Mié Ago 10, 2022
10 agosto, 2022

Contra Bolsonaro, el camino de la conciliación de clases es un callejón sin salida

Mientras cerrábamos esta edición, el gobierno de Bolsonaro anunciaba otro cambio en el comando de la Petrobras. Es el cuarto en este gobierno, apenas 40 días después del anterior. El nombre esta vez es Caio Mário Paes de Andrade, asesor directo del ministro Paulo Guedes.

Editorial Opinião Socialista, PSTU Brasil

Ante el aumento vertiginoso de los precios de los combustibles y del gas, el gobierno está tratando de frenar momentáneamente el aumento dado el año electoral. Lo cierto es que los cambios en la Petrobras no modifican la escalada de precios, precisamente porque no afectan su causa principal: la acelerada privatización de la Petrobras, que impone la Paridad Internacional de Precios (IPP), que nos hace pagar en dólares, el combustible y el gas que se producen aquí, en reales. Mientras, también recibimos un salario de hambre, en reales.

Esta situación hace que paguemos, con inflación, carestía y hambre, las ganancias de los grandes banqueros y accionistas que detentan la mayoría de las acciones de la Petrobras en la Bolsa de Valores de Nueva York. Bolsonaro no quiere cambiar eso, al contrario, quiere privatizar la Petrobras de una vez por todas y entregar todo directamente a los banqueros.

Pero no es solo con la Petrobras que el gobierno quiere acabar. El documento “Proyecto de Nación, Brasil en 2035”, presentado por el Instituto Villas Bôas con el apoyo del entorno militar de Bolsonaro, expone con todas las letras el plan de esta gente. Además de las privatizaciones, de la entrega de la Amazonía al agronegocio y a las grandes mineras, el proyecto del gobierno es acabar con la salud y la educación públicas y gratuitas. Esto, con autoritarismo y dictadura. Servilismo con el imperialismo y garrote para el pueblo.

Barbarie y retroceso

No hace falta esperar a 2035 para ver el resultado del bolsonarismo. El 24 de mayo, mientras la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ) de la Cámara votaba un proyecto de ley para el cobro de matrículas en la universidad pública, en Río de Janeiro la policía llevaba a cabo otra masacre, esta vez en Vila Cruzeiro. Al cierre de esta edición, ya había 25 muertos confirmados, entre ellos la peluquera Gabriele Ferreira da Cunha, de 41 años, alcanzada por la espalda.

Este es el Brasil de Bolsonaro: barbarie, masacre y represión a los pobres y negros, por un lado, fin de la educación y la salud públicas, por el otro. En medio de esto, Guedes incluso quiere acabar con el FGTS [Fondo de Garantía] de los trabajadores y eximir aún más a los grandes empresarios.

No obstante, los trabajadores no están viendo todo esto de brazos cruzados. Los obreros de la CSN [Compañía Siderúrgica nacional] de Congonhas y de Volta Redonda dan un gran ejemplo de movilización. En la región de São José dos Campos, en el Vale do Paraíba, los trabajadores de Avibrás [misiles y cohetes para investigación espacial y aplicaciones militares] luchan contra el cierre de la fábrica y los despidos en masa, la misma situación que los trabajadores de la Caoa Chery, que ocuparon la fábrica mientras cerrábamos esta edición.

Unificar las peleas

Como señaló el encuentro nacional de la CSP-Conlutas, es necesario unificar las luchas que se dan en todo el país. Unirlas con las luchas de los sin techo por el Desalojo Cero, las luchas de los indígenas contra el Marco Temporal [que establece que los indígenas solo pueden reivindicar las tierras que ocupaban hasta la promulgación de la Constitución de 1988, ndt.] y por la titulación de las reservas, y también de los quilombolas; la lucha del pueblo pobre contra el genocidio de la juventud negra; de los sin tierra, de la juventud, de la educación y de la salud. En este proceso también es necesario avanzar en la organización de la autodefensa de la clase contra la ultraderecha, la represión y las amenazas a las libertades democráticas.

Al mismo tiempo, es necesario construir un proyecto de independencia de clase y socialista, que ataque las ganancias y propiedades de los grandes multimillonarios para garantizar el empleo, los salarios, los derechos, la tierra, la protección del medio ambiente y la soberanía. Que revierta la entrega del país, reestatice todas las empresas privatizadas y expropie las cien empresas más grandes. Una alternativa que finalmente acabe con la explotación y toda la opresión.

Voto útil es fortalecer una alternativa socialista

La alternativa que representan Lula y Alckmin no es una solución para los trabajadores, sino una trampa. Un proyecto capitalista a gusto de banqueros, multinacionales y grandes empresas que no cambia en profundo la desigualdad que tenemos aquí desde hace 500 años. Tanto es así que no basta con tener a Alckmin como vicepresidente, sino que llamaron a Pérsio Arida y Lara Resende, formuladores del Plano Real durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (FHC), para formular la propuesta de política económica.

Llamar a votar por Lula y Alckmin en el primer turno no es un “voto útil” para derrotar a Bolsonaro. Sobre todo porque no vamos a derrotar las amenazas autoritarias y a la ultraderecha solo o principalmente a través de elecciones, en alianza con los mismos multimillonarios para los que gobiernan Bolsonaro y Guedes. Tal gobierno, invariablemente, atacará a los trabajadores y terminará en frustración más adelante, fortaleciendo a esa misma ultraderecha, que estará armada, organizada y lista para regresar con más fuerza.

El PSTU actúa en las elecciones principalmente para disputar la conciencia de los sectores más avanzados de la clase por una estrategia socialista y revolucionaria. En las primeras elecciones en las que participó el PT, por ejemplo, en 1982, en plena dictadura, no llamó al “voto útil”.  Por el contrario, actuó para fortalecer el clasismo. “Nuestro objetivo no es solo ganar votos, sino principalmente servir a la organización política de los trabajadores. Para el PT, las elecciones son una herramienta para hacer avanzar y crecer la movilización y organización del pueblo. Trabajador vota trabajador. Ganar las elecciones es votar por el PT ”, decía un panfleto del partido.

Desde entonces, el PT abandonó el clasicismo, se adaptó al régimen, gobernó para los banqueros y los patrones, y ahora ofrece una alternativa a la burguesía en las elecciones.

Un voto útil para los trabajadores, la juventud y el pueblo pobre es lo que fortalece una alternativa independiente, socialista y revolucionaria. Un proyecto para destruir este sistema que nos explota y oprime y de defensa de otra sociedad. Es a favor de esta alternativa que ponemos la precandidatura de Vera, del Polo Socialista y Revolucionario y del PSTU.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 25/5/2022.-
Traducción: Natalia Estrada.

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