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Con la votación del domingo 30 de julio para la fraudulenta Asamblea Constituyente, el gobierno de Maduro dio un paso más en su giro antidemocrático y represivo, de desconocimiento de los más elementales derechos democráticos de los trabajadores y el pueblo venezolanos.

Por UST-Venezuela

Por si algo faltaba en la lista de medidas y acciones represivas y reaccionarias, de los últimos tiempos como la suspensión de las elecciones regionales (gobernadores), tribunales militares juzgando a civiles, el desconocimiento de los diputados de Amazonas a principios del 2016, y el desconocimiento de la Asamblea Nacional; la destitución de Alcaldes de los cuales 8 están presos, la represión y los más de 100 asesinados en las protestas desde abril a la fecha, el ataque a las organizaciones obreras, como la suspensión sin fecha de las elecciones sindicales en importantísimas empresas, como Sidor y PDVSA; la prohibición de movilizarse y protestar sin ser reprimidos, las más de 5000 detenciones y más de 500 presos por razones políticas; ahora se le suma la instalación de una Asamblea Constituyente ilegal, compuesta por los principales dirigentes del PSUV, como Iris Varela, Cília Flores, Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Isturitz,  o Wills Rangel y una larga lista de impresentables, que ni siquiera se animaron a hacer campaña mostrando qué cosa cambiarían de la Constitución de 1999 dejando por fuera mayoritariamente, a  quienes sí hicieron campaña pero no pertenecen al “aparato” del PSUV.

Como denunciamos en varios artículos anteriores, la fraudulenta Constituyente tendrá las manos libres para atacar libertades y conquistas populares. En el mismo día de la elección más de una decena de muertos en las protestas coronaron “la fiesta del pueblo”. Ya antes de instalarse la Constituyente, el gobierno terminó con el arresto domiciliario de Leopoldo López y Antonio Ledesma. El domingo 30 por la noche Maduro anunció que la “primera medida de la Constituyente será reestructurar el Ministerio Público, para que vuelva a haber justicia”. Ya Diosdado había anunciado que “a Asamblea Nacional tenía los días contados”. Con lo que confirma que la Constituyente del PSUV no se propone resolver los problemas de la miseria, el hambre o la escasez de medicinas. Desde la UST llamamos a la más amplia unidad para enfrentar este engendro antidemocrático que propone preservar en el poder en forma indefinida a Maduro y el PSUV y atacar los derechos del pueblo.

La MUD y su ropaje “democrático”

La Mesa de la Unidad Democrática de la que participan los partidos de la oposición burguesa, se ha montado sobre la justa bronca popular, tratando de acaudillar las protestas. De hecho, aparecen como la única conducción política con la que el gobierno gusta polarizar, tratando de ocultar la verdadera polarización que hay en Venezuela, entre un gobierno que solo está apoyado por la Boliburguesía amiga, las Fuerzas Armadas Bolivarianas y la burocracia estatal, por un lado y los trabajadores, los estudiantes y sectores juveniles y un amplio sector popular por el otro. Que una dirigencia burguesa, que ha apoyado golpes de estado y represión. Que tenga un programa económico neoliberal , anti obrero y anti popular se haya encaramado en las protestas y “reclamos democráticos” de la población, no es por mérito propio ni que las masas se hayan vuelto de “derecha”, sino por el triste papel de la llamada “izquierda” que durante años apoyó y apoya incondicionalmente al chavismo y su gobierno burgués. Y por eso hoy ante la crisis más pavorosa del país que afecta al pueblo, no hay una alternativa fuerte a la polarización entre la MUD y el régimen. La MUD es una dirección burguesa, contrarrevolucionaria y pro imperialista que ni siquiera se plantea derrocar al gobierno por medio de la movilización popular. A pesar de que una minoría se muestra “dura”, los sectores mayoritarios, – como ahora lo muestra Acción Democrática, afirmando que se inscribirán para las elecciones de gobernadores – empujan un dialogo y acuerdos con el gobierno. Por eso los “paros cívicos” tienen poca incidencia en las fábricas o lugares de trabajo importantes, porque son convocados por las redes sociales. Sus dirigentes sindicales ni siquiera se animan a hacer asambleas en las empresas. Por eso los Guevara o Borges, intentan poner límites a las movilizaciones para que no escapen a su control. Y de hecho han bajado en intensidad.

Todos ellos siguen la política que el imperialismo va dictando por ahora: presionar cada vez más fuerte a una salida electoral concertada. Las medidas “injerencistas” del imperialismo no pasan de una fuerte presión y “sanciones”. Los lacayos de la OEA como Almagro y los presidentes más reaccionarios como Temer, Macri, Peña Nieto siguen las mismas órdenes imperiales.

Mientras la MUD espera una mayor intervención en la crisis de los yanquis y sus lacayos, Los socialistas de la UST denunciamos que nada bueno saldrá de esa olla podrida. Los trabajadores solo debemos confiar en nuestra organización independiente y que nuestra fuerza está en la movilización y los métodos de lucha que hemos aprendido por años: los paros y la huelga general organizada desde los lugares de trabajo y estudio.

El vergonzoso papel de la “izquierda”

El Gran Polo Patriótico, gran parte de la izquierda latinoamericana y mundial plantean la defensa del gobierno de Maduro y su constituyente. Aducen que el gobierno y régimen del “socialismo del siglo XXI” están siendo atacados por su política antiimperialista y para apropiarse de las reservas petroleras. Maduro, podría utilizar la Constituyente para defender la soberanía y la independencia y radicalizar las medidas contra el imperialismo, atacando la “guerra económica” contra Venezuela, según lo anunció el propio presidente.

Sin embargo a lo largo de todos estos años, y a pesar de los discursos, no hubo ninguna ruptura con la burguesía ni con el imperialismo. Por el contrario el chavismo profundizó el modelo rentista petrolero: hoy los ingresos petroleros representan el 96% de los dólares por las exportaciones petroleras. El chavismo consolidó y aumentó la dependencia de las exportaciones petroleras a EE.UU. que significan 30 millones diarios de ingresos.

Dicho sea de paso las multinacionales petroleras como la Chevrón tienen garantizados más del 40% del petróleo que extraen con las empresas “mixtas” y que ni siquiera son auditados…El país en todos estos años se desindustrializó y lejos de “sembrar” el petróleo favoreció la especulación con dólares baratos. Hoy la industria sólo significa el 14% del PIB (cuando en 1998 era del 18%). Las industrias básicas están en la ruina y casi paralizadas, tal como lo denuncian sus propios trabajadores. La caída de la producción de petróleo es alarmante, casi un millón menos de barriles diarios y refinerías de importancia como la de Puerto La Cruz están casi paralizada desde hace meses. Pero donde se ve claramente la dependencia de Venezuela del imperialismo es en el brutal endeudamiento con los bancos y fondos buitres imperialistas, la venta de bonos a precio de gallinas flacas con quitas de hasta el 70% y el puntual pago de una fraudulenta deuda externa que impide que nuestro pueblo pueda comer y curarse por falta de dólares para importar medicinas y alimentos. Comparando con el 2014 se importaron un 65% menos de alimentos, medicinas e insumos en el 2016 ¿La Asamblea Nacional Constituyente romperá con el imperialismo? ¿Expropiará a las multinacionales que se roban nuestro petróleo y riquezas naturales? ¿Meterá presos a los que desde el gobierno le hacen la “guerra económica” al pueblo? Hoy los números son elocuentes: en el 2012 los trabajadores llegaban a ganar un sueldo mínimo equivalente a 400 dólares, en la actualidad el salario mínimo representa de 10 a 30 dólares según sea comparado con el dólar oficial o el paralelo. La catástrofe para el pueblo trabajador es evidente. Han aumentado la mortandad infantil y de mujeres en los partos (cifras oficiales del Ministerio de Salud: el 29% y 65% respectivamente, entre 2015 y 2016). La izquierda chavista y latinoamericana al defender este gobierno de Maduro es cómplice del brutal ajuste que está haciendo Maduro.

La “izquierda” apoya el fraude y las mentiras al pueblo venezolano

Maduro y el CNE anunciaron en la noche del domingo, una “gran votación del pueblo chavista” asegurando que habían votado “8 millones y más”, y según Jorge Rodríguez el chavismo “había recuperado (y superado) su votación histórica”. Esos números inventados por el CNE,  acaban de ser desmentidos por la empresa Smartmatic, proveedora de la tecnología y el software para las elecciones desde 2004, por ser datos “manipulados”. Los centros de votación bastante vacíos confirman dicha manipulación de la cantidad de votantes. Con las presiones y amenazas y la participación de burócratas y el “núcleo duro del chavismo” puede ser que votaran de 3 a 4 millones de personas y no más. Hoy han trascendido las denuncias de varios candidatos incluidos los del PPT integrante del chavista Gran Polo Patriótico, poca transparencia y exigen una “auditoría”. El régimen primero utilizó y luego traicionó a sus propios candidatos de base y la izquierda chavista, mandando a votar por los dirigentes del PSUV dejando afuera los candidatos de base ¿La izquierda mundial avalará este fraude a lo que ellos mismos llaman “voluntad popular”?

Pero más allá de los números, lo que viene sucediendo desde hace tiempo es el abandono del pueblo a este gobierno y régimen. Los salarios de miseria, la escasez, el hambre, la falta de medicinas, la falta de gas, la liberación de los precios de los productos y demás carencias han hecho que no solamente los sectores “de clase media” protesten y se movilicen. Son los barrios populares como Valle del Chuy, Catia y 23 de enero en Caracas entre otros, o barrios populares de Táchira, Maracay, Anzoátegui, San Félix en Ciudad Guayana (Bolívar), etc.

Los “golpes” que denuncia la “izquierda” y los golpes que no ve

Como decimos más arriba la polarización, alimentada durante años tanto por la oposición burguesa, de la MUD, y por el gobierno chavista, hoy ha cambiado: Son los trabajadores, los sectores populares, la juventud y los estudiantes quienes se han incorporado a las protestas y se enfrentan al gobierno de distintas formas. Hay un pueblo que se ha rebelado contra el régimen y el gobierno. Hoy la gran mayoría de venezolanos quiere que el gobierno se vaya. Y una gran mayoría no apoya políticamente a ninguno de los dos.

Maduro ha respondido a todas las protestas con represión. La Guardia Nacional, un sector de los “colectivos”, armados y muchas veces amparados por las fuerzas represivas atacaron esas protestas generando hechos de violencia que han dejado más de cien muertos. Según el Ministerio Público cerca del 65% de esas muertes fueron causados por organismos oficiales o esos grupos armados que atacaron las protestas. Hay centenares de jóvenes y estudiantes juzgados por tribunales militares, algo prohibido por acuerdos internacionales.

Este gobierno burgués, defienden los negocios de la burguesía, sea esta tradicional, o “boliburgués” o las multinacionales petroleras y mineras. Como forma de preservarse, después de perder las elecciones a la Asamblea Nacional en diciembre de 2015, primero eliminó a tres diputados del estado de Amazonas que le daban mayoría absoluta a la oposición, luego el Tribunal Supremo de Justicia, la declaró en desacato y la desconoció. Más tarde a través de ese TSJ, le quito atribuciones constitucionales, se las concedió a Maduro y les retiró su inmunidad parlamentaria. Un escándalo nacional y las presiones internacionales hicieron retroceder y el TSJ revocó su propia sentencia aunque parcialmente. El gobierno ha destituido Alcaldes y 8 han ido presos. Suspendió las elecciones regionales que debieron ser en diciembre del año pasado. Y abortó el proceso del referéndum revocatorio con argumentos ridículos. El 1ºxde mayo, el presidente convocó a una Asamblea Constituyente, de manera ilegal e ilegítima violentando la constitución que prevé que solo el pueblo, a través de un referéndum consultivo puede convocarla. De esta forma Maduro para continuar en el gobierno y mantener el régimen anti democrático, desconoce la constitución de 1999, aprobada bajo el gobierno de Hugo Chávez

Esta “izquierda” que denunció un “golpe o golpe parlamentario” a Dilma en Brasil, apoya al gobierno de Maduro y su Constituyente y la represión a la “derecha”. Esta izquierda abandona las tradicionales banderas de la izquierda de defender los derechos democráticos bajo cualquier gobierno burgués y levanta las banderas de la derecha mundial acusando de “terroristas y de actos vandálicos” a los que realizan los estudiantes y sectores populares cuando salen a manifestar y se enfrentan con la represión de la GNB. Esta izquierda es cómplice de un gobierno burgués que para mantenerse en el poder, impone una fraudulenta Constituyente, mata y reprime sin ninguna consideración.

Debemos rechazar y enfrentar esta Constituyente fraudulenta: ¡Fuera Maduro!

Desde la UST planteamos que este gobierno se tiene que ir porque ha destruido al país y la vida de los trabajadores y el pueblo pobre. Por eso no tenemos ninguna duda que el ¡Fuera Maduro! No solo es la voluntad de la mayoría del pueblo venezolano sino que es una necesidad para comenzar a resolver los graves problemas del país. Enfrentar la fraudulenta Constituyente si se instala, y sus resoluciones será parte de la lucha por salir del gobierno de Nicolás Maduro.

Por eso plateamos la más amplia unidad de acción contra el gobierno. Llamamos a apoyar todas las luchas de nuestro pueblo, interviniendo unitariamente, pero con un programa que exprese una salida obrera, popular y campesina a la crisis del país. Defendemos la total independencia de los trabajadores de la MUD, o cualquier dirigente burgués, militar o burócrata. Proponemos impulsar asambleas, reuniones y toda forma de organización que permitan votar las acciones y las metodologías para las diferentes formas de protestas.

La UST participará en las luchas unitarias proponiendo un programa que plantee:

¡Fuera Maduro! Por una Huelga General que unifique todas las luchas en un “venezolazo” hasta que caiga este gobierno, votada en asambleas y reuniones en las fábricas y lugares de trabajo y estudio.

¡Enfrentemos a la Constituyente fraudulenta e ilegal!

¡Por elecciones generales libres y democráticas!

¡Libertad a todos los presos políticos!

Para salir del hambre y la miseria proponemos:

Suspensión inmediata del pago de la deuda externa: Plata para alimentos, medicinas. Salud y educación para nuestro pueblo.

Por un salario digno: aumento automático de los salarios de acuerdo a la inflación.

Congelamiento de precios controlados por los trabajadores y consumidores

Inversión estatal en la producción de alimentos y medicinas.

Auditoria social de todos los dineros del estado: reservas, préstamos al FONDEM, deuda externa, dinero depositado en el extranjero y bancos nacionales de empresarios y funcionarios del gobierno.

¡Confiscación de todos los bienes y fondos de los corruptos. Repatriación de sus capitales y cárcel!

Petróleo 100% venezolano. ¡Fuera las empresas mixtas!

Nacionalización de todas las empresas multinacionales

No al Arco Minero. Plan minero discutido y consensuado con las comunidades

Expropiación de las empresas de la “Boliburguesía” que se enriquecieron fraudulentamente!

Recuperación de las empresas básicas y nacionalizadas

Ni Maduro, PSUV ni la MUD

Por un gobierno Socialista de los Trabajadores