El agravamiento de la situación africana con el aumento de la polarización de la lucha de clases apunta en el sentido de que tendremos por delante nuevos y fuertes enfrentamientos. No obstante, hay un elemento diferenciador que comienza a aparecer en los procesos de rebelión e insurrecciones en África: la clase trabajadora está entrando en escena.

Por: Cesa Neto y Asdrúbal Barboza

Analizando las luchas del periodo junio-julio de 2021 hasta inicios de noviembre, en el África Subsahariana tuvimos importantes huelgas de los sectores organizados de la clase trabajadora. Estas huelgas, en general, correspondían a tres grandes cuestiones: a) la defensa de la salud en la pandemia; b) cuestiones salariales; y c) procesos de disputa sindical, que nos inducen a pensar en un proceso de reorganización. Veamos cómo fueron esas huelgas por países.

África del Sur: a) Huelga del Metrobus en Johannesburgo, ocho semanas, con mucha violencia (dos muertos); b) Huelga de la Impala Platinum (Rustenburg) pandemia y disputa sindical; c) Nestlé, ocho semanas, aumento salarial y disputa intersindical; d) University of Rhodes (Makhanda/Cabo Oriental), disputa por representación sindical; e) Trabajadores del partido de gobierno CNA, en todas las regionales, debido a tres meses de salarios atrasados; f) Hospital Town Hill (KwaZulu-Natal) contra el asedio moral durante la pandemia; g) SAKPRO Manufacturing (Nelspruit) trabajadores reivindican 8% y la empresa ofrece 5%; h) Spot On Dry Cleaners, huelga por el reconocimiento de otra entidad sindical; i) First Automobile Works, huelga en esta montadora de vehículos por aumento de salario y reconocimiento de la entidad sindical; j) Sector Público, venía en un importante proceso de movilización pero la mayoría de la dirección sindical aceptó un aumento de 1,5% que fue aprobado sin que el gremio fuese consultado[1].

Mientras tanto, la huelga más importante fue la de los metalúrgicos, que pararon por tres semanas, hicieron grandes manifestaciones, no se intimidaron con la represión del gobierno, y tuvieron una victoria pequeña pero importante.

Angola:Huelga de los médicos, enfermeros y trabajadores de la Sonangol, e indicativo de paralización de los trabajadores de aguas y saneamiento.

Chad:Trabajadores de la Exxon en el Chad entraron en huelga en medio de las preocupaciones con el empleo, tras la propuesta de venta de activos locales para la británica Savannah Energy.

Gambia:Huelga de enfermeras y parteras en defensa de subsidios y mejores salarios durante la pandemia.

Ghana: a) Hospital Psiquiátrico Pantang, huelga por seguridad durante la pandemia; b) Universidad Simon Diedong Dombo de Estudios de Negocios y Desarrollo Integrado (SDD-UBIDS) declararon huelga reivindicando varias cuestiones administrativas y salariales.

Guinea Bissau: a) la UNTG convocó huelga general de los empleados públicos para exigir del gobierno, entre otras cosas, la dimisión de empleados contratados sin concurso público, mejores condiciones de trabajo y una duplicación del salario mínimo, sobre los actuales 50.000 francos CFA (76 euros); b) Agentes de salud de diferentes regiones de Guinea Bissau entraron en huelga a finales de setiembre para luchar por mejoras en el sistema de atención a la salud.

Lesoto:40.000 trabajadores (la mayoría mujeres) de confecciones de Lesoto entraron en huelga por aumento salarial de 20%. Fue una huelga larga, una vez más con mucha violencia y represión por parte de la policía y del ejército. Al final fueron victoriosas. Hubo momentos en que los/as activistas fueron a las calles, incendiaron y quemaron propiedades de chinos, en represalia a sus patrones, mayoritariamente chinos; b) Huelga de enfermeras por falta de pago de salarios. Enfermeras contratadas como parte de la campaña del gobierno para luchar contra el Covid-19 entraron en huelga para protestar contra los atrasos en el pago de sus salarios.

Malawi:Malawi Post Corporation (MPC), dos semanas de huelga de los trabajadores de los correos, por atraso en el pago.

Namibia:Huelga de empleados de la emisora nacional de TV, Namibian Broadcasting Corporation (NBC), por mejores condiciones de trabajo, equipamiento, y para que los trabajadores contratados tengan un empleo permanente. La huelga duró un mes.

Nigeria: Médicos residentes hicieron huelga por nueve semanas debido a varios meses de salarios y otros beneficios adeudados y por estar mal equipados y con pocos recursos para el trabajo, además de las pésimas condiciones de los hospitales públicos.

Kenia:a) Trabajadores de la Chemelil Sugar Company paralizaron la producción a raíz de salarios atrasados. Son 600 trabajadores efectivos y 469 trabajadores contratados; b) Profesores de 35 universidades paralizaron sus actividades por el no cumplimiento del CCT 2017-2021.

República Democrática del Congo[2]:a) Huelga de médicos debido a salarios atrasados y por aumento. Duró tres semanas; b) Huelga de profesores por causa de salarios, bonos y edad de jubilación; c) Trabajadores portuarios hicieron huelga debido a 38 meses de salarios atrasados. Una huelga muy radicalizada. Un ejemplo de la radicalización se dio cuando centenas de trabajadores de la empresa portuaria estatal de la República Democrática del Congo invadieron su sede, quebrando ventanas, quemando muebles y entrando en enfrentamientos con la policía a razón de que ellos dicen que son más de tres años de salarios no pagos. Esa huelga nos llama la atención sobre el cambio de humor de los trabajadores en el periodo de pandemia. Esperaron 38 meses por sus salarios y cuando fueron a la lucha lo hicieron de forma muy radicalizada.

Senegal:Huelga de los correos (Post Senegal) debido al no pago de derechos. Los trabajadores acusan al gobierno de Macky Sall de retener valores de la estatal.

Zimbabue:Huelga de los 1.500 trabajadores de la empresa china Afrochine Smelting. Según el sindicato, “Trabajamos con miedo, sin seguridad en el empleo y siendo humillados todos los días. Usted es golpeado por supervisores de nacionalidad china y, caso lo denuncie a la policía, será despedido injustamente antes de la conclusión del caso”.

Hay varias huelgas, bastante emblemáticas, en los últimos meses. La primera que salta a la vista es la huelga de los metalúrgicos de África del Sur[3]. Esta tiene su importancia por la radicalización, por la extensión, en la medida en que incluye una parte sustancial de las metalúrgicas del país, y por haber ocurrido enseguida después de la ola de saqueos. Otra huelga importante fue el de las costureras en Lesoto. Aunque ese país no haya pasado por ningún proceso de inestabilidad en los últimos meses, hubo mucha radicalización en la huelga, con diversos enfrentamientos con la policía y el ejército. Es un gremio compuesto fundamentalmente por mujeres, que se mostraron dispuestas a enfrentar los efectos de la crisis económica, sus ataques, y con un sentimiento contra las empresas chinas y sus métodos análogos al trabajo esclavo. Atacar propiedades comerciales de propietarios chinos es también una forma de repudio a la violencia con que la patronal china trata a los trabajadores en el África. Las prácticas van desde el desconocimiento de sindicatos a la agresión física relatada en Zimbabue, Congo y Lesoto.

Otra huelga emblemática es la de los portuarios del Congo. ¡Esos trabajadores pasaron más de tres años sin recibir salarios! Esperaron pacientemente. ¿Por qué solo explotaron tras la pandemia? A nuestro entender tiene que ver con la enorme polarización que estamos comenzando a vivir tras el periodo más intenso de la pandemia.

Si la radicalidad es una marca de esas huelgas, hay otra característica que se expresa en muchos países: el fortalecimiento de las organizaciones sindicales o el surgimiento de nuevas organizaciones que disputan con la vieja burocracia sindical.

Es preciso ayudar a los trabajadores a extender su lucha. Buscar aliados para sus huelgas, en el país y en el extranjero. Nosotros tenemos la obligación de ser solidarios y apoyar la lucha de nuestros hermanos africanos.

Notas:

[1] What about the workers? The public sector wage agreement was signed without grassroots consultation – https://www.dailymaverick.co.za/opinionista/2021-08-02-what-about-the-workers-the-public-sector-wage-agreement-was-signed-without-grassroots-consultation/?tl_inbound=1&tl_groups[0]=80895&tl_period_type=3&utm_medium=email&utm_campaign=First%20Thing%20Tuesda

[2] https://litci.org/es/republica-democratica-del-congo-una-luz-al-final-del-tunel/

[3] https://litci.org/es/africa-del-sur-trabajadores-metalurgicos-muestran-el-camino-de-la-lucha/

Traducción: Natalia Estrada.