Cada cuatro horas una persona negra es muerta en acciones policiales en Bahia, en Ceará, en Piauí, en Pernambuco, en Rio de Janeiro y en San Pablo. Es lo que muestra el estudio “Pele alvo: a cor da violência policial” [La piel es el centro: el color de la violencia policial], elaborado por la Red de Observatorios de Seguridad, publicado este martes 14 de diciembre.

Por: CSP-Conlutas

Estos Estados son seis de los siete que son seguidos por la Red. El séptimo es Maranhão, donde el gobierno no acompaña el color de las víctimas de la violencia, lo que para la entidad es “otra forma de racismo institucional”.

El trabajo es resultado de datos referentes al año 2020, que fueron obtenidos por medio de la Ley de Acceso a la Información. Por segunda vez, la Red de Observatorios analiza los números de las secretarías de seguridad de los Estados monitorados. La primera fue el año pasado.

Conforme la investigación, incluso “en un contexto de crisis sanitaria mundial, el racismo no da tregua y, por el contrario, mata aún más, tanto por virus como por tiro”. El estudio señaló que, entre las 2.653 muertes provocadas por la policía, con información racial de la Red en los seis Estados, 82,7% de ellas eran personas negras.

Rio de Janeiro una vez más fue el Estado con más muertes de personas negras en acciones policiales. En el caso, de los 1.092 muertos que tuvieron el color/raza informado, 939 registros eran de personas negras. Recientes operaciones policiales, como en Jacarezinho y en Salgueiro, ganaron destaque por la violencia de la masacre cometida.

A pesar de eso, Bahia nuevamente presentó el mayor porcentaje de muertes de personas negras por agentes del Estado, siendo la policía más letal del Nordeste. Pernambuco tuvo un aumento de 53% de muertes provocadas por acción de agentes del Estado, pasando de 93% a 97% de personas negras entre las víctimas de un año para otro.

En 2020, San Pablo tuvo 814 muertos por la policía. Del total de homicidios, 770 denuncias tuvieron registro de raza de las víctimas y en 63,4% de los casos, eran negras. Otra información que la pesquisa reveló es que la proporción de pardos (5,4%) y de negros (29,4%) entre los muertos es casi el doble del porcentaje de ese mismo grupo en la población paulista. Ya entre los blancos, que representan 64% de la población de San Pablo, son 36% entre los muertos por la policía. En la capital, el porcentaje de negros muertos por la policía es de 69%, no obstante, en número de casos, el municipio (317) solo está por detrás de Rio de Janeiro (415).

En esta edición, la Red de Observatorios de Seguridad, por primera vez presenta también los números de las capitales y constató que 100% de los muertos por la policía en Recife, en Fortaleza y en El Salvador eran personas negras. En Teresina fueron 94% y en Rio de Janeiro 90% de negros muertos por las policías.

Para la Red, la proporción de negros muertos por la policía frente a su proporción en la población “es la imagen más contundente del racismo que estructura la actividad policial. En todos los Estados, la presencia de negros entre los muertos por la policía es mucho mayor que la composición poblacional de los Estados, mostrando que la muerte por la punta de un fusil cargado por un policía afecta de manera desproporcional a los negros en relación con los no negros”, destaca.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 16/12/2021.-
Traducción: Natalia Estrada.