El 21 de agosto de 1940, León Trotsky, dirigente de la Revolución Rusa de 1917, moría por el golpe de Ramón Mercader, un agente de la GPU, la policía política de la Unión Soviética, bajo las órdenes del dictador Joseph Stalin. Terminaba, así, la más encarnizada persecución de la burocracia del Estado soviético al principal dirigente opositor revolucionario.

Por PCT-El Salvador

Trotsky fue uno de los dos dirigentes indiscutibles de la Revolución Rusa, primera revolución obrera triunfante que expropió a la burguesía e inició un camino en sus primeros cinco años hacia el socialismo, hasta que Josep Stalin burocratizó el proceso e hizo retroceder los avances de dicha revolución, en incluso asesinando a todos los miembros del comité central del partido bolchevique que dirigieron esa revolución que sigue siendo referente para los revolucionarios en el mundo.

40 años del asesinato de Concepción Burgos

El 30 de agosto de 1980 Concepción Burgos Granados era asesinado, dirigente del Partido Socialista de Trabajadores, el 25 de agosto del mismo año, había sido capturado cuando se dirigía en un autobús, en el desvío hacía el cantón El Espino, Usulután, fue sacado violentamente y conducido en un automóvil con rumbo desconocido por agentes vestidos de civil de la extinta y asesina Guardia Nacional de El Salvador, el día 30 fueron encontrados sus restos que habían sido enterrados como desconocidos.

El compañero Concepción Burgos fue fundador y dirigente del Partido Socialista de Trabajadores del El Salvador, además dirigente de la Confederación Unitaria de Trabajadores – CUTS, dirigente nacional del Sindicato Industrial de Dulces y Pastas Alimenticias – SIPDA, obrero de la fábrica Confitería Americana y reconocido dirigente trotskista.

El hilo rojo del trotskismo en El Salvador 

Trotsky fue la principal voz en contra de la desviación estalinista que terminó por echar al traste el proceso revolucionario en la Rusia Soviética, encabezó la reagrupación de los revolucionarios en la oposición de izquierda para intentar realizar lo que él llamó la Revolución Política en la URSS.

Su principal aporte teórico y programático fue la teoría de la Revolución Permanente que propugnaba que, en la época del imperialismo, es imposible resolver totalmente ninguna tarea democrática por dentro del sistema capitalista. Que  la única forma de  completar esas tareas (la independencia nacional, el problema de la tierra, acabar con el machismo, el racismo, la xenofobia, la lgtbfobia, etc.) es si la clase obrera se adueña del poder político, instaura la dictadura del proletariado y se inicia el camino hacia el socialismo, ésta tarea solo era posible avanzando a nivel internacional y para mantenerse se debía desarrollar revoluciones triunfantes en los países más desarrollados, y el Programa de Transición,  en contraposición a la teoría en un solo país de Stalin que se caracterizaba por postular la posibilidad del éxito y continuidad de una revolución aislada, esto es, la posibilidad de que una revolución socialista sobreviva y se consolide incluso en medio de un mundo inmerso en relaciones sociales capitalistas. Aunado esto con su política de coexistencia pacífica con el imperialismo y la consolidación de alianzas con sectores burgueses en lo que se conocieron como frentes populares. Sin embargo, su principal legado a las futuras generaciones fue organizar la Cuarta Internacional.

Trotskismo en El Salvador 

Concepción Burgos y el Partido Socialista de los Trabajadores, fueron parte de ese legado, en pleno proceso revolucionario en El Salvador organizaron un pequeño núcleo que dio la batalla en todos los campos: en el movimiento sindical, en la construcción partidaria, en el movimiento de masas, en las milicias obreras, en el exilio, en la lucha política internacional. Las posiciones del PST fueron contrarias a la negociaciones con la burguesía, a la conformación de frentes únicos con la socialdemocracia, a la lucha aislada del movimiento guerrillero, fueron coherentes con las políticas de la cuarta internacional, acompañaron la brigada Simón Bolívar que lucho en la revolución sandinista, sin embargo ese proceso fue interrumpido por la vorágine de la guerra civil, varios compañeros como Concepción Burgos fueron asesinados, otros fueron exiliados, otros se incorporaron las fuerzas de la revolución salvadoreña.

La Plataforma de la Clase Trabajadora retoma este legado, en épocas oscuras donde la traición del FMLN es evidente, y la confusión política de la Clase Trabajadora es palpable, la PCT  es la continuidad de ese hilo rojo que no pudo romper el Estalinismo al asesinar a Trotsky hace 80 años y que no pudieron cortar las fuerzas represivas en El Salvador al asesinar a Concepción Burgos hace 40 años.

“La vida es hermosa. Que las futuras generaciones las libren de todo mal, opresión y violencia y la disfruten plenamente”.

 León Trotsky, 1940

 

San Salvador 24 de agosto de 2020.

¡Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos!

¡Viva Trotsky!

¡Viva Concepción Burgos!

¡Viva la Cuarta Internacional!

¡Viva la LITCI!