Los 22 hombres más ricos tienen más dinero que todas las mujeres de África.

Por: Diego Cruz

La ONG británica publicó el 20 de enero su más reciente informe sobre desigualdad social en el mundo, llamado “Tiempo de Cuidar”, en el que certifica la explosión de la desigualdad en los últimos años. Según el relevamiento, divulgado tradicionalmente próximo a la reunión del Foro Económico de Davos, 2.153 multimillonarios detentan una riqueza superior a la de 4.600 millones de personas.

Otra comparación sobre el profundo pozo que separa a ricos y pobres: la parte del 1% más rico tiene más que el doble de la riqueza de 6.900 millones de personas. Si usted consiguiese juntar 10.000 dólares por día desde la construcción de las pirámides en Egipto, tendría hoy solo 1/50 de la fortuna media de los cinco mayores multimillonarios del mundo.

El relevamiento muestra que el número de multimillonarios se duplicó en la última década. Según el documento, “la desigualdad económica está fuera de control”. Mientras tanto, casi la mitad del mundo intenta sobrevivir con el equivalente a 5,5 dólares, o menos. Situación que se ve agravada en los últimos años con el neoliberalismo, el corte de políticas sociales, y el desmonte de servicios públicos de protección, además de una política tributaria que privilegia a los ricos.

Mujeres: trabajo precario y no pago

La diferencia entre hombres y mujeres agrega contornos dramáticos al ya profundo abismo que separa a ricos y pobres. Los veintidós hombres más ricos del mundo tienen una riqueza superior a la de todas las mujeres en el África. Según la ONG, el trabajo femenino no pago (a partir de los 15 años) representa 12.500 millones de horas diariamente, que, caso fuesen remuneradas, agregarían 10.8 billones de dólares a la economía mundial, tres veces más que la industria.

Además de concentrar el trabajo no remunerado, las mujeres detentan solo la mitad de la riqueza de los hombres.

Capitalismo y desigualdad

A pesar de que la Oxfam defiende medidas en pro de un utópico capitalismo humanizado, con medidas como la tasación de las grandes fortunas, a ejemplo del economista francés Thomas Piketty, el relevamiento es ejemplar para mostrar el avance de la desigualdad y de la barbarie bajo el capitalismo. Situación que tiende a agravarse aún más con el avance de políticas neoliberales sobre los derechos sociales, como en el Brasil de Bolsonaro y Paulo Guedes.

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.