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Luego de la toma del poder, el gobierno soviético entendía que existían dos grandes frentes de batalla para enfrentar la contrarrevolución, en el contexto de la Guerra Civil. Un “frente externo”, en el campo militar, contra el Ejército Blanco y las tropas imperialistas. Un conflicto que llegó a involucrar 21 países, con sus oficiales zaristas, asesores militares internacionales, guardias blancos, cosacos y kulaks[1]. Otro “frente interno”, dentro de la propia Unión Soviética, donde espías, provocadores, agentes extranjeros y saboteadores intentaban minar el naciente Estado Obrero.

Por: Américo Gomes

Este frente interno estaba carente de clase obrera, pues más de 380.000 obreros dejaron la producción para ir a la Guerra Civil. La fábrica Putilov, en Petrogrado, perdió cuatro quintos de su contingente.

Se crearon entonces instituciones que aplicaron la coerción, la represión, la violencia y el terror para defenderse. Trotsky fue el principal organizador del Ejército Rojo; Felix Dzerzhinsky, también llamado Felix de Hierro, fue el encargado de montar la Cheka[2], que tenía la misión de exterminar a los agentes de la contrarrevolución y a la burguesía como clase en el interior del Estado.

En las palabras de Trotsky: “la revolución exige de la clase destinada a realizarla que utilice todos los medios para alcanzar sus fines: mediante la insurrección armada, si es preciso; con el terrorismo, si es necesario. La clase obrera que conquistó el poder con armas en las manos debe resolverse por la violencia ante todas las tentativas encaminadas a arrebatarlo”[3].

Brest-Litovsk dividió aguas

Los Socialistas Revolucionarios [SRs] de izquierda y Martov, junto con los mencheviques internacionalistas apoyaron la toma del poder por los soviets, y los bolcheviques los llamaron a entrar en el gobierno. Martov no aceptó, pero los SRs de izquierda sí. Ocuparon cargos en el Consejo de Comisarios, en el Ejército y hasta en la policía política: la Cheka.

Pero fueron contrarios a la firma del Tratado de Brest-Litovsk. Alardeaban que había un acuerdo entre los bolcheviques y los alemanes, y que esta era una política contra la revolución mundial. Cuando este se firma, el 3 de marzo de 1918, los SRs rompen con el gobierno, y pasan a la lucha armada contra la Dictadura del Proletariado.

Combatir los golpes

Los países imperialistas aliados no aceptaban el acuerdo de paz y que Rusia saliese de la guerra. Por eso, pasaron a conspirar contra el gobierno para derrocarlo. El Servicio Secreto Alemán y la Misión Militar Francesa, particularmente, actuaban junto a las organizaciones tradicionales de derecha, pero también con sus aliados de izquierda, como los Socialistas Revolucionarios de derecha (SRs) y los mencheviques. El embajador alemán Wilhelm von Mirbach[4] estaba en el centro de todos los complots. Juntaron armas y organizaron junkers (Kadetes), cosacos, antiguos oficiales del ejército zarista y a la juventud burguesa.

La primera tentativa de derrocar el gobierno fue el levante Kerensky-Krasnov ya en octubre de 1917, apoyados por el “motín de los Junkers” en Petrogrado. Fue desbaratado por la Guardia Roja de Petrogrado, Moscú y Karkov, bajo el comando de Antonov-Ovseenko, apoyado por marineros de Kronstadt y la División Letal de Yan Berzin. Kerensky huyó. Krasnov fue preso, puesto en libertad después de jurar “nunca más empuñar armas contra el pueblo”[5]. Así que huyó, volvió a conspirar.

En la represión a este levante, Trotsky declaró: “Mantenemos a los kadetes como prisioneros y rehenes. Si nuestros hombres caen en manos del enemigo, que sepan que por cada trabajador y cada soldado (muerto) exigiremos cinco kadetes… (seremos) impiadosos cuando se trate de defender las conquistas de la revolución”[6].

“A esta altura, en la Revolución Francesa hombres más honestos que los kadetes fueron guillotinados por los jacobinos por oponerse al pueblo”[7].

Se inicia la Guerra Civil

En el mismo mes de octubre, el general Aleksei Kaledin organiza el Ejército Blanco e inicia la Guerra Civil en el sudeste de Rusia. Otros ejércitos y generales atacan en otros frentes, apoyados por las potencias imperialistas, el partido burgués de los Kadetes, y los de izquierda: SRs de derecha y mencheviques. El gobierno soviético puso en la ilegalidad al partido Kadete. No obstante, de inicio intentó negociar con los SRs y mencheviques. Fueron dos años de guerra y un costo de diez millones de vidas.

El terror blanco

En los territorios ocupados por el Ejército Blanco imperaba el terror. La primera masacre de obreros ocurrió tres días después de la toma del poder cuando los Junkers resistentes a la revolución tomaron el Kremlin en Moscú.

En Finlandia, el Ejército Blanco fusiló a cerca de 20.000 trabajadores, entre ellos a mujeres y niños, e tomó cerca de 70.000 prisioneros en campos de concentración. En estos campos murieron casi 37.000 personas, de las cuales 16% tenía entre 14 y 20 años de edad, como resultado del tratamiento deshumano. Aproximadamente 20.000 niños quedaron huérfanos[8].

En el sudeste de Rusia, Kornilov afirmaba estar decidido a atizar fuego a la mitad del país para restablecer el capitalismo. Cuando el Ejército Rojo retomó Ekaterinodar, capital de la región que él comandaba, desenterraron su cajón, arrastraron su cadáver hasta la plaza principal, y quemaron su cuerpo en la basura.

El ejército de Denikin era conocido por las ejecuciones en masa y el pillaje. Solo en la pequeña ciudad de Fastov, en la región de Kiev, mató a más de 1.500 judíos, en su mayoría ancianos, mujeres y niños[9]. Winston Curchill advirtió, personalmente, que su antisemitismo limitaba el apoyo inglés a sus tropas. Mientras él llamaba a Woodrow Wilson y Lloyd George de “judíos” por el poco apoyo que recibía.

El almirante Koltchak, en Siberia Occidental, daba orden de fusilar a todos los bolcheviques que encontrase, y a sus colaboradores, aunque fuesen mujeres y niños. Después del golpe de Estado que dio en la región, mandó a fusilar también a los SRs y a los mencheviques. Los que sobraron fueron presos y exiliados.

La Legión Checoslovaca degolló a centenas de comunistas por donde pasó en la Siberia, en el Volga y en los Urales. En Kazan, guiados por delatores, los checos cazaban a los soldados rojos y degollaban a los que eran encontrados.

Incluso el gobierno “democrático burgués” de los SRs y mencheviques, en la región del Volga, masacró a los bolcheviques, y las ciudades quedaron en estado de sitio. En Simbirsk, dirigieron una verdadera epidemia de linchamientos.

Los mencheviques, en muchas partes se alinearon con la burguesía y el imperialismo contra el poder soviético. Constituyeron en 1918 la República Democrática de Georgia, en acuerdo con el Imperio alemán y, después de su caída, con Gran Bretaña, que los protegía a cambio del transporte de armas y de mantenimiento para el Ejército Blanco, por su territorio. En él mataban a bolcheviques y hacían atrocidades étnicas contra pueblos minoritarios, particularmente los armenios.

Para Lenin: “Al terror blanco de los enemigos del gobierno obrero y campesino, los obreros y campesinos responderán con el terror rojo masivo, contra la burguesía y sus agentes”[10].

Anarquistas contra la revolución

Serge observa que: “La insignificancia de la influencia de los anarquistas entre las masas obreras es constatada por el pequeño número de asientos que ocupaban en los Soviets y en el Congreso de los Soviets, donde, por regla, nunca sumaban más de media docena”[11]. Pero, entre los meses de abril y mayo de 1918 se dio una verdadera batalla campal en Moscú bajo el eslogan de la necesidad de la “Tercera Revolución”. Fueron centenas de militantes armados. Conocidos monárquicos se juntaban a ellos, como normalmente ocurría cuando la “Liga de Defensa de la Patria y Libertad” infiltraba sus miembros en los clubes anarquistas, pues “los principios libertarios no permitían que se cerrase la puerta de las Organizaciones a nadie, ni que se estableciese un verdadero control sobre los actos de nadie”[12].

El jefe de la Cheka, Felix Dzerzhinsky, pidió a los Soviets la liquidación de la Guardia Negra, anarquista. Con esta autorización, invadió sus sedes entre el 11 y el 12 de abril. Enfrentándose con sus ametralladoras, en combates que duraron hasta 10 horas, 600 personas fueron presas y algunas docenas muertas y heridas[13].

Conspiraciones de los SRs

Ya en diciembre de 1917, el dirigente SR Nicolai Avkxentiev fue preso, junto con otros militantes, por organizar una conspiración contra el gobierno soviético. Fue el primer “socialista” preso por el régimen soviético[14]. Había presidido el Comité Ejecutivo Central de los Soviets de Campesinos y servido como ministro del Interior durante el gobierno Kerensky.

En el VII Congreso, en mayo de 1918, los SRs de derecha aprobaron el apoyo a la intervención extranjera contra el gobierno bolchevique. Decidieron por la política de la “Unión de la Regeneración”, un frente para “organizar la resistencia democrática a la dictadura bolchevique”, y liberar el país del yugo “germano-bolchevique”. Este frente estaba compuesto por socialistas populares, socialistas revolucionarios de derecha y políticos burgueses. Abandonando cualquier política de independencia de clase por la política de salvación nacional, contra el gobierno soviético, defendiendo un levantamiento para reconvocar la Asamblea Constituyente.

Cuando las Legiones de Checoslovaquia derrotaron a los bolcheviques en Siberia, los Urales y el Volga, los SRs lo tornaron su centro. Declararon la Asamblea Constituyente en Samara, en junio, y con el apoyo de los mencheviques formaron el Gobierno Provisorio de la Autónoma Siberia.

El V Congreso de los Soviets de Toda Rusia, el 4 de julio de 1918, aprobó la propuesta de poner en la ilegalidad a todos los partidos que conspiraban contra el gobierno[15]. Zinoviev y Trotsky presentaron la propuesta: “La salvación de la República es la ley suprema. Quien se opusiere a ella será eliminado”. (…) “todos los agitadores que, después de la publicación de esta instrucción continuaren fomentando la insubordinación al gobierno soviético serán presos, traídos a Moscú y juzgados por los Tribunales Extraordinarios. Todos los agentes del imperialismo extranjero que claman por una acción ofensiva (contra Alemania) y ofrecen resistencia armada a las autoridades soviéticas, deben ser fusilados (…) Por todas partes en que hubiere complot armado, un atentado, una revuelta, la represión será implacable”[16].

En medio de este Congreso, los SRs de izquierda organizaron una insurrección a partir de destacamentos militares comandados por sus militantes, y miembros de la Cheka. Mataron al embajador alemán, Mirbach, tomaron el edificio del Comisario del Pueblo para Correos y Telégrafos. De ahí bombardearon el Kremlin y enviaron boletines y telegramas declarando que habían tomado el poder. Dzerzhinsky y otros chekistas fueron a la sede de los insurrectos, sin ninguna arma, y “con la caballerosidad que le era característica, tomó para sí (la tarea), a pesar de las advertencias de sus amigos”[17]. Aun siendo caballero, Dzerzhinsky fue preso por los SRs insurrectos.

El V Congreso votó por la supresión inmediata de la insurrección. La capital estaba prácticamente sin tropas, pues habían sido enviadas al frente. Los SRs fueron derrotados por los Guardias Rojos, comandados por Antonov-Ovseenko; el regimiento de los carabineros letones, comandados por el coronel Vatzetis; y una unidad internacionalista de prisioneros de guerra austro-húngaros, comandados por Bela Kun. La rebelión fue sofocada el 7 de julio, con 330 prisioneros[18]. Algunos fueron ejecutados por traición, entre ellos Alexandrovitch, un cuadro SR importante que estuvo al frente de las luchas de Petrogrado en 1917, pero como comandante de la Cheka utilizó su puesto para asesinar a Mirbach y desvió 500.000 rublos para el Comité Central de los SRs de izquierda, con la finalidad de organizar la revuelta.

Trotsky defendió la indulgencia con los revoltosos que llamó “hijos desorientados”; solamente los que ocupaban puestos de comando fueron fusilados. “Los conspiradores presos fueron tratados con clemencia por la Cheka, las ejecuciones fueron en casos absolutamente excepcionales”[19]. Los SRs de izquierda fueron puestos en la ilegalidad, sus diputados presos.

Los SRs de derecha mantuvieron una organización terrorista (“grupos de combate”) dirigida por Avram Gotz[20], asociados a los Kadetes y mencheviques en la Liga del Renacimiento. Trabajando junto con Boris Savinkov, de la “Liga de Defensa de la Patria y Libertad”, financiados por Francia y Checoslovaquia[21].

La osadía de Savinkov lo llevó a instalar infiltrados en las instituciones soviéticas, particularmente en el abastecimiento de alimentos y en el ejército. Uno de sus agentes llegó a ser chofer de Lenin. Preparaba el rapto y asesinato de Lenin y de Trotsky, pero la Cheka, “aun compuesta por un pequeño número de cerca de 150 personas, inexpertas”[22], consiguió descubrir la conspiración.

Después de la represión que sufrió en manos de las tropas imperialistas de Koltchak, en febrero de 1919, el Ejército Popular de los SR se juntó con el Ejército Rojo. El Comité Ejecutivo de los Soviets devolvió la legalidad a los SRs, excepto la de aquellos que continuaron apoyando directa o indirectamente la contrarrevolución.

Nuevamente, en agosto de 1920, encontraremos SRs al frente de la revuelta campesina de Tambov, contra la cosecha forzada. La rebelión fue destruida por el Ejército Rojo, a mediados de 1921, dirigido por Mikhail Tukhachevsky, y el Comisario Político Antonov-Ovseenko.

Asesinatos y atentados

Los Comisarios Soviéticos eran recibidos a balas en algunas localidades del interior; Rakovsky fue amenazado con bombas durante la negociación de paz con la Rada ucraniana de derecha; el Comisario de Información Soviético, Moises V. Volodarsky, fue asesinado el 20 de junio de 1918; el 17 de agosto matan a Moisei Uritsky, el jefe de la Cheka en Petrogrado y dirigente del partido bolchevique[23]; y finalmente el 30 de agosto, Lenin sobrevive a una tentativa de asesinato por Fanny Kaplan. Fanny tiró dos veces sobre Lenin. Una perforó parte de su pulmón izquierdo, deteniéndose la bala cerca de su clavícula derecha, y otra alcanzó su hombro izquierdo.

Entierro de Uritski, Petrogrado, 1918. La pancarta dice: “Muerte a la burguesía y sus adláteres. ¡Viva el Terror Rojo!”.

Estos crímenes dejaron golpeado al partido y le hicieron explícito que era necesario defenderse mejor. Esos hechos desencadenan el “Terror Rojo”, “Cada gota de sangre de Lenin debe costar centenas de muertes a los burgueses y a los blancos (…) Los intereses de la revolución exigen el exterminio físico de la clase burguesa. Ellos no tienen piedad, no tengamos piedad”[24].

“Se sentía que había sonado la hora última, la revolución no tenía sino matar o morir”[25].

La editorial del Krasnaya Gazeta de Petrogrado, del 31 de agosto, explicó qué significaría el Terror Rojo: “¡Sangre por sangre! ¡Pero no haremos masacres, no! (…) Estaba el peligro de que cayesen personas extrañas a la burguesía y de que se nos escapasen los enemigos auténticos del pueblo. Se organizará cómo iremos a buscar a los burgueses barrigones y sus colaboradores…”. Organizar el terror era limitado. Centenas de SRs y otros opositores políticos fueron ejecutados sin juicio. Kaplan y Kaneguisser fueron fusilados.

El 2 de setiembre, la Cheka da un golpe en la conspiración extranjera, deteniendo al espía, funcionario de la misión británica, Bruce Lockhart, y matando al agregado británico en Petrogrado, que fue muerto en un ataque a la embajada. Lockhart fue desenmascarado por Yan Berzin, comandante letón, que hizo reuniones regulares con el convenciéndolo de que quería derribar el gobierno soviético, recibió 1.200.000 rublos para la misión, entregados inmediatamente a Dzerzhinsky[26].

“La espada y el escudo de la revolución”

El 2 de setiembre de 1918, un decreto regularizó la Cheka. Sus miembros eran nombrados por los Soviets y su presidente respondía al Comisariado del Interior. Sus tareas: “Liquidar todas las actividades contrarrevolucionarias y de sabotaje y todas las tentativas en toda Rusia, entregar contrarrevolucionarios y saboteadores a los tribunales revolucionarios, desarrollar medidas para combatirlos y aplicarlas implacablemente en aplicaciones reales. (…) La comisión fue autorizada a aplicar tales medidas de represión como ‘confiscación, privación de cartones de ración, publicación de listas de enemigos del pueblo, etc.’.”[27]

Insignia de la Cheka

En los primeros meses estaba compuesta solo por cuarenta funcionarios; un equipo de soldados, del regimiento de Sveaborgesky; y un grupo de Guardias Rojos. Sus miembros principales eran: los polacos Felix Dzerzhinsky y Yosef Unszlicht; el letón Martin Latsis; el británico-letón Yakob Peters, y el ucraniano Moises Uritsky, que componían el colegiado dirigido por Gregory Petrovsky[28] hasta noviembre de 1918, cuando fue para la línea del frente en Ucrania. Dzerzhinsky asumió el comando y nombró al británico-letón Yakov Peters como su brazo derecho.

Al inicio, la Cheka prácticamente no cometía asesinatos e intentaba por encima de todo negociar con la contrarrevolución, utilizándose más del miedo que de los actos de violencia. Hasta noviembre de 1918 se orientaba que se liberasen hasta incluso los miembros del partido Kadete si no habían tenido destacada actividad política.

Con los ataques terroristas, la represión aumentó. La función de la Cheka no era la de dosificar o medir la culpabilidad de cada uno sino sí reprimir la conspiración de una clase social. En las palabras de Dzerzhinsky: “No piense que estoy en busca de formas de justicia revolucionaria. No precisamos de justicia ahora[29]. O, como expresó Latsis[30]: “La Comisión Extraordinaria no es una comisión de investigación ni un tribunal. (…) No juzga al enemigo, ella lo abate”[31].

La Cheka tenía derecho de detener, hacer búsquedas, aprensiones y otras medidas preventivas contra los contrarrevolucionarios y saboteadores, realizar las investigaciones preliminares y entregar los casos a los Tribunales Revolucionarios. Por propuesta de Lenin fue aprobada la subordinación al Consejo de Comisarios del Pueblo. Funcionaba en Moscú, en el edificio de una antigua y grande compañía de seguros, en la plaza Lubyanka.

Las investigaciones eran sumarias, corrían en secreto casi absoluto, las sentencias de muerte solamente podían ser tomadas por unanimidad por una Comisión especial. Muchas ejecuciones eran hechas también en secreto, rápidas y sin alarde.

También actuaba atrás de las líneas enemigas, en la resistencia revolucionaria. Por ejemplo, contra las tropas de Koltchak en Siberia o en el combate a las fuerzas del General Wrangel en Crimea, realizando un trabajo de localización y exterminio de los enemigos contrarrevolucionarios. En la Campaña de Polonia de 1920, Dzerzhinsky personalmente fue a Varsovia con una delegación de la Cheka para localizar y sofocar las conspiraciones y motines blancos, asegurando posiciones favorables a las Fuerzas Armadas Rojas.

Muchos revolucionarios cuestionaron su existencia, entre ellos Kamenev, dentro del partido bolchevique, y Máximo Gorki y Victor Serge, fuera de él. Pero Lenin y Trotsky rechazaron sus preocupaciones. Bujarin presentaba muchas dudas, pero reconsideró cuando los anarquistas bombardearon una reunión en Moscú, donde él estaba hablando, y 12 personas fueron muertas y 55 heridas, incluyendo el propio Bujarin.

Dzerzhinsky explicaba: “La Cheka es la defensa de la revolución, tal como el Ejército Rojo; tal como en el Guerra Civil el Ejército Rojo no puede parar para preguntar si puede causar daño a individuos particulares, antes tiene que tomar en cuenta apenas una cosa, la victoria de la revolución sobre la burguesía; también la Cheka tiene que defender la revolución y dominar al enemigo, aunque su espada caiga, ocasionalmente, sobre las cabezas inocentes”[32].

Los bolcheviques creían en la revolución mundial y en la inminente revolución proletaria en Europa Occidental, por eso veían la Cheka como una cuestión temporaria.

El control de la violencia siempre fue una preocupación y su evolución se dio de acuerdo con los ataques sufridos, a tal punto que en el primer semestre de 1918 ocurrieron solamente veintidós ejecuciones; en contrapartida, en el segundo semestre fueron seis mil. Se calcula que en tres años (1918 a 1920) fueron ejecutadas 12.000 personas; evidentemente estos números corresponden a las actividades centralizadas. En el Ejército Rojo hubo alrededor de tres millones de desertores, un millón trescientos mil fueron capturados principalmente por la Cheka.

Lenin defendió el trabajo de Dzerzhinsky y Peters declarando públicamente: “Lo que me sorprende de los aullidos sobre los errores de la Cheka es la incapacidad de tener una gran visión de la cuestión. Tenemos personas que se aprovechan de determinados errores cometidos por la Cheka, haciendo ruido sobre ellos… Cuando yo considero la actividad de la Cheka y la comparo con los ataques que sufrimos, yo digo eso es tacaño, conversación inútil que no vale nada…”[33].

En noviembre de 1921, en el VI Congreso de los Soviets de Rusia fue aprobada una amnistía, ordenando la liberación de los detenidos por la Cheka que no estuviesen más involucrados en conspiraciones, y de los rehenes que no fuesen necesarios para garantizar rehenes detenidos por sus enemigos. Así como la resolución “Sobre la Legalidad Soviética” que limitaba el trabajo de la Cheka.

El 8 de febrero de 1922, el Comité Ejecutivo del Soviet publicó un decreto que abolía la Cheka y sus comisiones locales, transfiriendo sus funciones para el Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos y creando la administración política del Estado (Gosudarstvennoe Politicheskoe Upravlenie) (GPU); con eso, las funciones de juzgar de la Cheka pasaron definitivamente a los tribunales; no podía ejecutar personas consideradas contrarrevolucionarias; por otro lado, la GPU tenía poderes más arbitrarios para ocuparse de crímenes políticos.

Notas:

[1] Campesinos ricos; eran los hacendados dueños de grandes extensiones de tierras y que hacían uso del trabajo asalariado.

[2] VtchK en lengua rusa, abreviatura de “Vcerossiskaaia Tchrezvytchainaia Komissia po Borbe s Kontrrerevoliutsiei, Spekuliatsiei i Sabotajem.”, “Comisión Extraordinaria de Toda Rusia para el Combate de la Contrarrevolución, de la Especulación y del Sabotaje”.

[3] TROTSKY, León. Terrorismo y Comunismo (Anti-Kautsky), p. 30.

[4] Fue asesinado por Yakov Blumkin, agente de la Cheka, al mando del Comité Central de los SR de izquierda, en 1918.

[5] CARR, E. H. Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Ed. Afrontamento, vol 1, p. 176.

[6] Izvestia, 30 de octubre, en: E.H. Carr, Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Ed. Afrontamento, vol. 1, p. 182.

[7] Izvestia, 6/19 de diciembre, en: E. H. Carr. Historia de la Rusia Soviética…, ibídem.

[8] SERGE, Victor. O Ano I da Revolução Russa. San Pablo: Editora Boitempo, p. 240.

[9] History of Jewish communities in Ukraine [Historia de las comunidades judías en Ucrania], http://jewua.org/fastov/

[10] Pyatsi Sozyv VTsIK (1919), en: Izvestia, 30 de octubre, en: E.H.Carr, Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Editora Afrontamento. Vol. 1, p. 193.

[11] SERGE, Victor. El Año I de la Revolución Rusa, en: https://translate.google.com.br/translate?hl=ptBR&sl=en&u=https://www.marxists.org/archive/serge/1930/year-one/ch07.htm&prev=search

[12] SERGE, Victor. El Año I de la Revolución Rusa, en: https://translate.google.com.br/translate?hl=ptBR&sl=en&u=https://www.marxists.org/archive/serge/1930/year-one/ch07.htm&prev=search

[13] Izvestia, 30 de octubre, en: E. H. Carr, Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Editora Afrontamento, vol. 1, p. 182.

[14] CARR, E. H. Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Ed, Afrontamento, vol. 1, p. 136.

[15] Fueron excluidos los mencheviques por asociarse a los contrarrevolucionarios y “organizar ataques armados contra los trabajadores y campesinos”.

[16] SERGE, Victor. O Ano I da Revolução Russa. San Pablo: Editora Boitempo, p. 331.

[17] TROTSKY, León. “Los Escritos militares”, vol. 1, 1918. “Como la revolución armada, La Guerra civil en el RSFSR en 1918, en: https://translate.google.com.br/translate?hl=pt-BR&sl=en&u=https://en.wikipedia.org/wiki/Dmitry_Ivanovich_Popov&prev=search

[18] TROTSKY, León. “Los Escritos militares”, vol. 1, 1918. “Como la revolución armada, La Guerra civil en el RSFSR en 1918, en: https://translate.google.com.br/translate?hl=pt-BR&sl=en&u=https://en.wikipedia.org/wiki/Dmitry_Ivanovich_Popov&prev=search

[19] SERGE, Victor. El Año I de la Revolución Rusa, en: https://translate.google.com.br/translate?hl=ptBR&sl=en&u=https://www.marxists.org/archive/serge/1930/year-one/ch07.htm&prev=search

[20] Gotz y otros 33 dirigentes de la SR fueron llevados al llamado “Trial of the SRs Right”, en 1922; Theodor Liebknecht, hermano de Karl, fue el abogado de defensa; auxiliado por Karl Kautsky. Fueron sentenciados a muerte, pero las sentencias fueron suspendidas. Fue nuevamente preso en 1937 y, esta vez, muerto por la GPU.

[21] Provocador, con una vida turbulenta, en 1906 mató al ministro del Interior ruso y participó en el asesinato del Gran Duque Sergei Alexandrovich, preso y condenado a muerte. Consiguió escapar de la prisión en Odessa. Pasó a ser el jefe de la organización de combate SR en 1908, cuando fue descubierto que el antiguo jefe Azef era una agente de la Okhrana. Participó como un voluntario en el Ejército francés en la Primera Guerra. Retornó a Rusia en abril de 1917, y en julio se tornó ministro adjunto de Guerra, de Kerensky. Se demitió y fue expulsado de los SR debido a su apoyo a Kornilov. Fue preso años después a través de la Operación Trust; en 1924, admitió haber planeado el ataque contra Lenin a través de Fanny Kaplan y haber recibido dinero del presidente de Checoslovaquia, Tomás Garrigue Masaryk. Condenado a muerte, su sentencia fue conmutada a diez años; de acuerdo con la versión oficial, él cometió suicidio en la prisión de Lubyanka, en Moscú. Pero hay otras versiones sobre que fue muerto por la GPU.

[22] SERGE, Victor, op. cit.

[23] El infiltrado Leonid Kannegisser, ligado a Savinkov.

[24] Krasnaya Gazeta de Petrogrado, periódico bolchevique, 31 de agosto de 1918. En: Victor Serge, O Ano I da Revolução Russa. San Pablo: Editora Boitempo, p. 369.

[25] SERGE, Victor. Op.cit., p. 369

[26] En 1918, Lockhart escapa del juicio por un cambio de agentes con el ruso Maksim Litvinov. Escribió Memories of a British Agent [Memorias de un Agente Británico].

[27] MOZOKHIN, O. B. Out of history of activities of VChK, OGPU, NKVD, MGB, http://mozohin.ru/article/a-4.html

[28] Ex diputado de la 4° Duma Estadual en 1912, miembro del CC en 1913, editor jefe del Pravda.

[29] Novaia Zhin, 14 de julio de 1918.

[30] Bolchevique desde 1905, fue preso en 1937, acusado de contrarrevolucionario y fusilado en 1938.

[31] “Dos años de lucha en el Frente Interno”, Moscú: Gos IZD-VO, 1920, “It does not serve to judge, the enemy, but strikes it”. Escrito en el periódico de la Cheka “The Red Sword”, en: Victor Serge, O Ano I da Revolução Russa. San Pablo: Editora Boitempo, p. 392.

[32] Citado en Karl Radek, “Portrety i Pamflety” (1933), en: Izvestia, 30 de octubre, en: E. H. Carr, Historia de la Rusia Soviética, La Revolución Bolchevique. Oporto: Editora Afrontamento, vol. 1, p. 192.

[33] Communist Secret Police: Cheka – Spartacus Educational http://spartacus-educational.com/RUScheka.htm

The Sword and the Shield, artículo de Américo Gomes.

Traducción: Natalia Estrada.