La aprobación del TLC por parte del Congreso de la República es un hecho inminente que, por obra de dirigentes inconsecuentes, no está recibiendo la debida expresión de rechazo de la amplia población afectada. Esa herramienta de la recolonización imperialista cuenta con el apoyo de la bancada oficialista (al menos 30 de sus 35 votos); por lo menos 25 de los 28 votos del APRA; 11 votos de Unidad Nacional; 8 votos del Grupo Parlamentario Democrático Independiente; 7 del FIM y por lo menos otros 10 votos de los grupos menores (Acción Popular, Perú Ahora, fujimoristas, no agrupados etc.); todo lo cual suma 91 votos por lo menos.


Las condiciones antidemocráticas en que será aprobado el TLC, sin consulta popular y sólo por mayoría simple de un Congreso lleno de tránsfugas e indolentes que sólo piensan en llenar sus bolsillos mientras uno de cada tres peruano padece de hambre crónica (extrema pobreza), prácticamente aseguran su aprobación.


No les importa que un 78% de la población, según una encuesta de la Universidad de Lima de reciente publicación (véase nota al pie), no sabe, sabe poco o está en contra del TLC, y sólo un 14% le reconoce autoridad al actual Congreso para aprobar el Tratado.


Nada va a detener al gobierno en su propósito de hacer aprobar el TLC (es el ¡sí o sí! de Toledo), aun cuando son los propios congresistas los que más ignoran los voluminosos textos finales, que fueron entregados al Congreso recién hace solo dos semanas, y que serán sometidos a votación antes del 15 de julio. Hay quienes esperan que algo ocurra para evitar cargar con el costo político de semejante traición al país: que el Congreso norteamericano no lo apruebe y otras ocurrencias más. Se ignora pues que es el imperialismo norteamericano el más interesado y quien está imponiendo el TLC.


Sólo hay una forma, entonces, de impedir la aprobación del TLC y ella es la más combativa movilización obrera, campesina, estudiantil y popular. Ello no debería ser nada complicado en un país donde hace pocos días más de seis millones de electores votaron por un candidato presidencial que se pronunció en contra del TLC, y en el debate presidencial emplazó sistemáticamente a Alan García a pronunciarse sobre al tema. Esta idea parece tan natural, que la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa (FDTA) pidió públicamente a Ollanta Humala que se coloque a la cabeza de la lucha contra el TLC.


En la misma línea, el ollantismo envió un representante a las reuniones de la Coordinadora Nacional de Lucha contra el TLC, y asumió el compromiso de impulsar la movilización del jueves 8 de junio. Todo esto, sin embargo, no fueron más que palabras. Ese día el número de ?nacionalistas? se podía contar con los dedos de una sola mano.


Hasta el momento sólo gremios de agricultores y muy pocos sindicatos vienen luchando aisladamente, sin el apoyo efectivo de las más grandes organizaciones de los trabajadores (CGTP, Sutep, Construcción Civil, etc.) y de los principales partidos de izquierda (MNI-Patria Roja, PC) ¿Esa va a ser la tónica de la ?radical oposición? que anuncia el humalismo? ¿Es el sello que caracterizará al nonato Frente Nacionalista Democrático y Popular con ?radicales? partidos de izquierda? ¿Es la forma de representar la multitudinaria expresión electoral contra el continuismo neoliberal?


Los gremios campesinos y de agricultores anuncian un nuevo Paro Nacional para el 4 de julio, y será una nueva oportunidad para impulsar la más amplia participación de las organizaciones gremiales, así como las organizaciones políticas que hablan en nombre de los trabajadores y el pueblo, y aquellas que en nombre del nacionalismo y el antiimperialismo recogieron el voto popular. Concretamente, la CGTP está dando las espaldas a esta lucha al no convocar a un Paro Nacional.


Parar el TLC es la más importante bandera del momento actual. Es la necesaria condición para la derrota del neoliberalismo y los planes imperialistas de recolonización de la región; es la única manera de salvar a los pueblos venezolano y boliviano de la agresión imperialista y de asegurar la muerte del ALCA.


Partido Socialista de los Trabajadores


 


Encuesta de la Universidad de Lima


En Lima sólo 22% está a favor del TLC con Estados Unidos


Son millones de dólares los que el gobierno y los empresarios han invertido en propaganda a favor del TLC para moldear la opinión pública. Miles de spots televisivos y radiales, páginas y páginas de avisos en periódicos y revistas, y decenas de voceros fueron alquilados especialmente para ese fin. Sin embargo el respaldo es ínfimo. Por esa razón el gobierno y el Congreso han cerrado el paso a una consulta popular antes de aprobar el TLC.


Los defensores del TLC afirman que un 69% de la población de Lima y Callao está de acuerdo con el TLC, en alusión a una encuesta de la Universidad de Lima, publicada el jueves 15 de junio. La encuesta en verdad existe, pero la información es amañada.


Tal porcentaje corresponde sólo a los encuestados que están ?bien informados? o ?informados? acerca del tema. En efecto, la primera pregunta de la encuesta dice: ¿Cuán informado está sobre el TLC con Estados Unidos?. Las respuestas sobre 500 encuestados están en el primer cuadro.


La segunda pregunta, hecha sólo a los que respondieron estar ?bien informados? o ?informados?, fue respondida como se aprecia en el segundo cuadro. Es fácil deducir de lo anterior, que sólo 22,9% del total de encuestados respondió estar de acuerdo con el TLC.


La tercera pregunta de la Universidad de Lima, sólo para los que están de acuerdo con el TLC, dice: ¿Está de acuerdo con que el TLC lo ratifique la actual o la próxima legislatura? Pueden verse las respuestas en el tercer y último cuadro. Es decir, sólo 13,9% del total de encuestados está a favor que el TLC sea aprobado por la actual legislatura.


ÚNETE A LA CAMPAÑA ANTIIMPERIALISTA
Los socialistas contra el TLC


Para los socialistas de la Liga Socialista y del Partido Socialista de los Trabajadores, así como los comités de la Juventud Socialista, la lucha contra el TLC con EEUU es una cuestión decisiva en la batalla contra el neoliberalismo imperialista y donde está en juego la verdadera liberación nacional. En esa medida apoyamos la más amplia movilización unitaria de las organizaciones obreras, populares y juveniles, y participamos en la Coordinadora Nacional de Lucha contra el TLC que impulsa las jornadas nacionales de lucha.


Por otro lado también venimos desplegando una sistemática campaña contra el TLC que nos ha llevado a participar en movilizaciones internacionales en Quito, Porto Alegre; así como conferencias (entre ellas una con James Petras), y otras tareas de propaganda señalando los nefastos alcances del tratado de colonización.


Tú también puedes unirte a la campaña. Comunícate con nosotros a la dirección:
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