Hoy lunes 29 de noviembre, todas las organizaciones que luchan contra la opresión y la explotación en el mundo están siendo convocadas a enviar un mensaje efusivo a los palestinos: Ustedes no están solos.

Por Soraya Misleh

La fecha marca el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, instituido por la ONU en 1977, tres décadas después de que la Asamblea General de la ONU diera luz verde a la limpieza étnica sionista en Palestina, al recomendar la partición de esas tierras en un Estado judío (que quedaría con 56%) y otro árabe (42%), con Jerusalén bajo administración internacional, sin consultar a los habitantes nativos.

La sesión, presidida por el diplomático brasileño Oswaldo Aranha, que votó a favor de la división, fue una puesta en escena construida a partir de lobbies tras bambalinas. Hubo varias pausas para lograr alcanzar el resultado ambicionado por el movimiento político sionista, en alianza con el imperialismo.

En su libro «Historia de la Palestina Moderna», el israelí Ilan Pappé escribe que «fueron necesarias presiones considerables de las organizaciones de judíos americanos y de la diplomacia estadounidense, así como también un fuerte discurso del embajador ruso en la ONU, para obtener una mayoría de dos tercios de la asamblea que se requerían para la aprobación de la repartición”. Al final, la Resolución 181, relativa a esa recomendación, fue aprobada por 33 votos a favor, 13 en contra y 10 abstenciones.

Doce días después, los paramilitares sionistas comenzaron a llevar a cabo la limpieza étnica planificada, que culminó en la Nakba, la catástrofe con la formación del Estado de Israel el 15 de mayo de 1948 en el 78% del territorio histórico de Palestina. En seis meses, 2/3 de la población fue expulsada, por un total de unos 800.000 palestinos, y más de 500 aldeas fueron destruidas, creando la más larga situación de refugiados de la era contemporánea. En 1967, el resto de Palestina fue ocupado militarmente por Israel – Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental-, sumando otros más 300 a 350 mil refugiados.

Setenta y cuatro años después de la repartición, Nakba continúa. Los palestinos bajo ocupación enfrentan una expansión colonial agresiva y un régimen de apartheid institucionalizado, además de leyes racistas en las áreas de 1948. Gaza ha sido sometida durante 14 años a un cerco inhumano y bombardeos masivos frecuentes que culminaron en una dramática crisis humanitaria. Hay alrededor de 5.000 presos políticos palestinos, incluidos mujeres y niños.

De los 13 millones de palestinos en el mundo, más de la mitad están en la diáspora, con 5 millones en campos de refugiados en los países árabes, viviendo en una situación de vulnerabilidad, a espera de su regreso. Los palestinos continúan enfrentando la amenaza de ser borrados del mapa.

Su historia está marcada por traiciones, separaciones, expulsiones, violencia, sangre derramada y dolor. En las manos de enemigos poderosos, el imperialismo / sionismo, los regímenes y las élites árabes, tal como los identifica el revolucionario marxista palestino Ghasan Kanafani (1936-1972), además de la tierra usurpada, se ven privados del mañana. Por otro lado, su historia también está marcada por una resistencia heroica e histórica, que no se doblega.

Apoyo incondicional y permanente

A todo viajero que llega a las tierras ocupadas se le hace la misma petición: «Cuenten al mundo lo que has visto porque la comunidad internacional nos abandonó«. En este 29 de noviembre, los oprimidos y explotados de todo el mundo tienen una tarea que cumplir. Decirle a este pueblo resistente que él no está solo. Qué organizaciones que se concuerdan con las causas justas los están defendiendo. Que se hagan eco de sus voces en su grito por la libertad y continúen el apoyo incondicional para ellos, hasta la derrota del proyecto colonial sionista, hacia una Palestina libre, del río al mar, con el regreso de millones de refugiados a sus tierras.

Que este próximo lunes sea colocado en todo el mundo la cuestión palestina, en la agenda como prioridad permanente de todas las organizaciones de la clase trabajadora, luchadores y luchadores contra la explotación y la opresión, retomando así la conciencia de su simbolismo para que todos y todas finalmente sean libres.

El día 29, a las calles.

Traducción: Ana Rodríguez