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Ya se cumplen doce días desde que la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior (UNEES) declaró la hora cero para iniciar el Paro Nacional estudiantil de universidades públicas. En estas últimas semanas, los estudiantes han protagonizado importantes acciones de protesta: las multitudinarias marchas del pasado 10 y 17 de octubre midieron la fuerza del movimiento y demostraron la capacidad de ganar simpatía y apoyo por franjas importantes de los demás estamentos y la opinión públicYa se cumplen doce días desde que la Unión Nacional de Estudiantes de la Educación Superior (UNEES) declaró la hora cero para iniciar el Paro Nacional estudiantil de universidades públicas. En estas últimas semanas, los estudiantes han protagonizado importantes acciones de protesta: las multitudinarias marchas del pasado 10 y 17 de octubre midieron la fuerza del movimiento y demostraron la capacidad de ganar simpatía y apoyo por franjas importantes de los demás estamentos y la opinión pública.

Por PST-Colombia

En medio de las jornadas de protesta estudiantil, el gobierno nacional, en cabeza de Iván Duque, anuncia un “plan para la educación superior pública”, el cual se compone de una inversión de 500 mil millones de pesos para “mejorar el acceso a la educación superior”. La propuesta plantea explícitamente que, de esos 500 mil millones de pesos, solamente 56 mil millones irán a la base presupuestal, lo cual claramente es más que insuficiente, pues los estudiantes exigen 4.5 billones de pesos. Como si fuera poco, otros 100 mil millones de los 500 mil millones, están destinados a financiar el proyecto Generación E.

No nos podemos dejar engañar. La propuesta del gobierno no es más que un intento de poner a prueba el movimiento estudiantil e intentar desmontarlo, absolutamente nada de su contenido soluciona el problema presupuestal de las Instituciones de Educación Superior (IES) públicas, y mucho menos responde a las exigencias de los pliegos de petición levantados por los estudiantes. El proyecto Generación E, no es más que el mismo Ser Pilo Paga, solo cambia su nombre y un supuesto incentivo –que el estudiante financie alrededor del 25% de la matrícula en caso de escoger una universidad privada–, o sea, el gobierno en el fondo mantiene su política de subsidio a la demanda y no a la oferta, lo que contribuye a que se profundice la crisis presupuestal de las IES públicas.

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Igualmente, a pesar de la protesta estudiantil, el pasado 17 de octubre el Congreso nacional aprobó el presupuesto general para el próximo año, el cual no contempla ninguna de las exigencias de los estudiantes. Esto deja claro que los estudiantes y el conjunto de la comunidad educativa no puede confiar en ese Congreso, pues su mayoría se alinea con la política del gobierno y no representa las necesidades reales de la educación. Por el contrario, los estudiantes solo pueden confiar en sus propias fuerzas y la de su lucha, unificada con todos los estamentos y demás sectores del movimiento social, para que sus exigencias sean cumplidas.

En este momento se hace necesario fortalecer la lucha. No hay que ceder ante los intentos del gobierno por frenar el movimiento, y ante la presión de algunos directivos de retomar la “normalidad académica” –quienes olvidan que solo se puede retomar una normalidad académica real, cuando se supere la crisis–. La comunidad educativa en sus distintos estamentos debe unificarse alrededor de las exigencias, profundizar el Paro Nacional, y levantarlo democráticamente hasta que sus exigencias sean cumplidas. Es importante que los estudiantes logren unificarse programática y organizativamente en la UNEES, a la par que contribuyen en la construcción de la misma con el más amplio carácter democrático y gremial.

Tras haber dejado transcurrir ya doce días del Paro Nacional estudiantil, la dirección de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) ha convocado un Paro de 24 horas para este 23 de octubre en su apoyo y ante las exigencias del magisterio aun no resueltas. Esta jornada puede convertirse en la antesala de un Paro Nacional unificado de la Educación, siempre y cuando Fecode extienda indefinidamente su Paro de inmediato. La recién elegida dirección de Fecode, se pondrá a prueba si logra desplegar toda su capacidad a nivel nacional para esta tarea, lo que no solamente fortalecería al movimiento estudiantil, sino que además podría dar un golpe a la política educativa de Duque, y empezar a configurar una posibilidad de Paro Cívico Nacional en unidad con todos los sectores sociales.

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Finalmente, rechazamos las acciones represivas del régimen contra el movimiento estudiantil, cometidas a través del Escuadrón Móvil Antidisturbios (ESMAD), quienes han agredido a manifestantes en varias ciudades durante las protestas estudiantiles, vulnerando el derecho a la protesta. Igualmente, ha habido intervenciones directas del ESMAD en campus de algunas IES como la UDEA (Universidad de Antioquia), e intentos en otros como la UD (Universidad Distrital de Bogotá, sede Macarena), lo que ha dejado varios estudiantes heridos y capturados. Exigimos la libertad inmediata de todos los detenidos por luchar, la desmilitarización de los campus, y el desmonte inmediato del ESMAD.

¡Viva el Movimiento Estudiantil!
¡Unidad obrera, estudiantil y popular en defensa de la Educación!
¡Presupuesto para la Educación, no más armas y dinero para la Represión!
¡Que la crisis la paguen los ricos, no al pago de la deuda externa!