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El repudiable ataque a la Asamblea Nacional por parte de grupos armados, ante la pasiva mirada de la Guardia Nacional Bolivariana, es un hecho que agrava la ya profunda crisis política venezolana. Mientras Maduro “condenaba” los hechos. El diputado Diosdado Cabello del PSUV, reivindicaba estas y “futuras acciones que saldrán en los titulares de los periódicos”.

Por UST-Venezuela

Repudiamos este hecho que viene a corroborar el curso antidemocrático, represivo y reaccionario de este gobierno que no solamente ataca a la Asamblea Nacional, sino que también reprime a los trabajadores y sus organizaciones, a los jóvenes y estudiantes, a los vecinos que sufren allanamientos y destrucción de sus viviendas y a todos los sectores populares que se manifiestan con sus protestas ante la gravísima crisis que padecemos.

La permanente embestida a las libertades democráticas por parte del gobierno, se lleva a cabo a través de los organismos represivos, como la Policía Nacional y la GNB pero también a través de bandas compuestas mayoritariamente por lúmpenes armados que gozan de total impunidad; a esto hay que sumar la acción de la OLHP y la operación Tun-Tun implementada por el SEBIN, mediante la cual se arresta a activista y militantes opositores, sin el menor respeto al debido proceso.

No conforme con esto, otros organismos como el CNE y el TSJ impiden cualquier tipo de expresión popular sea por la negativa a convocar a las elecciones regionales; las burdas maniobras para impedir el referéndum revocatorio el año pasado, la suspensión indefinida de elecciones en las organizaciones sindicales de importancia, como las de SIDOR en Guayana, INPSASEL, o la Federación Nacional de Petroleros, más recientemente en ALCASA, entre otros, que muestran a las claras que este gobierno más allá de sus discursos tiene un plan sistemático para impedir que se exprese toda oposición.

Maduro sin apoyo popular

La convocatoria a una fraudulenta Asamblea Constituyente no es más que una acción desesperada para tratar de reagrupar algunas de sus desmoralizadas fuerzas y tratar de legitimar a un gobierno que ha perdido su base de apoyo popular. La amplia mayoría de la población culpa a este gobierno de la situación a la que hemos llegado y quiere salir de Maduro.

Todos los indicadores de miseria, analfabetismo, mortandad infantil y materna, pérdida de empleo e inseguridad han crecido. La miseria del pueblo trabajador se mide por el costo de la cesta básica: 1.450.000 bolívares cuando el salario, incluido el bono alimentario llega a apenas 250 mil, tomando en cuenta el pírrico aumento anunciado recientemente.

Por eso un sector mayoritario de la población también rechaza la Constituyente como una salida a la crisis económica, política y social y opina que el gobierno debe irse. Por eso está en las calles.

El gobierno oculta cuál es su política para salir de la crisis: ¿Seguir pagando la deuda externa con el hambre, la falta de medicinas y salarios miserables? ¿Formará empresas mixtas para entregar las empresas básicas a las multinacionales chinas o rusas y por qué no yanquis? ¿Les dará zonas económicas especiales, sin sindicatos y leyes laborales para que súper exploten a los trabajadores? ¿Qué propone el gobierno? No ha dicho ninguna palabra. Seguramente a escondidas en las resoluciones de la fraudulenta Constituyente, entre discursos “socialistas” y antiimperialistas” encontraran “manos libres” para actuar y ajustar aún más.

La MUD no puede ser una salida a la crisis

La MUD se ha montado sobre el descontento social y las ansias de cambio para encaminar esa rabia hacia una salida electoral tratando de negociar un acuerdo para salir de la crisis. Pero la polarización le viene trabando esa posibilidad de acuerdo. Por eso cada vez es más difícil que haya acuerdo con Maduro en el poder.

Para debilitar y deslegitimizar la Constituyente del gobierno, la Asamblea Nacional lanzó la convocatoria de una “consulta popular” para el 16 de julio, 14 días antes de la Constituyente. De lograr montar esa consulta, seguramente lograrán respaldo de amplios sectores.

Desde la UST no alentamos ninguna expectativa de que una amplia participación popular garantice, en manos de la MUD, que las expectativas y ansias de cambio se concreten. Por el contrario, irá a servirle a esa conducción política para negociar en mejores condiciones.

A los miles de jóvenes que día a día se juegan la vida o su libertad en las calles, respetuosamente les preguntamos: ¿cuál es la propuesta de los dirigentes políticos de la oposición organizados en la MUD para salir de la crisis? ¿Continuarán con el pago de la fraudulenta deuda externa? ¿Repatriarán los capitales fugados? ¿Investigarán a los empresarios que recibieron dólares baratos pero los fugaron al extranjero o al mercado negro? ¿Privatizarán las industrias básicas, dejando a miles y miles de trabajadores desocupados? ¿Cuál será el futuro de ustedes como jóvenes? ¿Devaluarán aún más el bolívar, desatando más inflación? ¿Quién pagará la fiesta de los dólares baratos que todos los empresarios disfrutaron: los trabajadores y sectores populares? Tampoco la MUD dice una palabra de cómo piensan salir de esta crisis.

Desde la UST denunciamos al gobierno, al PSUV y a la oposición de la MUD de esconder verdaderamente sus propuestas y decimos: unos y otros buscarán hacernos pagar aún más al pueblo trabajador, la crisis que ya padecemos. No se debe tener ninguna confianza en estos dirigentes patronales.

Una salida obrera y del pueblo pobre a esta brutal crisis

Los socialistas seguiremos insistiendo que son los trabajadores, con sus propias banderas y organizaciones y desde abajo, los que debemos organizar una gran lucha nacional para salir de Maduro.

Solo así se podrá pelear por un verdadero plan económico de emergencia, al servicio de los trabajadores y el país. Entre otros puntos proponemos: SUSPENSIÓN INMEDIATA DEL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA, plata para salarios dignos, comida, medicina, salud y educación; investigación de la deuda, los préstamos, chinos, rusos y de las multinacionales; inversión en la recuperación de los campos para producir alimentos, rescate de las empresas básicas; no al arco minero, nacionalización de todo el petróleo, fin de las empresas mixtas; vigencia plena de las libertades democráticas: elecciones libres, libertad a los presos por luchar; investigación de todos los hechos de violencia y asesinatos por una comisión especial integrada por organismos de derechos humanos, de los trabajadores, familiares y personalidades independientes; repudiamos los ataques a los sindicatos, partidos y organizaciones sociales y populares; por el fin de la intervención estatal en los sindicatos: elecciones ya! En todos los sindicatos y Federaciones vencidos; plena libertad para elegir a los dirigentes sin intervención del CNE o el TSJ; Por una Huelga General y un “Venezolanazo”, para salir de Maduro y cambiar el país; ¡FUERA MADURO Y SU GOBIERNO DE HAMBRE Y MISERIA!

Este Plan Económico de Emergencia solo puede ser llevado adelante hasta las últimas consecuencias por un gobierno de los Trabajadores y el pueblo pobre. Es para eso que luchamos y llamamos a todos los trabajadores a unirnos para llevar adelante esta lucha.

Unidad Socialista de los Trabajadores (UST) – Liga Internacional de los Trabajadores- (LIT-CI)