!Encuentro Nacional de Emergencia Ya!

El gobierno de Duque anuncia que para el lunes 10 de mayo seguirá su ‘Diálogo Nacional’ con el Comité Nacional de Paro, CNP, después de reunirse con los gremios empresariales y las instituciones estatales, responsables de la crisis económica, sanitaria y social que vive el país, incluso la nueva noticia es que este encuentro se podría adelantar. De esta manera, la burocracia sindical a la que quedó reducida el CNP, pretende tomar la vocería de la juventud, los sectores populares, las mujeres, las comunidades afro e indígenas y la clase trabajadora en general, que en las jornadas del Paro Nacional han demostrado una constancia y una beligerancia que las centrales sindicales intentan desmontar.

Por Antonio Secato

Tenemos que ser claros con las bases, el CNP no representa la diversidad de luchas que se han unificado en torno a una consigna: Fuera Duque. Al contrario, lo que la dirigencia de la Central Unitaria de Trabajadores – proveniente de la Alianza Verde, de Dignidad y de los partidos reformistas – ha buscado desde que se inició este ascenso de masas a finales de 2019 es buscar una negociación con el gobierno criminal y aplazar todo el descontento social hacia el escenario electoral.

La juventud, las organizaciones de mujeres, los estudiantes, los sindicatos de base y las organizaciones sociales y populares no entienden el comportamiento de esta burocracia sindical y lo atribuye por lo general a las contradicciones generaciones, al machismo, razones que no se pueden negar, pero la principal causa del comportamiento de esta burocracia son sus intereses de clase.

Los socialistas revolucionarios hemos recibido muchas críticas cuando calificamos a la dirigencia de las centrales y federaciones sindicales como burocráticas, pero es una realidad que pesa en mucho en momentos como estos en los que la gente se está jugando la vida en las calles y una camarilla se toma su vocería.

Esta dirigencia viene de la clase trabajadora, pero ya no defiende sus intereses sino los privilegios que les da ser dirigentes, es decir, su condición de burocracia. Y esos privilegios salen generalmente de los fondos de las organizaciones sindicales y muchas veces de las migajas que la burguesía deja que obtengan por representar a los trabajadores. Por eso hoy vemos cómo muchos dirigentes sindicales cobran sobresueldos por ser miembros de las Juntas Directivas o de los Comités Ejecutivos de las centrales o federaciones sindicales.

Y como sí es necesario tener una dirección política para las masas, una dirección democrática, debemos revisar cuál ha sido el papel del CNP en estas luchas y cómo podemos superar esa crisis de dirección que hoy nos impide llevar este Paro Nacional a su principal objetivo, sacar este gobierno corrupto y criminal.

¿Cuál ha sido el papel del CNP en esta lucha?

Para muchos es claro que la dirección de las centrales ha estado rezagada de los acontecimientos. Cuando se convocó la reunión para discutir qué hacer frente al Paquetazo, en octubre de 2019, salieron a plantear que debíamos prepararnos para un Paro Nacional en 2020. Los asistentes a esa reunión en la que participaron más de 300 dirigentes sindicales, terminaron obligándolos a convocar un paro de 24 horas para el 21 de noviembre.

Todos conocimos la magnitud de la movilización del 21N y lo que abrió para la lucha de clases en nuestro país. Pero lo más lamentable es que mientras la juventud y la clase trabajadora continuaba en las calles enfrentando el Paquetazo del Gobierno, el día 22 la burocracia salió a decir que el paro era solo por un día y que desautorizaban las protestas que continuaban en Bogotá, Cali y otras ciudades del interior del país.

Al mediodía les tocó cambiar su discurso y llamaron a apoyar los cacerolazos de esas noches y reconocieron que el paro era indefinido. Elaboraron un pliego nacional que recogía las reivindicaciones de todos los sectores del país, con más de 100 puntos.

Para continuar la lucha, convocaron a un Encuentro Nacional los primeros días de diciembre, al cual se negaron a asistir para convocar luego otro a finales de enero, que terminó dividido porque se negaron a aceptar a toda la diversidad de sectores que pedían participación en las decisiones, así como habían estado al frente de las luchas.

En enero, había dos CNP, el “oficial” de la burocracia y el alternativo, que se reunió en la Universidad Nacional para definir una agenda de lucha. Ante esta presión, el CNP convocó un Paro Nacional para el mes de marzo, que terminó confinado por la pandemia.

También quedó confinada la burocracia, que no dio respuestas a la tragedia sanitaria y humanitaria que generó la pandemia, solo hasta que la población salió a las calles nuevamente producto de la atrocidad policial con el asesinato de un joven abogado, fue que llamaron a protestar en caravanas, donde la mayoría de los trabajadores y los jóvenes no podían participar al no tener un vehículo.

Para el 2021, con la presentación de los pliegos de peticiones en el sector estatal, convocaron desde febrero a un paro de 4 horas a los estatales, donde no exigían acabar con la tercerización laboral, cuando el Estado colombiano es el principal violador de las leyes que tienen que ver con la estabilidad laboral en el país, pues tiene a más de 500 mil trabajadores precarizados con contratos de prestación de servicios.

Luego llamaron a un paro estatal de 24 horas y por la indignación creada con la presentación al parlamento de la reforma tributaria, llamaron a un paro nacional. Y como las direcciones de las centrales siempre han estado rezagadas de los acontecimientos, tratando de acomodarse para aparecer como ‘negociadores’, al ver la magnitud de la manifestación y la continuidad de las luchas, el CNP llamó a un concierto virtual para el 1° de Mayo.

Este fue un acto consciente, una traición al movimiento de masas que estaba en las calles y que siguió en las calles. Por ello, es muy cuestionable que el CNP, que en ningún momento ha buscado un diálogo real con los sectores en lucha, ahora acepte participar en los ‘Diálogos Nacionales’ de un gobierno criminal.

Encuentro Nacional de Emergencia para enfrentar a Duque

Como hemos insistido es fundamental unificar las luchas, es necesaria la unidad y coordinación de los sectores que salimos a enfrentar a Duque y para eso necesitamos reunir a todos los que están dispuestos a hacerlo. Desde diferentes sectores se le ha hecho el llamado al CNP para que convoque el Encuentro Nacional de Emergencia, pero se han hecho los de los oídos sordos.

Nosotros seguiremos insistiendo en que debemos actuar unificadamente porque la dispersión solo le sirve al Gobierno, en ese sentido, creemos que con el prestigio ganado por el movimiento indígena del Cauca, y su apoyo a la lucha en Cali, puede convocar al Encuentro y que de allí salga una nueva dirección que unifique a todos los que luchan.

No puede ser que del pliego de más de 100 reivindicaciones levantado desde el 2019 se reduzca la lucha a seis puntos, que es lo que plantea el Pliego de Emergencia del CNP, que no da respuestas a esa juventud que lucha en las calles sin posibilidades de trabajo o estudio, sin futuro, ni a toda la clase trabajadora afectada por la pandemia, tanto en su salud como en sus ingresos.

Es necesario empezar a construir ese Encuentro Nacional de Emergencia desde abajo, haciendo asambleas en los barrios, en las fábricas, en los colegios y universidades. El CNP no debe acudir al Diálogo Nacional del Gobierno, no solo por el hecho de no ser legítimos para ello, sino porque no se negocia bajo el fuego y en medio de la sangre de al menos 35 caídos, acudir a una negociación mientras en las calles se asesina a los jóvenes y se viola a las mujeres, sería un gran acto de traición. Duque pudo llamar a la negociación pero definió dar la orden de matar, ahora ya no hay nada más que negociar aparte de su salida inmediata del Gobierno.

El grito de ‘Abajo Duque’ que resuena en todos los rincones del país nos ha unificado y es necesario que esta lucha no quede engavetada en comisiones de negociación. Si dejamos que el CNP tenga la vocería de las luchas, estaremos frente a una derrota para las masas y los asesinatos, las torturas, las detenciones arbitrarias y las violaciones que ha sufrido la juventud en estos días, quedarán en la impunidad.