclamas “leghistas” [de la Liga Norte] que os arrojarán contra otros trabajadores y explotados migrantes apartando vuestra atención de vuestro enemigo de clase, no serán las cruzadas “grillinas” [De Beppe Grillo] contra el sistema a que son funcionales estando dentro del mismo, no será nada y nadie a libraros de vuestra condición de explotados. La única posibilidad que tenéis es escribir vosotros, vuestra historia. Y no leerla escrita por otros.

Ahora que me hacéis pensar, algo sobre el comunismo he leído. Dice más o menos así: ¡Proletarios de todo el mundo, uníos!

17/8/2016

[1] El término “orwelliano” se utiliza en política para referirse a gobiernos, políticas o medidas típicas de una dictadura, o de organizaciones o sociedades que reproducen actitudes totalitarias y represoras, en un paralelismo con la novela política de ficción distópica, o literatura apocalíptica, “1984”, del escritor inglés George Orwell, en que con el pretendido objetivo de conseguir la felicidad, la sociedad degrada a las personas en un olvido irreversible [N. de T.].

Traducción: Natalia Estrada.