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Después de cinco años de JOH en el poder, las mujeres no podemos seguir esperando nada bueno. Las políticas represivas y económicas de la dictadura no garantizan defender la vida de las mujeres, y mucho menos sacarlas de la pobreza.

Por Clara Sánchez

De forma general el nivel de vida de los hondureños no es el más favorable. Las crecientes privatizaciones y el desempleo  asfixian la vida de los trabajadores. Según la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa el 65% de la población es desempleada. A la cabeza están las mujeres ocupando el 63% según el Instituto Nacional de Estadísticas, mientras sólo en enero de este año, unas 35 mujeres fueron víctimas de la impunidad que gozan los asesinos de mujeres y niñas, elevándose los femicidios a más de seis mil desde 2003.

No es casualidad que la migración femenina sea superior a la masculina. En las últimas caravanas migratorias hacia los EE.UU. el 58% eran mujeres. Mientras que la migración a España aumento en un 80%, siendo principalmente madres solteras, que en su llegada ofrecen servicios de cuido y limpieza. Y como olvidar cuándo en 2014 más de 60 mil infantes eran separados de sus madres por las patrullas fronterizas. Pero lejos de encontrar el sueño americano que dará mejor vida a sus familias, las mujeres se enfrentan a todo tipo de violencia sexual y psicológica.

En este último tema, debemos responsabilizar el papel no sólo de la dictadura en Honduras, sino también el apoyo incondicional que Trump le dio a JOH, ya que a medida se acentúan las relaciones coloniales entre ambos países, el destino de los trabajadores, y en especial de las mujeres sólo empeorará.

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La situación de las mujeres trabajadoras no es muy distinta a la de la mujer desempleada, porque aunque ésta goce de un empleo, no lo puede hacer en condiciones dignas, lo hace con salarios precarizados, y a niveles de explotación brutal. Para el caso una mujer de la maquila que debe rendir a extensas y duras jornadas de trabajo, no logra alcanzar ni un salario mínimo a final de mes, mucho menos alcanzar la tan cotizada canasta básica, que para un hogar de 5 miembros, está por encima de un salario mínimo.

Queda claro entonces que a medida avanza la dictadura crece la desigualdad, y en este terreno las mujeres son un blanco prioritario. A la situación laboral y económica de las mujeres, hay que agregar la restricción de derechos sexuales y reproductivos, sin acceso al aborto legal, miles de mujeres seguirán sufriendo por abortos clandestinos, y miles de niñas serán obligadas a parir y ser madres a corta edad.

Parar contra la dictadura

Cada 8 de marzo, las mujeres conmemoramos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, un fenómeno de lucha común que se extiende por todo el globo terráqueo. Honduras no es la excepción. En 2018, las mujeres se movilizaron en distintos puntos del país, para denunciar a Juan Orlando y su dictadura. Este 8 de Marzo no debe ser distinto, las mujeres no podemos olvidar que  en tiempos de dictaduras, los derechos de las mujeres se ven duramente atacados.

Y esta dictadura represiva se ensaña sobre todo con las mujeres que luchan. Así lo demostró cuando el Estado en confabulación con las Fuerzas Armadas, los Atala, y la empresa DESA asesinaron en 2016 a Berta Cáceres, justo 6 días antes del 8 de Marzo. Este año el turno es para la defensora del agua y la vida, contra las concesiones mineras en Guapinol, Lourdes Elizabeth Gómez Rodas quien se encuentra en prisión preventiva desde el 23 de febrero, junto a once de sus compañeros de la resistencia en Guapinol.

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Por otro lado, las mujeres tampoco podemos esperar nada de la oposición burguesa, quienes desde sus curules, sólo defienden sus jugosos salarios, mientras no hay presupuesto para aumentar el salario de los trabajadores. Una oposición que se mueve en el terreno de la negociación con JOH, y se prepara para una vez más llevar la lucha a las urnas, mientras los sectores oprimidos y explotados, sufren las carencias del régimen.

¡Qué este 8 de Marzo las mujeres nos hagamos sentir! ¡Paramos contra JOH, principal enemigo de las mujeres! ¡Paramos por las trabajadoras! ¡Por empleo digno! ¡Contra todo tipo de violencia hacia las mujeres y contra los femicidios! ¡Por el aborto legal seguro y gratuito! ¡Libertad para Lourdes Gómez! ¡Justicia para Berta Cáceres!