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Daniel sigue preso. Los jueces siguen sordos, obedientes a las directivas de Macri, Bullrich y un Gobierno que se cae a pedazos luego de la debacle electoral.

Por PSTU-Argentina

Daniel sigue preso, porque hoy más que nunca ellos saben lo que representa. El 18 de diciembre del 2017, en la heroica lucha contra la Reforma Previsional, se comenzó a cavar la tumba de este Gobierno.

Ese día, decenas de miles se movilizaron y fueron sobre el Congreso pese a las directivas de los dirigentes sindicales que querían irse cuanto antes. Ese día, miles enfrentaron la represión, se defendieron (y defendieron a los jubilados) de las fuerzas enviadas por Patricia Bullrich.

Ese capítulo de la Reforma pasó, pero la intensidad de la lucha impidió al gobierno concretar al resto de las leyes previsionales que pretendía, así como las demás leyes antiobreras.

Banderas de sindicatos como la UOM Quilmes, activistas de UOM Matanza, estatales, del sindicato de Televisión y muchos más, hermanados, unidos, una gran fuerza colectiva contra el poder del régimen.

Ese combate, como todo combate, es obra de muchos. Pero como siempre, esos muchos se ven reflejados en unos pocos, que los representan. No porque los hayan elegido o haya sido organizado, sino porque en el momento de la acción, esos pocos aparecen como abanderados de la lucha. Es por eso que la represión del Estado eligió a quien perseguir.

Es por eso que Sebastián Romero está prófugo y Daniel preso, como otro puñado de compañeros están procesados. Ellos son los que están pagando por una lucha de todos. Así son y serán cada vez más reconocidos como los que enfrentaron en serio a Macri.

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ESTAMOS MEJOR PARA LIBERARLOS

La derrota del gobierno seguramente pondrá a muchos a pensar hasta dónde se hunden con el barco. Por eso, es el momento para intensificar la campaña, para pegar juntos, para fortalecerla. La enorme solidaridad recibida, las acciones realizadas, las visitas constantes al Penal –ya no alcanza con un día, Daniel recibe visitas dos días por semana, todas las semanas, a través de la Liga por los Derechos del Hombre y la APDH, delegaciones de apoyo en el penal-. Los reportajes por la candidatura y aún las calumnias de La Nación, Clarín y Lanata, llevaron a más amplios sectores el conocimiento de la situación de Daniel Ruiz.

Por eso, estamos preparando para el 12 de setiembre, a un año del encarcelamiento, una Jornada Internacional por su libertad, con acciones en varios países frente a las embajadas argentinas, y en diferentes puntos del país, con centro en un gran acto en la calle –para garantizar su visibilidad-. Ese día diremos juntos ¡Libertad de Daniel! ¡Libertad a todos los presos por luchar! ¡Basta de perseguir a Sebastián Romero y demás luchadores! Ese día diremos que Daniel será libre, como enjuiciados serán quienes lo encarcelaron injustamente.