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En homenaje a Ruggero Mantovani, histórico dirigente, fundador del Partido de Alternativa Comunista (PdAC), Italia.El 13 de abril, Ruggero Mantovani, histórico dirigente y fundador del Partido de Alternativa Comunista muere con solo 52 años, después de tres años de dura enfermedad contra la que combatió tercamente como un militante trotskista, hasta los últimos instantes de lucidez.

Militante revolucionario hasta el final

A pesar de un grave tumor, que le había desfigurado primero el rostro y que finalmente se había extendido a los pulmones, Ruggero no paró un minuto de contribuir en la construcción de su partido, aquel partido que fue toda su vida. El último pensamiento consciente, antes del final, fue el PdAC, la Lit-Cuarta Internacional, la batalla por la reconstrucción del partido revolucionario y la Internacional.

A pesar de estar ya fuertemente debilitado, quiso con fuerza participar en el último congreso del PdAC donde, pese a la dificultad para hablar, intervino con gran lucidez, lleno de entusiasmo revolucionario: aquel entusiasmo que la grave enfermedad no pudo rayar ni un milímetro. Estaba feliz y conmovido de ver muchos y diferentes nuevos cuadros obreros y jóvenes entre las filas de su partido.

Pocos días antes de la muerte, cuando ya la mano derecha no le funcionaba más, dedicó las últimas energías a la redacción de un artículo sobre Gramsci, publicado en nuestro sitio.

Una vida por la revolución

Ruggero fue uno de aquellos que Brecht definió “imprescindibles”: compañeros que luchan toda la vida. Empezó joven, en los años setenta, a militar en organizaciones de la izquierda extraparlamentaria. Adhirió a Rifondazione Comunista, contribuyendo a la construcción de la minoría en su interior, la que dio vida a la Asociación Marxista Revolucionaria (Amr) Progetto Comunista, dentro de la que siempre, infatigablemente, defendió una batalla intransigente por la construcción de un partido de tipo bolchevique, centralista, contra cada forma de oportunismo parlamentario o sindical. Justo por esto, dirigió con convicción, junto a otros compañeros, la escisión, antes dentro de la Amr y luego en Rifondazione Comunista, que dio vida, en 2007, al Partido de Alternativa Comunista, sección italiana de la Liga Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI).

Miembro del Comité Central del PdAC, por años desempeñó el papel de responsable de Formación, ocupándose en particular de la reconstrucción puntual del pensamiento de Antonio Gramsci y la reexaminación, desde un punto de vista marxista revolucionario, de la historia del movimiento obrero italiano del Novecientos.

¡Siempre al lado de los obreros!

En Latina, su ciudad, Ruggero había sido por años consejero municipal de Rifondazione Comunista y luego se presentó como candidato a alcalde por el PdAC. Muy conocido y querido, no se limitó sólo a la actividad política electoral: siempre se empeñó personalmente, como abogado del trabajo y activista sindical, en defender a los obreros expuestos al amianto, animándoles con pendencias y causas legales para conseguir para aquellos obreros al menos un resarcimiento económico.

Lo suyo siempre fue alinearse con intransigencia al lado de los obreros, lo que le proporcionó el odio acérrimo de las instituciones burguesas, que lo han acusado de estafa contra el multimillonario y corrompido instituto INPS, para haber vencido una causa con ventaja para los obreros expuestos al amianto y sus familias. A pesar de las calumnias orquestadas por las instituciones burguesas, a pesar de la pesada represión padecida y a pesar de sus pulmones ya enfermos, Ruggero no aceptó ningún chantaje y continuó, hasta al final, defendiendo las razones de los obreros y las obreras golpeados por la violencia del sistema capitalista, violencia que en las muertes por amianto asume uno de sus rostros más brutales.

¡También lucharemos por él!

Expresamos ante todo nuestra proximidad a Antonella Rossi, compañera del partido y compañera de vida de Ruggero, que ha sido siempre cercana en todos estos años, respaldándolo en lo que fue el principal motivo de vida para Ruggero: continuar, dentro de lo posible, la militancia revolucionaria. También estamos cerca de los otros parientes y de los muchos amigos, compañeros, colaboradores que, como nosotros, conocimos bien sus grandes cualidades humanas, más allá de las políticas.
Pensamos que el mejor modo de recordar a Ruggero es seguir luchando con determinación por la construcción del partido y la internacional trotskistas. Nos esforzaremos cotidianamente para reforzar el PdAC y la LIT-Cuarta Internacional: eso por lo que Ruggero ha luchado hasta su último aliento.
¡COMPAÑERO RUGGERO, PRESENTE! HASTA EL SOCIALISMO.