Durante 4 días a finales del mes de julio, la juventud de Corriente Roja celebramos por tercer año consecutivo nuestra acampada de verano. Esta vez fue en Catalunya, más concretamente en la comarca del Solsonés, en el pre-pirineo. Un centenar de jóvenes de varios territorios del estado nos encontramos en esta ocasión, con una amplia delegación internacional también. Nos acompañaron el MAS de Portugal, el PSTU de Brasil, la LCT de Bélgica, el PdAC de Italia y RED de Turquía, todas organizaciones ligadas a la LIT-CI.

De hecho, la presentación de la acampada fue una mesa internacional que, tras pasar un vídeo de la juventud del PSTU brasileño, realizó un animado debate con los compañeros de Portugal, Brasil y Turquía. Los asistentes escucharon sus relatos de las luchas que participan en sus países, y pudieron preguntar directamente a los protagonistas de las movilizaciones que los admiraron desde Sao Paulo o Estambul.

El segundo día afrontamos la parte más teórica de la acampada, estudiando el imperialismo, la UE y las perspectivas que afrontamos la juventud en ese contexto. Discutiendo en plenario y en pequeños grupos de debate, fuimos avanzando en algunos conceptos básicos que explican el fondo de la degradación que venimos observando en los últimos años. Para ello planteamos sus principales características, destacando el dominio de los capitalistas financieros, el control de pocas grandes corporaciones de todas las ramas de la economía y cómo tratan de aumentar la explotación cada vez más para mantener y agrandar sus beneficios económicos. El imperialismo es una fase del capitalismo en descomposición, en el que se hace especialmente parasitario y que abre una época de crisis, guerras y revoluciones.

Por la noche disfrutamos de un concierto de chelos, violín y trombón, que dejó boquiabierto a quien lo escuchaba. La fiesta continuó hasta bien entrada la noche.

El sábado fue el día con más tiempo libre. Se hizo deporte, estuvimos en la piscina, hicimos senderismo por la montaña, participamos en el taller de danza o castellers y descansando hasta entrada la tarde. A media tarde retomábamos el trabajo, esta vez discutiendo el tema de las opresiones. Si el día anteriormente veíamos cómo la explotación se agravaba bajo el capitalismo, aquí nos centramos en la relación de eso con la opresión de la juventud, de la mujer, de los homosexuales o de las naciones. Estas opresiones sirven como base para redoblar la explotación de los oprimidos y para dividir con prejuicios a los trabajadores, que son débiles si no están unidos. El debate giró alrededor de los temas más candentes, el machismo y cómo combatirlo (¡también entre nosotros mismos!) y la cuestión nacional catalana, en la que proponemos la unidad de todos los pueblos contra el régimen común que sufrimos, en base a la defensa de la soberanía nacional y el derecho de autodeterminación.

El domingo nos despertamos temprano para realizar el último debate, sobre la Revolución Siria. Hay que destacar que en la acampada nos acompañaron tres personas especiales en representación de los pueblos de la región, cuyos testimonios son doblemente relevantes: una saharaui, una tunecina y un sirio. En esta actividad se explicó el origen de la Revolución, que respondió a un alzamiento generalizado entre los pueblos de la zona contra la pobreza y las dictaduras; se repasaron los distintos actores que influyen en el proceso, desde la dictadura y sus aliados a los "falsos amigos" de la revolución, que buscan desviarla o abortarla como los gobiernos imperialistas o los grupos salafistas. Por eso, y a pesar de la masiva movilización del pueblo y de los numerosos organismos de auto-organización que ha creado, como los Comités Locales, la revolución está en peligro al no contar con ninguna organización que defienda un programa coherente hasta el final, lo que implicaría una perspectiva anticapitalista de ruptura con el imperialismo, la defensa de una verdadera democracia obrera y la defensa de todos los derechos nacionales, de género y de libertad religiosa. La construcción de una organización que levante ese programa necesario sólo lo podemos hacer a partir de posicionarnos indudablemente en la lucha contra Assad.

Finalmente, y con los compañeros que venían desde más lejos, se conformó una mesa que cerró la acampada. Primero, se agradeció el tremendo trabajo que los compañeros de cocina y transporte hicieron. Estos compañeros, todos trabajadores, guardaron 4 días de su tiempo, pidiendo licencias en sus trabajos en algunos casos, como acto militante en la construcción de una organización que haga efectiva la alianza obrera estudiantil. En segundo lugar, los compañeros internacionales hicieron un discurso sobre el papel de la LIT, de la internacional. La última palabra la tomó un representante de la juventud de Corriente Roja, invitando a todos los asistentes a hacer una experiencia con nuestro partido, un partido que no tiene nada que ver con los "oficiales", un partido que es de trabajadores, donde no se consigue ningún privilegio, un partido para luchar, revolucionario y socialista. Pronto tendremos grandes batallas, la lucha de clases va a determinar qué salida hay a esta situación, si acabamos con el imperialismo y el capitalismo o si ellos acaban con nosotros y nosotras. Por eso, a las próximas luchas: "¡Vamos juntos compañeros!"