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El imperialismo junto con la Dictadura de Pinochet impusieron una crisis a la Educación Chilena, provocada por el desmantelamiento de las escuelas públicas; la anonimización de los liceos (cambiando sus nombres por códigos); se privatiza­ron instituciones en pos del autofinanciamiento y se destruyó la organización de los profesores. En resumidas cuentas, la clase dominante trató a la Educación general como un peligro social, a las instituciones educacionales las modeló como empresas y dejó a los profesores como empleados subalternos.

Por: Por Camila Ruz*

Está claro que esta crisis la profundizó la Concertación, el Gobierno de Piñera y, hoy, el Gobierno de la Nueva Mayoría. Es por todo esto que se vuelve totalmente digna y válida la lucha que hemos dado los estudiantes durante años. Sin embargo, los distintos gobiernos y, hoy, especialmente el de Bachelet, buscan frenar esta lucha con criminalización y represión.

Así lo hemos visto desde 2001 con el Mochilazo, al que le siguó el pingüinazo de 2006, donde hubo miles y miles en las calles siendo reprimidos con masivas detenciones, llegando a la cifra de 1.000 estudiantes detenidos en un solo día, récord que ocupa la actual presidente Bachelet. Ya en 2011 la masividad fue impresionante, pues se sumaron los estudiantes universitarios, realizando manifestaciones de hasta más de 500.000 personas. En ese año, el gobierno de Sebastián Piñera, con el objeto de frenar y criminalizar nuestra lucha, intentó aplicar “La Ley Hinzpeter”, proyecto que fracasó por la gran moviliza­ción social que se realizó en contra de este.

Así llegamos a 2015, en el que la movilización estudiantil marcó el primer semestre, en el contexto de un importante escándalo de corrupción y de lucha docente. Y en medio de la desesperación del gobierno por implementar un paquete de contrarreformas –que tienen un claro rechazo popular– que busca frenar diversas movilizaciones, especialmente la estudiantil, con más criminalización y represión: la brutalidad del gobierno, a través de sus FFEE, la vimos en los casos de Rodrigo Avilés y del obrero asesinado Nelsón Quichillao; la avanzada en los proyectos de ley que en su momento trató de aplicar Piñera con la Ley Hinzpeter, [y que] ahora Bachelet lo está haciendo con los proyectos de Ley de Control de Identidad Preventivo, además de la modificación del Código Penal que busca agravar en dos grados cualquier delito si se realiza en contexto de manifestación, y con la modificación –ya aprobada– a la Ley de Control de Armas, que ahora indica que quienes porten bombas o artefactos explosivos (bombas molotov) se les impondrá la pena de 3 años y 1 día a 10 años. Esta última ley, tiene hoy presos a 9 compañeros que fueron acusados a través de burdos montajes, y llevan ya más de un mes durmiendo en cárceles, arriesgando de 3 a 10 años más solo por luchar contra la educación del imperialismo y de Pinochet, y la crisis que esta trajo.

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Todo esto ha [sido] hecho por el Gobierno de la Nueva Mayoría con el silencio cómplice del Partido Comunista; peor aún, hay un proyecto en esta materia que lleva la firma y respaldo del falso comunista, otrora abogado de DDHH, Hugo Gutiérrez.

Hoy, desde Juventud en Lucha estamos convencidos de que debemos dejarle claro al Gobierno que nuestra lucha por la Educación Gratuita y Estatal YA es totalmente digna y justa. Por esto es que tenemos que impedir este intento de frenar nuestra movilización. Debemos dejarle claro al imperialismo y al Gobierno que no frenarán nuestra lucha y que tampoco permitiremos que nuestros compañeros sigan estando presos ni que más obreros sean asesinados solo por luchar.

Es por eso que hacemos un llamado a las organizaciones sociales y políticas para unir las acciones contra la criminaliza­ción y levantar una campaña unificada para darle un real y efectivo freno a esta política del gobierno. Por ello es que extendemos el llamado para una manifestación el jueves 3 de setiembre a las 19 hs, levantando un “Día de Acción Global” contra la criminaliza­ción. Para esto, contamos con la solidaridad internacional efectiva a través de la “Red Internacional de Jóvenes en Lucha”, mediante la entrega de un petitorio en las distintas embajadas chilenas en sus países, pues comprende­mos que nuestra pelea por la educación y contra la crimina­lización atraviesa fronteras.

¡Por la liberación inmediata de nuestros compañeros presos por luchar!

¡Por el freno a los proyectos de ley que siguen criminalizando!

¡Súmate a esta campaña internacional contra la criminalización!

¡Todos al Día de Acción Global!

*Consejera FECh y dirigente JEL

Artículo publicado en Alternativa Comunista n.° 30, setiembre de 2015, p. 4.-

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