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Si la burguesía dobla la apuesta con un proyecto autoritario, nosotros también debemos doblar la nuestra.

Por Júlio Anselmo

La elección de Bolsonaro encendió un alerta para millones de jóvenes en Brasil. El movimiento estudiantil, ya durante la campaña electoral, se levantó contra él, demostrando que está dispuesto a luchar contra los retrocesos y por libertades democráticas. Incluso, en las universidades, tuvimos un ejemplo de lo que eso significa. La Justicia Electoral intervino, prohibió y llamó a la policía para acabar con las actividades, debates y eventos que discutían temas políticos. Hirieron la autonomía universitaria, la libertad de expresión y de organización de los estudiantes.

Bolsonaro es hoy el lado más perverso del sistema capitalista. Quiere atacar jóvenes y trabajadores y acabar con nuestro derecho de luchar y de resistir. Es un defensor de la dictadura, racista, machista y lgbtfóbico. No es por casualidad que individuos y grupos de derecha están sintiéndose libres para practicar actos violentos.

¡UNIDAD PARA LUCHAR!

Debemos prepararnos para las grandes batallas que están por venir

Para derrotar la reforma de la Seguridad Social, la privatización de las universidades, el Escuela Sin Partido y otros ataques, es preciso construir una lucha unificada entre los estudiantes. Paralelamente, tenemos que aliarnos a los trabajadores. El movimiento estudiantil debe ser parte de un frente único para derrotar a Bolsonaro.

Eso es diferente de lo que hacen la UNE, la UJS y el PT, que colocan todas las expectativas en las elecciones y en el sistema y hesitan para impulsar las luchas en las universidades y en las escuelas. Peor todavía, intentan limitar el movimiento a la defensa del proyecto político del PT.

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Debemos construir una unidad amplia para luchar, exigiéndoles a los Directorios Académicos y a los gremios estudiantiles que convoquen paralizaciones y paseatas y que organicen comités de lucha. El movimiento estudiantil también tiene que tomar en sus manos la autodefensa de sus actividades, de sus activistas y de su lucha.

ORGANIZAR PARA DESORGANIZAR

¡Organice su rebeldía!

La juventud protagonizó diversas luchas, como las movilizaciones de junio de 2013 y la ola de ocupaciones de escuelas. La necesidad de organización se demuestra mucho más ahora, pues, ante el desgaste del PSDB, del MDB y, principalmente, del PT, creció un fenómeno de extrema derecha con Bolsonaro. Esto es expresión de la crisis y de la putrefacción de la democracia de los ricos y del sistema capitalista.

Ese proceso se da también como resultado de la traición de las organizaciones que se dicen de izquierda, como el PT, que hicieron un gobierno con los ricos, se enfangaron en la corrupción y frustraron a millones de trabajadores. No es casualidad que desmontasen la huelga general y la lucha para derrocar a Temer.

La burguesía está doblando la apuesta con un proyecto autoritario. Nosotros también debemos doblar la nuestra. Contra el sistema actual, no hay otro camino para los trabajadores y para la juventud que no sea la lucha por la revolución socialista.

Hoy, pasa por derrotar a Bolsonaro y a toda la derecha. Sin embargo, es decisivo superar las traiciones y el programa conciliador que nos trajo hasta esta situación. La izquierda tiene que dejar de ser rehén del programa petista que, queriendo o no, ayuda a los Bolsonaros que andan sueltos por ahí.

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Es necesario organizar a la juventud con un programa revolucionario. Mientras la mayor parte de la izquierda defiende una reforma del sistema, nosotros queremos construir una juventud contra el sistema. Estamos cansados de la democracia de los ricos, que de democracia no tiene casi nada. Sin embargo, la dictadura de los ricos es mucho peor. Para derrotar a Bolsonaro y a la derecha y superar al PT, tenemos que apuntar otro camino que sea un poder de los trabajadores, basado en consejos populares.

La Juventud del PSTU le hace un llamado a los jóvenes, a los estudiantes, a los colectivos revolucionarios, que existen por todo el país, para construir una organización revolucionaria de juventud a nivel nacional.

La Revista R trae justamente este debate. En varias ciudades estamos construyendo encuentros y campamentos para darle inicio a este movimiento.

Muchos ven con desconfianza cualquier tipo de organización, pues tienen en la cabeza cosas corruptas, como el PT, o reformistas, como el PSOL, o burocráticas, como el PCdoB. Lo que proponemos no tiene nada que ver con eso. Queremos una organización pautada en un programa revolucionario, que sea democrático y que esté vinculado a la lucha de los estudiantes y de los trabajadores.

Traducción: Davis