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El próximo 28 de abril tendremos elecciones generales donde, otra vez, muchos de nosotros/as nos veremos confrontados ante la presión del llamado “voto útil” y el dilema del “mal menor”.

Por Corrent Roig

El gran valedor del “voto útil” es el PSOE, que se presenta como si fuera la gran muralla para impedir un gobierno de las tres derechas y para parar la ultraderecha de Vox. Lo que no pregona Pedro Sánchez es que su preferencia es formar un gobierno con C’s. Ya lo intentó hace tres años y esto es lo que le pide el cuerpo.

Con su propaganda nos quieren hacer olvidar que los 10 meses de gobierno de Pedro Sánchez han sido los meses del incumplimiento de sus promesas de cuando estaban en la oposición: derogación de las reformas laborales, actualizar las pensiones con el IPC y retirar el factor de sostenibilidad, derogación de la ley mordaza y de la LOMCE. Unos incumplimientos que han sido acompañados de medidas parciales con poca sustancia y mucha propaganda. Con Cataluña, han combinado una palabrería de diálogo con una oposición total al derecho a decidir y un apoyo incondicional al juicio antidemocrático contra los presos políticos. Sus recientes declaraciones son contundentes: No es NO, no habrá referéndum en Cataluña”

Unas reglas de juego que impiden un cambio real

Es importante mirar, bajo las apariencias, cuáles son las reglas de juego. Si lo hacemos, vemos una legislación electoral antidemocrática instituida para favorecer las fuerzas más reaccionarias y para sostener el bipartidismo, donde, por ejemplo, elegir un Diputado por Barcelona exige el triple de votos que uno por Ávila. Vemos una Constitución que sirve a los poderosos y protege los aparatos de estado, dominados por los herederos del franquismo. Una Constitución con cláusulas que hacen imposible reformarlo en un sentido progresista. Y vemos también una Unión Europea (UE) que dicta una política al servicio de los grandes empresarios y multinacionales.

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Tenemos que tener claro que, bajo estas condiciones, es imposible un cambio real a favor del pueblo trabajador. Que dentro de estas reglas de juego cualquier gobierno, incluido un gobierno del PSOE y Unidas Podemos, será un gobierno anti-obrero, sometido al Ibex 35, a los dictados de la UE, lacayo de la Monarquía y defensor de la unidad forzada de España. De momento, la UE ya ha señalado que habrá que recortar gasto público, atacar el sistema de pensiones y, por supuesto, mantener los reformes laborales.

El programa que defendemos

Corriente Roja, debido a las trabas de una ley electoral cada vez más antidemocrática, hemos optado por no presentar candidatura a las elecciones del 28 de abril, aunque si estaremos presentes en la elecciones europeas del 26 de mayo y en alguna candidatura municipal..

Si nos presentáramos lo haríamos para cuestionar las actuales regles de juego y para defender un programa de ruptura con el régimen monárquico y con la UE, de cambio real y de lucha, a la vez, para reconstruir el movimiento obrero frente a la burocracia sindical que lo ahoga. Defenderíamos una Asamblea Constituyente donde no rija ni la Constitución del 78 ni los dictados de la UE, donde el pueblo y la clase trabajadora tenga potestad para cambiar de arriba abajo las regles de juego: para librarse del rey, depurar radicalmente los aparatos de estado, ejercer el derecho a decidir, romper el poder de los grandes empresarios y banqueros y blindar “el pan, el trabajo, el techo y la igualdad”.Lucharíamos por una República catalana que formara parte de una unión libre de repúblicas.

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Todo esto no es nada fácil,pero,¿qué otra salida tenemos? Es una salida que solo será posible a través de un gran movimiento social, organizado democráticamente des de los centros de trabajo y de estudio y apoyado en una movilización sostenida. Un movimiento que profundice el camino que nos enseñó el 15M y el 1-O. Un camino que es también el de la lucha por un gobierno de los trabajadores/res surgida de la autoorganización popular.

En estas elecciones, damos un voto crítico al Front Republicà

Pese a no compartir su programa, muy limitado y que no se apoya en las principales reivindicaciones obreras y populares (reformes laborales, pensiones, salarios, precariedad, etc.) y pese a no tener confianza política alguna en su proyecto estratégico, nosotros/as llamamos a votar al Front Republicà que encabeza Dante Fachín. Lo hacemos porque es entre todas las listas que concurren, la única que, representa y es referente de los sectores del movimiento independentista que han dejado de creer JxCat y ERC, y ha ido más allá del tradicional absentismo político de la CUP cuando de elecciones generales se trata. El F.R., se presenta como una candidatura rupturista, que se enfrenta expresamente al régimen monárquico. Es la única candidatura, a nuestro juicio, que defiende de manera más clara el derecho a decidir y la lucha contra la represión del Estado y es eso lo que le canjea las simpatías de quienes no renuncian a la lucha por el derecho a decidir. Pese a las diferencias señaladas, en estas elecciones, entre las listas existentes, es la que más daño le puede hacer al régimen y a la gran patronal y la que más nos puede favorecer.

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Hace falta construir una alternativa revolucionaria, socialista y de ruptura

Más allá del voto, lo más importante es ir construyendo una alternativa obrera y democrática, socialista y de ruptura. Estamos convencidos que mientras los sectores más conscientes de la clase trabajadora no nos pongamos al frente de la lucha por el derecho a decidir y de un programa de cambio social real, la situación política no se desencallará en favor nuestro. Esta es la batalla en la cual estamos comprometidos Corriente Roja y a la cual os invitamos a participar con nosotros/as.