La conferencia laborista y el voto parlamentario sobre los bombardeos a Siria han mostrado, para todos los que tengan ojos para ver, que la izquierda laborista no combatirá su ala derecha. 

Por: International Socialist League – ISL

En nombre de la “unidad”, Corbyn ha dicho que no removerá a los miembros pro-guerra o pro-recortes de su “gabinete de las sombras”[1]. En una carta a los miembros del partido, Corbyn y el líder de los diputados laboristas, Tom Watson, uno de los 66 parlamentarios que votaron por la acción militar, afirmaron que los llamados a remover a los parlamentarios pro-guerra significan “abuso e intimidación”, y tales llamados “no tienen lugar en la política. Y el partido como un todo no aceptará esa conducta de cualquier sector que provenga”.

Aunque la libertad de voto fue garantizada, la idea de que los llamados a remover a los parlamentarios del ala derecha “no tiene lugar en la política” fortaleció aún más a la derecha y resaltó que Corbyn no puede romper con ella.

Siria

El líder laborista tenía una posición firme de oponerse al gobierno, pero su decisión fue permitir la “libertad de voto”. La principal vocero del laborismo en el tema de la guerra, Hilary Benn, secretaria “sombra” de Relaciones Exteriores, logró su objetivo.

La mayoría del Comité Ejecutivo Nacional está contra los bombardeos, así como los dirigentes de los sindicatos. Además, Corbyn tenía el mandato de los miembros para oponerse a la guerra y a los bombardeos, 75% de los cuales respondieron en una encuesta (sobre una base de 1.900) que estaban contra los ataques aéreos, y hay una creciente oposición en las calles del Reino Unido y de Europa.

A los parlamentarios, Corbyn les dijo que el apoyo o la oposición a los bombardeos era una “cuestión de conciencia”, como si, tal vez, ¡los bombardeos imperialistas pudieran ser hechos por razones humanitarias!

Hay otro aspecto de la opinión antibélica de Corbyn que precisa ser examinado. La Coalición Stop the War (STWC), a la vez que se opone a los bombardeos parece ser acrítica de Assad, republicando un artículo de Len McCluskey, secretario general del sindicato Unite, que incluye:

“La verdad es que hay necesidad de un acuerdo de paz entre el régimen de Assad y sus principales oponentes para una administración transicional que podría así derrotar al Estado Islámico. Por años, el Primer Ministro ha trabajado contra tal acuerdo.”

Sin embrago, esta es la misma “perspectiva” de los imperialismos de EEUU y la UE que están bombardeando y quieren apuntalar la brutal dictadura de Assad que ha matado más sirios que el EI.

Algunos artículos de la web de la STWC argumentan que es imposible combatir al EI y a Assad al mismo tiempo. STWC y Corbyn necesitan explicar claramente su posición sobre Assad.

McCluskey y el “disparar para matar”

Len McCluskey recientemente atacó la crítica de Corbyn a la política de “disparar para matar” adoptada en Paris después de los terribles eventos. Todos saben lo que significa esa política, como el infame caso del asesinato en Londres del electricista brasileño, Jean Charles de Menezes, en 2005, por parte de la policía de seguridad, y han habido muchos otros casos en Gran Bretaña y Francia.

Corbyn debería hacer más que solo criticar la política de “disparar para matar”; debería hacer una campaña para prohibir esta política en Gran Bretaña, y todas las muertes que han ocurrido bajo custodia de la policía. En ningún caso ha habido enjuiciamiento.

Como explicó Stephanie Lightfoot-Bennett, hermana de Leon Patterson (quien fue muerto bajo custodia policial): “Familias y Amigos Unidos ha sido formado para combatir por justicia, cambio, y la obligación de responder. De 4.800 muertes de detenidos desde 1968, ningún oficial de policía ha sido preso” (http://www.irr.org.uk).

Programa económico

En la conferencia del Partido Laborista, John McDonnell dijo de Karl Marx que: “Podríamos no estar de acuerdo con sus conclusiones sobre qué hacer con el sistema, pero para comprender realmente cómo el sistema funciona, él nos da algunos análisis interesantes que han sido construidos por la economía clásica tradicional” (tales comentarios son tradicionales en el laborismo: ver el artículo del archivo de Bill Hunter sobre este punto en http://litci.org/es/lit-ci-y-partidos/partidos/isl-inglaterra/el-laborismo-la-clase-obrera-britanica-y-el-marxismo/).

Para McDonnell, la teoría de Marx y la práctica sobre cómo acabar con el capitalismo es más que “un paso demasiado lejos”.

En lugar de eso, la dirección de Corbyn elige un panel de consejeros económicos, incluyendo “capitalistas de izquierda” como el estadounidense Joseph Stiglitz, y Danny Blanchflower (que fue parte del Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra entre 2006 y 2009). El comité laborista busca utilizar las desgastadas ideas keynesianas y sus “pensadores capitalistas de izquierda” que buscan salvar el capitalismo y no derrocarlo.

El Partido Laborista: un partido del establishment

La lucha de clases ha dado al Partido Laborista muchas oportunidades desde los 1980s para combatir la austeridad, pero ha fracasado. Previamente, bajo la dirección de “Ed, el Rojo”[2], elegido por las direcciones de los sindicatos, las decisiones eran tomadas para unificarse con el ala derecha, a pesar de enfrentar una enorme presión de la clase trabajadora en cada decisión importante. Consistentemente se movían hacia derecha.

Dos ejemplos significativos fueron las negativas de Miliband de apoyar las huelgas estudiantiles de 2010 y las huelgas de trabajadores públicos en 2011. Sin embargo, no hay ningún indicio de que el partido actuará de modo diferente con la dirección de Corbyn.

El Partido Laborista es un partido del establishment, un partido obrero-burgués y Corbyn no es un revolucionario. Él busca salvar al laborismo de su decadencia actual, y mantener la unidad sin cambiar su carácter pro-capitalista.

Es como Podemos y Syryza, porque las alternativas como TUSC (Trade Union and Socialist Coalition – Coalición Sindical y de Izquierda) o Left Unity (Unidad de la Izquierda) han fallado en transformarse en un punto de reagrupamiento de las masas.

Le decimos a la juventud y a la clase trabajadora que Corbyn no encabezará el camino para sacarnos de nuestra miseria, pero defenderemos cualquier medida progresiva que implemente contra la derecha laborista o los ataques del gobierno conservador.

Pero las medidas progresivas, para tener efecto, deben ser parte de un programa revolucionario, esto es, parte de la lucha de clases por el socialismo.

[1] En Gran Bretaña, existe la tradición de que el partido opositor forma un “gabinete em las sombras” con los mismos ministerios que el gabinete de gobierno.

[2] Ed Miliband, jefe del laborismo entre 2010 y 2015.

Artículo publicado en Socialist Voice n.° 23, enero de 2016.-

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Traducción: Marcelo Korman.