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Balance del Movimiento Estudiantil 2015: Estamos cerrando el 2015…y “ad-portas” de que ingrese el Proyecto de Educación Superior al Congreso, con un proyecto de “desmunicipalización” firmado por Bachelet; y con un movimiento estudiantil en un claro un reflujo inducido.

Por: Camila Ruz – Militante IC /JeL

Muchos podrán decir, que el Movimiento Estudiantil (ME) parece haber olvidado la chispa y el ánimo de lucha que ha demostrado, pero ¿eso es así ? ¿el ME abandonó la lucha por la Educación? Desde esta tribuna, somos enfáticos en decir que NO.

Basta ver el ánimo que floreció a inicios de este 2015, año con marchas que superaron los 180 mil en las calles y mostrando presencia a nivel nacional. Un florecer que estuvo unido -y que también se explica- por el incipiente descontento que se desarrolla dentro de la clase trabajadora, debido a los elevados precios de muchos bienes básicos, al desempleo y a los bajos salarios (…y que no permiten satisfacer un presupuesto moderado ni menos con holgura en las actuales condiciones de vida de las familias). Movilizaciones que además se fueron desarrollando en medio de los escándalos por corrupción; en la presentación de las falsas reformas de Bachelet, de un ascenso de huelgas de trabajadores y de las movilizaciones encabezadas por el paro docente.

Tuvimos un primer semestre lleno de conflictos y de luchas “internas” en las universidades. La tarea central era, establecer con claridad el nexo entre esos “conflictos internos” y la lucha nacional por la Educación Gratuita y Estatal; y fundamentalmente vincular las luchas estudiantiles con las de los trabajadores, para golpear como una sola fuerza las políticas del Gobierno.

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Sin embargo, a poco andar, las dirigencias del CONFECh (IA-FEL-UNE y las Juventudes pro Bachelet: JJCC y JS), pautados por los tiempos del Gobierno, bajaron las movilizaciones, provocando lo que hemos llamado un reflujo inducido. Y en lugar de confiar y aprovechar la fuerza estudiantil, para vincular las luchas parciales con las nacionales, se privilegió el diálogo y la desmovilización.

Esta situación y la falta de una dirección consecuente y luchadora, generó el cansancio de muchos estudiantes, que ya no veían razón en “marchar por marchar”, y se sentía que presenciábamos movilizaciones poco efectivas y aisladas del movimiento social; todo esto provocado por una clara política gremialista de las dirigencias.

Se tiró al tarro de la basura el ánimo y la fuerza que mostramos los estudiantes; y ante el entreguismo dirigencial, algunos sectores sucumbieron a la desesperación ultraizquierdista, levantando movilizaciones estéticamente radicales, como tomas sin consulta a las bases, entre otras. Juventud en Lucha (JeL) fue clara: la movilización la hacíamos, pero con todos, sin suplantar a nuestros compañeros.

En este marco, seguimos convencidos en que más allá de la estética de lo “radical”, el cambio cualitativo y profundo que necesitamos para triunfar, es la unidad con la clase trabajadora en las calles, el trabajo por esa unidad otorgará fuerza y una radicalidad profunda; y no el mero panfleto autoagitativo. Será esa unidad la que nos traerá una movilización realmente efectiva para triunfar definitivamente.

Con esta experiencia, llegamos al escenario actual, con Bachelet presentando proyectos educativo que:

  1. Redistribuye recursos, recortando el AFI para trasladarlo a unos insuficientes aportes para Universidades tradicionales.
  2. Presenta una falsa gratuidad, pues simplemente son más becas.
  3. Es solo para algunos estudiantes, pues cubre solo hasta el quinto decil ($154.000 per cápita).
  4. Inicia un proceso de “desmunicipalización”, que solo abre paso para privatizar más las escuelas y aumenta la descentralización.
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Pero además, estos proyectos se tramitarán en vacaciones, con el objetivo de impedir que el ME se pronuncie con movilizaciones y lo rechace.

Y el 2016…

Llegará con nuevas Federaciones electas, y si bien la FECh mantiene la dirigencia tradicional de la Izquierda Autónoma, hay 3 Universidades: UAH, UTEM y UCEN; que tienen Federaciones -en el CONFECh dirigidas por sectores que se reclaman de una izquierda consecuente y revolucionaria, y que al mismo tiempo han sido críticos a las dirigencias tradicionales.

Estas nuevas dirigencias, deberán expresar efectivamente esa posición crítica, durante el 2016. Levantando un programa de lucha que:

  1. Retome la lucha por la Gratuidad universal.
  2. Combata la propiedad privada en la educación, exigiendo la estatización de las Instituciones (…especialmente de las que entran en crisis).
  3. Coloque como tarea central: la articulación de las luchas estudiantiles con las de los trabajadores ( …y no quedarse solo en la estética radical).

Para esta tarea, es necesario ir generando un Tercer Polo, alternativo a las “juventudes del Gobierno” y a las del llamado “Bloque de Conducción (IA-FEL)”, para trabajar en la formación de una Dirección consecuente que sepa impulsar y dirigir el buen ánimo y la fuerza de lucha que los estudiantes expresan contra las falsas reformas de Bachelet. Esta

Dirección, debe exigir al Gobierno que instale la Reforma Educacional que el ME en la calle viene pidiendo, sin cambiar ni una coma; que le exija sin titubeos a Bachelet que de una vez por todas deje de gobernar para los empresarios y corruptos de la Educación y respete lo que los trabajadores, el pueblo pobre y los estudiantes planteamos.

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Desde Izquierda Comunista y JeL, estamos convencidos en trabajar en ese sentido, rechazando sectarismos infantiles, y siempre con un programa -por delante independiente del Gobierno y Rectorías de turno.