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Vivimos la mayor manifestación de los últimos años y tal vez una de las más importantes. Después de solo cinco meses de gobierno Bolsonaro, estudiantes y trabajadores mostraron que no aceptarán los ataques a la educción y a los derechos duramente conquistados. Esta manifestación gigantesca mostró el camino para enterrar de una vez todos los cortes en la Educación y la reforma de la previsión. Fue la previa perfecta para la gran huelga general convocada para el 14 de junio. Esta movilización echó más leña al fuego de la crisis que asola al gobierno.

Por: Rebeldia – Juventud de la Revolución Socialista

Ahora es hora de ir adelante y derrotar este gobierno. Están destruyendo la educación pública con cortes de presupuesto y con una intromisión ideológica reaccionaria y conservadora, que ataca la libertad de enseñanza, investigación y expresión. ¡No vamos a aceptar el absurdo chantaje de Bolsonaro! Dice que para que haya dinero para la Educación tiene que aprobarse la reforma de la previsión. ¡Mentira! Es posible tener jubilación y educación pública, basta atacar los lucros de los banqueros y los megaempresarios. La reforma de la previsión aumentará el desempleo en la juventud. Están arrancando nuestro derecho a la educación y el trabajo digno. Mientras siguen matando a la juventud negra y pobre en las periferias. ¡No aguantamos más! ¡Queremos no solo derrotar los ataques, sino dar un basta a Bolsonaro! Arrancar ese ministro de Educación de ahí. ¡No dejaremos que los enemigos de la educación y de los trabajadores continúen en el poder!

¿Cuáles son los próximos pasos?

Nuestra lucha debe profundizarse ya. Los próximos pasos deben estar al servicio de aumentar la movilización de los estudiantes. Pero, más allá de eso, es necesario organizar democráticamente nuestra lucha. Junto con eso, seremos victoriosos si tenemos la capacidad de aliarnos con los trabajadores. Unificar la lucha de la educación con la lucha por la jubilación, pues se trata de un mismo ataque al nivel de vida del pueblo más pobre. En ese sentido, es importante la máxima unidad de los diversos sectores del movimiento para luchar. Iremos a los dos actos que están siendo convocados para el día 23 y el 30 de mayo. Pero aquí es preciso hacer un alerta.

La mera convocatoria de varias fechas para movilización puede llevar al debilitamiento de la lucha. Por ejemplo, puede favorecer una dispersión o desmoralización si ocurren actos pequeños por el país. Es preciso ser más organizados y serios en el desarrollo de la lucha. No basta solo salir por ahí marcando fechas de actos, es preciso envolver a cada vez más estudiantes.

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La UNE sigue intentando controlar burocráticamente los rumbos de la lucha. Dando declaraciones extravagantes en los diarios, y sacando fechas de movilización sin pasar por la base de los estudiantes. El día 23 nació de una crítica a la UNE, pero fue construido de la misma forma. Y ambas convocatorias cometen el error de no buscar la unificación con los trabajadores, con la lucha contra la reforma y con la huelga general. ¡Un absurdo!

Tanto el 23 como el 30 de mayo deben estar al servicio de la construcción de la huelga general del 14 de junio. ¡El día 30 tenemos que parar las universidades y las escuelas, construir grandes marchas, para preparar el día 14! Es hora de que el movimiento estudiantil se ponga al servicio del movimiento de los trabajadores. Con esta unidad es posible parar el país y derrotar el gobierno. Defendiendo no solo la educación pública sino también nuestro derecho a la jubilación.

¡Es preciso organizar ya foros de lucha democráticos, asambleas generales de estudiantes, para sacar un calendario unificado de movilizaciones por la base, que sirva para aumentar la movilización! Rumbo a un foro de luchas de los estudiantes que unifique a todo el movimiento y organice nuestra lucha de manera democrática. Queremos todo el poder de esta lucha en las manos de los estudiantes para la definición de los rumbos del movimiento, y no que quede restricta a decisiones de cúpula, sea ella del PCdoB o de los autonomistas.

¡Las lecciones de las luchas de la juventud!

La juventud viene luchando mucho en los últimos años. Solo para dar ejemplos, tuvimos la huelga de las universidades federales en 2012, o las movilizaciones de junio de 2013, y la ola de ocupaciones de escuelas en 2015-2016.

Pero el marco de estas luchas fue una profunda desorganización, sentimiento antiorganización, y límites sobre los rumbos de cuáles eran las salidas para el país. Siendo así, luego de estas luchas no surgió ni se fortaleció una alternativa revolucionaria y socialista para la juventud y los trabajadores. La lucha no sirvió para impulsar una disputa más estratégica y de programa para el país. Y como no hay vacío en política, parte de la juventud, incluso la que fue a las calles y ocupó escuelas, fue base de apoyo de Bolsonaro o de la derecha, o de la defensa del gobierno del PT.

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Frente al desgaste y a todas las chalanerías de las organizaciones tradicionales del movimiento estudiantil y de los trabajadores como la UNE y la CUT, es natural el sentimiento antipartido. Pero al rechazar a las viejas organizaciones burocráticas y reformistas tenemos que buscar organizar algo que las supere. Si no nos organizamos, si no debatimos cuál es la salida más de fondo para el país, alguien lo hará. Si a partir de esta lucha gigantesca de los estudiantes y trabajadores no fortalecemos una alternativa revolucionaria y socialista, la juventud quedará atada a los diversos proyectos burgueses y reaccionarios, o reformistas y burocráticos, que se quedan siempre en los marcos del capitalismo.

Entonces, más allá de movilizarnos y organizar la lucha, es preciso organizarnos políticamente y debatir un programa socialista para el país.

¡La salida para el país es una revolución de los trabajadores y de la juventud! ¡Organice su rebeldía!

De 2013 para acá, en algunas luchas de la juventud fuimos victoriosos y tuvimos conquistas reales. Pero con el pasar del tiempo vemos que esas conquistas son destruidas. En 2013, conseguimos bajar el precio del pasaje, pero enseguida después este volvió a subir. Evitamos el cierre de las escuelas en San Pablo para, enseguida después, asistir a la política de destrucción de la educación pública actual.

¿Qué quiere decir eso? Que mientras exista este sistema capitalista nuestra lucha es permanente para garantizar derechos para los trabajadores y los estudiantes. O sea, que para resolver los problemas de los trabajadores y jóvenes nuestra lucha por derechos debe combinarse con la lucha por la revolución y por el socialismo. Solo sacando el poder de las manos de los ricos y poderosos y construyendo un poder de los trabajadores las cosas cambiarán de hecho. Por eso es preciso discutir un proyecto para el país y una estrategia para nuestra lucha.

El MBL [Movimiento Brasil Libre] y la UNE [Unión Nacional de Estudiantes] tienen su estrategia. El MBL defiende abiertamente más capitalismo, privatizaciones y todo lo que el gobierno viene haciendo. La UNE/UJS, así como el PT, defienden la vuelta al gobierno del PT, que ya vimos en lo que dio. Defienden, por ejemplo, otra propuesta de reforma de la previsión que también quita derechos; no por casualidad los gobernadores del PT en el Nordeste están negociando la reforma de la previsión y reprimiendo la lucha en sus Estados. Creen que es posible administrar el capitalismo de forma más humana. Son estrategias distintas. Pero ambas son nocivas para los trabajadores y los estudiantes. Y no resuelven los problemas de la vida del pueblo.

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Por eso te convidamos para organizarte en Rebeldía, que tiene una estrategia distinta. Queremos una revolución en el Brasil. Y creemos que solo con el poder en manos de los trabajadores y la construcción del socialismo conseguiremos una mejora en el nivel de vida de nuestro pueblo.

¡Contra los cortes en la educación! ¡Abajo la reforma de la previsión!

¡Saquen un billón de los banqueros! ¡Paren de pagar la deuda pública!

¡Fuera el ministro de Educación! ¡Basta de Bolsonaro y Mourão!

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.