Nissan ha anunciado el cierre de sus plantas en Barcelona (Zona Franca, Montcada i Reixac, y Sant Andreu de la Barca), lo cual dejaría sin trabajo a 3.000 trabajadores/as directos y hasta 20.000 indirectos. Es decir, 23.000 familias en la calle. Se trata de un plan de reestructuración internacional que responde a la crisis del sector automovilístico, profundizando la deslocalización y acumulación de tejido productivo en aquellos países donde las condiciones laborales son de mayor miseria y, por lo tanto, la mano de obra es más barata.

Defender los puestos de trabajo es defender nuestro futuro

Ante esta situación, llamamos a la juventud de clase trabajadora a organizar la solidaridad con los y las trabajadoras de Nissan y subcontratas. Su lucha debe ser también la nuestra, ya que defender los puestos de trabajo es defender nuestro futuro. Porque cuando se destruyen puestos de trabajo, el mercado laboral se reduce, y cuánto más difícil sea encontrar trabajo, más precarias son las ofertas. Esto lo pagamos todos los trabajadores y trabajadoras, pero es una situación especialmente grave en las/os jóvenes que intentamos incorporarnos al mundo laboral. La destrucción de la industria nos condena a las nuevas generaciones al sector servicios, en especial al turismo y la hostelería. Un sector marcado por la temporalidad, la flexibilidad horaria y el trabajo en negro.

Nacionalización bajo control obrero para defender el tejido industrial y los puestos de trabajo

No estamos dispuestos a ser las generaciones de las ETTs y Glovo, por esto es imprescindible defender el tejido industrial. Las/os jóvenes no nos conformaremos con indemnizaciones que no suponen una solución real para las 23.000 familias, sino que estaremos al lado de las y los trabajadores de Nissan y subcontratas para defender los puestos de trabajo. Sabemos también que la única forma de hacerlo es a través de la nacionalización bajo control obrero. Se ha demostrado que de nada sirve regalar dinero al capital extranjero, puesto que el cierre se da a pesar de los 179,7 millones de euros que el Estado y la Generalitat han dado a los propietarios sin pedir nada a cambio.

Sólo con las fábricas en manos de técnicos y operarios se puede garantizar el reparto, la gestión del trabajo y la reconversión de la industria bajo las necesidades sociales y ecológicas.

Este reparto del trabajo debe servir para dar acceso a la juventud en la industria. A la vez, es urgente reconvertirla bajo criterios sostenibles y, ante los graves rebrotes que estamos viviendo, ponerla al servicio de la lucha contra la pandemia para no volver a saturar el sistema sanitario público. Estos objetivos son imposibles de asumir dentro de la lógica del sistema capitalista, que trata la mano de obra como una mercancía más, priorizando siempre los beneficios de la banca y los grandes empresarios.

Llamamos a la juventud a participar de las luchas obreras que vendrán

Ante la crisis económica que se previene, llamamos a los hijos e hijas de clase trabajadora a dar apoyo y participar de las luchas obreras que se presenten para defender nuestro propio futuro. Tenemos que evitar la destrucción de puestos de trabajo y conseguir la nacionalización de los sectores estratégicos y productivos. Ya que, solo bajo control obrero podremos hacer prevalecer las necesidades de la mayoría sobre los beneficios de la minoría. Llamamos a las/os jóvenes de clase trabajadora a organizar y luchar por una alternativa socialista.

¡Defender los puestos de trabajo es defender nuestro futuro!

¡Nacionalización bajo control obrero!