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LIT-¿Cuál es su evaluación sobre el trabajo realizado por la Minustah y las tropas brasileñas en Haití? ¿Es verdad que fue una misión “humanitaria”?

Didier – En primer lugar, no hubo nada de humanitario, sólo embuste. Primero, el gobierno de Lula apostó a la llegada de la selección brasileña, sabiendo que el pueblo haitiano adora el fútbol brasileño. Después vino la represión, el cólera traído por los soldados. Después de un tiempo, en los muros de Haití, se leía “Viva Ronaldo, abajo Ribeiro”. Ribeiro era el general brasileño de la Minustah.

El balance es completamente negativo. La Minustah sólo fue positiva para las clases dominantes, en particular para las burguesías del sector textil, del comercio, de los bancos que establecieron un patrón de explotación extremo.

Ahora ya no dicen que fue una misión humanitaria, hablan de “pacificación”. Sí “pacificaron”, con la paz de la represión. Reprimieron duramente al pueblo para imponer lo que querían, la visión de las clases dominantes.

Ellos están imponiendo cuatro mega proyectos: el proyecto de la industria textil, de las zonas francas, el de las agro-industrias en el mundo rural para exportación, el proyecto del turismo y el de la extracción de minerales.

LIT – ¿Y el actual gobierno de Moïse?

Didier- Este Moïse no podía ser ni candidato. Antes de las elecciones, él fue llamado a un tribunal para ser investigado. Es dueño de una agro-industria y tenía 14 cuentas bancarias, recibiendo dinero en todas ellas, sin poder justificarlas. Entonces fue investigado por la justicia y no podía ser candidato. A pesar de eso, el Consejo Electoral lo aceptó.

Luego de eso, hubo un levantamiento, en enero del año pasado, contra el fraude electoral, contra él, que era el candidato del gobierno anterior. Pero hubo presión de la embajada de EEUU y de la Minustah.

Moïse terminó siendo “electo”, en una votación con más del 85% de abstención. El pueblo haitiano no fue a votar, no votó por él. Pero él tiene el apoyo de la burguesía y de la embajada de los EE.UU.

LIT- Didier, hable de las luchas actuales de los obreros en Haití

Didier- Un instituto de investigaciones, hace ocho años atrás, determinó que el gasto mínimo de una familia era de 1.100 gourdes por día (US$ 17.45). Para que ustedes tengan una idea, 62 gourdes valen un dólar. Hoy, el salario mínimo diario debería ser de 500 gourdes (US$ 7.93). Pero era de 300 gourdes (US$ 4.76) hasta el inicio de este año.

Hubo una lucha fuerte de los obreros por un salario mínimo de 800 gourdes (US$ 12.69). Cada día del mes de julio los obreros salían a las calles. Batay Ouvriyé estuvo junto a ellos en esa lucha.

Pero la represión fue muy dura, por la policía nacional, con respaldo de la Minustah. La policía atacó con fusiles y tanques. Ellos entraban en las casas atacando desde atrás a los manifestantes. Fue una represión brutal. Al final aumentaron el salario sólo a 350 gourdes (US$ 5.5).

Ahora, la situación sigue siendo explosiva. Puede haber un levantamiento popular. El gobierno está aumentando los impuestos. Como no reciben más el petróleo venezolano, y es preciso devolver el dinero de los préstamos, el gobierno está aumentando duramente los impuestos.  

La población salió a las calles en Ouanameth, diciendo “no hay servicios, no pagamos impuestos”. En estos días van a realizarse movilizaciones en Puerto Príncipe.

Los obreros están reaccionando contra las clases dominantes. Y viene de los obreros las consignas, no de los partidos burgueses.

Traducción Laura Sánchez