¿Quién no recuerda el drama del desempleo que asombró el país durante la Troika? La crisis económica, que ya venía gestándose antes, explotó con enorme brutalidad con la pandemia, poniendo de nuevo a la orden del día el problema del desempleo. Crecen las filas de las instituciones de apoyo alimentario, mientras en las calles de la capital ya es visible el crecimiento del número de los que no tienen abrigo.

Por: Maria Silva

En 2012-2013, el desempleo rondó 16%; entre los jóvenes llegó a cerca de 25%. Las consecuencias para la clase trabajadora fueron dramáticas. El gobierno PSD/CDS, frente a la situación de crisis, alteró la ley laboral para facilitar despidos y quitó apoyos a quien se quedó sin empleo. Por eso, conocemos bien su receta para lidiar con el desempleo.

Pandemia y desempleo en el gobierno PS

Frente a la crisis actual, el PS dice que hace diferencia y que quiere proteger la cohesión social protegiendo a los más débiles. Pero desde el inicio de la pandemia vimos a los trabajadores informales y los falsos recibos verdes quedarse sin trabajo y si apoyos dignos. Millares de trabajadores por cuenta de otros fueron despedidos.

Ahora que comenzaron a terminarse los lay-off, se prepararan nuevos despidos. Solo en el grupo TAP (Groundforce incluida) son 2.600 despidos. En Autoeuropa, a pesar de las ganancias millonarias, 120 obreros no tuvieron renovados sus contratos en octubre. En Algarve, la región más afectada por las quiebras en el turismo y la restauración, el desempleo creció 157% en setiembre. Ya son cerca de 500.000 desempleados en el país.

El desempleo crece asustadoramente y así va a continuar siendo en los próximos meses. Hasta fin de año, el gobierno prevé 8,7% de desempleo, pero estudio realizado por la Universidad Nova de Lisboa apunta 10%, con algunos concejos sobrepasando 20%. Es preciso una respuesta de la clase trabajadora a la altura de este problema.

Presupuesto del Estado: ni protección ni creación de empleo

El ministro de Finanzas dijo que una de las grandes prioridades del PE2021 [Presupuesto del Estado, 2021] era la “protección y creación de empleo”. Pero el gobierno Costa no volvió atrás en las alteraciones laborales del gobierno Passos-Portas e incluso aumentó el periodo experimental, protege las empresas de trabajo temporario, y propone la reestructuración de la TAP con despidos. El lay-off no impidió el despido de millares de precarios ni impide los despidos colectivos que ya se preparan.

Costa explicó mejor: “Nuestra prioridad no es prohibir despidos, es apoyar el mantenimiento del empleo”. El gobierno habla de “incentivos financieros para las empresas que se muden al interior”, pero eso no resuelve el problema del desempleo de larga escala y sabemos que, en tiempos de crisis, la iniciativa privada congela la inversión y despide a trabajadores para cortar costos, no lo opuesto. En lo que hace a la inversión pública, a pesar del dinero que vendrá de la UE, la propuesta del gobierno para el PE2021 es mantener niveles históricamente bajos.

Resumiendo: la política del gobierno no impide los despidos, no crea más empleos y no protege dignamente a quien perdió sus ingresos. Por el contrario, se limita a dar dinero a los patrones para que estos mantengan las ganancias.

Polémica
Extrema derecha protege a los ricos

El Chega [partido de la derecha] ataca los miserables subsidios de los más pobres, pero Ventura, que se dice “antisistema”, es incapaz de proponer alternativas que acaben con el desempleo y la precariedad, y protege las ganancias de los ricos con propuestas de privatización de la salud y liberación del mercado de arrendamiento y de los derechos laborales.

Izquierda propone remiendos

El PCP y el BE discuten mejoras de las condiciones de acceso al subsidio de desempleo, proponen revocar las medidas del código laboral de Passos y Portas e impedir a las empresas que dejen caer la contratación colectiva. Pero ninguno de ellos propone medidas que acaban con la precariedad. El BE propone prohibir los despidos para las empresas que tengan ganancias o que reciben apoyo del Estado; eso sería lo mínimo de la decencia, pero no ataca el problema estructural del desempleo en la sociedad capitalista.

Texto originalmente publicado en Em Luta n.° 24 (noviembre de 2020, p. 8).-
Traducción: Natalia Estrada.