Seguimos siendo testigos del obvio desacuerdo que existe por el tema de una nueva cuarentena, no solo a nivel político sino incluso entre vecinos y compañeros de trabajo. Lo cierto es que ante la falta de una vacuna o un tratamiento 100% efectivo, la dismución de la movilidad y el aislamiento social siguen siendo los únicos métodos que comprobadamente pueden disminuir la cantidad de contagios, aplanar la curva y por lo tanto descongestionar el sistema de salud. Por lo tanto, como organización revolucionaria levantamos la exigencia de una nueva cuarentena de al menos 21 días.

Por: Plataforma de la Clase Trabajadora

Esta posición no implica un endoso a ciegas a la postura del presidente Bukele. Ya que para nosotros ha habido un mal manejo desde inicios de este proceso y que es justo ese el motivo (aunado al interés mezquino de los grupos de poder a los que tristemente responden los partidos políticos representados en la Asamblea Legislativa) que ha provocado que la situación este a día de hoy al borde de llegar a un punto de no retorno para el país.

La vida es primero pero se debe garantizar alimentos para todos

Se escuchan voces que insisten en que se debe llevar el tema de la vida y de la economía de la mano, Afirman que si seguimos parando la economía, las consecuencias para cuando pase la pandemia serán desastrosas para el país y para la gente, sin embargo se refieren a sus empresas, a sus negocios, a sus ganancias, ya que los principales opositores a un nuevo periodo de cuarentena obligatoria son las Cámaras Empresariales como la CAMTEX, la Cámara de Comercio, la Asociación Salvadoreña de Industriales, la Asociación Nacional de la Empresa Privada. Pero no podemos olvidar que en nuestro país casi el 70% de la población económicamente activa pertenece al sector informal de la economía, son Personas Trabajadoras por Cuenta Propia, es decir que dependen exclusivamente de su propio esfuerzo para salir adelante. A este grupo mayoritario es al que el gobierno le ha fallado catastróficamente, ya que se ha privilegiado en las medidas adoptadas, planes de rescate para grandes empresas, se han exigido medidas de bioseguridad a empresarios de todos los tamaños, pero no se ha acompañado ni apoyado a aquellos que por sus propias limitaciones no podían trasformar sus lugares de trabajo de la noche a la mañana y tampoco podían ofrecer transporte adecuado a sus empleados. Se presentan propuestas de ley que no benefician al sector informal pues se exigen requisitos que para este sector es un sueño poder reunir, el sistema capitalista excluyente que impera en nuestro país, genera un ejército industrial de reserva de miles de marginados por la economía, y luego se olvida que están ahí, según datos del mismo gobierno cerca del 98% del parque empresarial son las micro y pequeñas empresas, generan el 40% de los empleos y cerca del 60% de estas empresas no están formalizadas, por lo que las medidas económicas al dejar fuera a este sector no solo son insuficientes, sino inefectivas y altamente elitistas.

Pero entonces, ¿cómo es posible enfrentar un nuevo periodo de cuarentena?

Es de conocimiento ya público y comprobado por los casos en el país, que la mayoría de pacientes contagiados tienden a resolver sus cuadros en periodos que oscilan entre las 2 y 3 semanas y que quienes recién se contagian pueden tardar en promedio 2 semanas en desarrollar síntomas. Por lo tanto, no se trata solo de que ya no tengan síntomas sino también de que no sean fuente de contagio.

Los últimos estudios indican que los pacientes pueden seguir contagiando hasta el día 24, por lo tanto 15 días no son suficientes si de verdad queremos parar los contagios. La nueva cuarentena debería ser de por lo menos 21 días (3 semanas).

Además, si bien es cierto el gobierno ha llevado adelante 2 inciativas para apoyar la alimentación de la población, tenemos que decir que ambos han sido muy mal administrados y ejecutados, e insuficientes pues aún están en nuestra memoria las aglomeraciones en los CENADE y la tan diseminada campaña publicitaria que nos muestra imágenes de las bolsas solidarias con alimentos entregados por trabajadores de diferentes instituciones del estado que tristemente también se contagiaron del virus en ese proceso y además llevaron el virus a las casas de los receptores de las bolsas con alimentos. Y hay que agregar que estas bolsas podrían suplir la alimentación de cuando mucho una semana para una familia promedio de nuestro país, es decir no está resuelto el tema de la alimentación para la población que enfrentaría una nueva cuarentena de 30 días como debería ser.

Renta básica universal para los sectores de la clase trabajadora más afectados y sin ingresos fijos.

Aquí es donde entra la propuesta de una renta básica universal entregada como subsidio a toda la población con énfasis en el sector informal, artesanos, trabajadores del arte y la cultura. Incluso las mismas instituciones multilaterales están proponiendo esta medida para lograr que las cuarentenas en los diferentes países sean efectivas y se logre aplanar la curva de contagios, organismos internacionales están retomando esta propuesta para todos los países con renta media y baja como la medida que puede darle sostén a los periodos de aislamiento. (PNUD y CEPAL).

Como es de esperar las propuestas de estos organismos en cuanto al monto de esta Renta Básica se quedan muy por debajo de las reales necesidades económicas de la población. Esto hace que se vuelvan necesarias medidas que den marcha atrás y desmonten todos los avances de los procesos neoliberales en nuestros países.

Si al Estado siguieran perteneciendo los servicios básicos como electricidad y telecomunicaciones, podrían llevarse adelante medidas que abaratasen el costo de los mismos y congelen las tarifas y sus pagos por un periodo justo de tiempo, como una subvención del Estado y no como hasta hoy se ha hecho que solo se ha diferido el pago para los próximos meses. Estos servicios podrían ser gratuitos si el Estado tomase control de estos servicios.

Para que un periodo de cuarentena de 21 días funcione además se debe garantizar estabilidad laboral para todos y salario íntegro para los trabajadores, se deben de poner sanciones ejemplares a los empresarios que dejen de pagar los salarios y se debería de elevar a pena de cárcel para quienes despidan a sus trabajadores en esta pandemia, tanto en el sector público como el sector privado, el Ministerio de Trabajo debe de dejar de dar discursos y empezar en realidad a sentar precedentes para que la burguesía nacional empiece a devolver un poco las ganancias que la clase trabajadora ha generado con el sudor de su frente.

¿Cómo se financian estas medidas?

Hay quienes dirán que no existen fondos para financiar estas medidas. Recursos existen, pero hay que tomar decisiones valientes que rompan con la lógica capitalista. La principal fuente de recursos la podemos encontrar en el pago de la injusta deuda externa y sus intereses, que se lleva cerca del 40% del Presupuesto General de la Nación, por lo que proponemos el no pago de la deuda ni del servicio de la deuda. Las mismas organizaciones internacionales que mencionamos antes mencionan este tema de manera superficial. Declarar una moratoria de la deuda y dirigir todos esos recursos económicos a las medidas que hemos planteado es totalmente justo, moralmente correcto y adecuado ante el momento crucial que vivimos.

Cuarentena con plenos derechos humanos.

Otro de los grandes problemas del manejo de la cuarentena por parte del gobierno ha sido el enfoque punitivo que se le dio a la misma, resultando en que, en lugar de tener centros de cuarentena para el cuidado de los contagiados en las primeras etapas de la pandemia, tuviéramos centros de contagio masivo. El discurso para defenderse de que nadie estaba preparado para el manejo de un virus nuevo se viene abajo cuando por otro lado se nos insiste en que las medidas tomadas por el gobierno con bastante tiempo de anticipación eran para prepararse para el manejo de los casos. Lo cierto es que se conocen cientos de denuncias de abusos y violaciones a los derechos humanos de los salvadoreños, así como también denuncias de corrupción en el manejo de los centros de cuarentena. El presidente ha dicho que sin medidas punitivas la cuarentena no funciona porque somos un pueblo que solo entiende con ese tipo de medidas. Lo cierto es que cuando analizamos el gasto realizado en publicidad para favorecer la imagen de Bukele y su gobierno, no podemos dejar de pensar en que esa cantidad de millones se debió haber invertido en campañas masivas y muy bien estructuras de educación, pero también de concientización de la población para que también ponga de su parte en la contención del virus. ¿Porque los partidos políticos con militancia obediente no hicieron su parte en educar y concientizar? ¿Porque no se involucró a las Iglesias en este mismo proceso? A las universidades escuelas y centro de estudio que hoy están haciendo llegar contenido virtual y digital para continuar el proceso educativo, se les debió exigir un mínimo de inversión en proyectos educativos en su población estudiantil que pudiese ser replicada en las comunidades donde viven. Por otro lado se conocieron casos de militares o policías que abusaron de su autoridad y nunca se combatieron ejemplarmente estos delitos, todos recordamos el joven que fue baleado en izalco y que se determinó que el arma del policía se disparó sola.

Violencia machista y violencia institucional hacia las mujeres en medio de la pandemia no puede ser permitida. 

Otro tema que sigue estando vigente y que en el confinamiento incrementó su impacto principalmente en las mujeres es la violencia machista, se ha conocido por las organizaciones de mujeres como la violencia en los hogares se incrementó, e incluso los feminicidios también se incrementaron, sin embargo este tema no solo ha sido ignorado por el actual gobierno y las instituciones encargadas como ISDEMU, sino más bien ha sido instrumentalizado para ataques políticos a opositores, ignorando casos graves como el de 210 trabajadoras de la fábrica Florenzi S.A. de C.V. la mayoría mujeres, muchas con enfermedades crónicas quienes ya enfrentan por más de 30 días una lucha para que sus derechos laborales sean reivindicados y su condición se agrava por su condición de mujeres, madres solteras y jefas de hogar, por lo que un nuevo periodo de cuarentena este tema debería ser tratado de diferente manera, como una prioridad para el estado.

Planificar un Cuarentena de 21 días con alimentos garantizados y plenos derechos humanos antes que sea inevitable. 

Creemos que más temprano que tarde se tendrá que volver a un nuevo periodo de cuarentena, mientras eso sucede (a pesar que esto es ya urgente), mientras se ponen de acuerdo quienes tienen que hacerlo para llevar adelante este tiempo, se debería estar ya trabajando en estos mecanismos que permitan garantizar que la población con necesidad de comer no salga de sus casas porque se les resolvió su problema no solo con una bolsa solidaria sino con una Renta Básica Universal de al menos el salario mínimo de comercio y servicio de un mes y quienes salen de sus casas por motivos diferentes a los vitales, estén siendo desde ya sensibilizados por las campañas educativas y de concientización que no solo promueva el Estado sino medios de comunicación, iglesias y también los actores en las comunidades.

Eliminemos el enfoque represivo

Con sensibilización y concientización eliminemos el enfoque represivo, pues un problema de salud pública no se resuelve con el ejército, sino que se debe escuchar a los trabajadores del sector salud y se debe fortalecer al sistema público de salud, lo cual se hace no solo pintando hospitales o queriendo tener el hospital más grande de Latinoamérica, sino dignificando y protegiendo con equipos suficientes y adecuados al personal que esta ofrendado su vida en primera línea y entregándoles todas las herramientas posibles para manejar esta pandemia. El presidente no está obligado a saber de todo en la vida, pero si está obligado a dejarse asesorar por los que saben de algo en cada campo donde el gobierno debe proteger a su pueblo.

Para aumentar la capacidad de atención de las personas contagiadas, tomar control de los hospitales privados

Es ya indiscutible que los hospitales de la red pública y del Instituto Salvadoreño del Seguro Social han colapsado, por lo que de no tomar medidas radicales, pronto nos enfrentaremos a situaciones como  las de Ecuador o Bolivia en donde decenas de personas empiezan a morir en sus casas, largas filas de enfermos en las afueras de los hospitales y aumento desmedido de las muertes principalmente de personas de la Clase Trabajadora, por lo que una medida urgente que habrá que tomar es tomar el control de los hospitales privados, para poder atender de forma gratuita y de calidad a los miles de enfermos, como decíamos anteriormente esto no solo es posible, sino necesario, pero requiere valentía del gobierno.

Primero la vida para luego reactivar la economía

La clase trabajadora debe unirse y creer y confiar en sus propias fuerzas, no podemos permitir que se quiera reactivar la economía sin garantizar primero la vida y la alimentación y subsistencia de nuestras familias, si algo ha demostrado esta pandemia es la importancia que tenemos como Clase Trabajadora, las máquinas no se manejan solas, los supermercados no surten los alimentos solos, los bancos no funcionan sin sus empleados, las carreteras no se reparan solas, etc. Somos los verdaderos generadores de la riqueza, por lo tanto tenemos el sartén por el mango, si nos unimos podemos superar esta pandemia y también sacar adelante el país.

Muchos pensaran que somos ingenuos y que esto nunca pasará, sin embargo en el mundo la tendencia es a volver a periodos de cuarentena y a tomar medidas cada vez más radicales como la toma de control de los hospitales privados por parte del estado, la expropiación de empresas que se declaran en quiebra y la entrega de renta básica universal a los más desfavorecidos, al fortalecimiento del papel del Estado en la economía, entre otras medidas que solo buscan que el Capitalismo el principal responsable de la barbarie no sea una víctima más de la pandemia, como trabajadores debemos de prepararnos y empezar a reflexionar sobre el tipo de sociedad, de economía y de sistema social que necesitamos.

Como Plataforma de la Clase Trabajadora repetimos con Rosa Luxemburgo: Socialismo o Barbarie.

¡POR UNA CUARENTENA DE 21 DÍAS, CON ALIMENTACIÓN Y PLENOS DERECHOS HUMANOS!

¡NO MÁS VIOLENCIA INSTITUCIONAL, NI MACHISTA CONTRA LAS MUJERES EN MEDIO DE LA PANDEMIA!

¡RENTA BÁSICA UNIVERSAL PARA LAS PERSONAS TRABAJADORES MÁS DESFAVORECIDAS!

¡ESTABILIDAD LABORAL Y SALARIOS PARA LA CLASE TRABAJADORA!

¡CONTROL DE LA RED PRIVADA DE HOSPITALES PARA ATENCIÓN DE CALIDAD A TODAS Y TODOS!

¡PRIMERO LA VIDA, LUEGO REACTIVAR LA ECONOMÍA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

San Salvador 27 de Julio de 2020