¡Basta de los gobiernos del PT, PSDB y PMDB! ¡Por una alternativa de la clase trabajadora!

Por: PSTU – Brasil

Hay, en este momento, un acuerdo inestable entre los de arriba (gobierno, oposición de derecha, Congreso, capitalistas y gobernadores) en dar un tiempo en la crisis política para dar alguna condición para que Dilma gobierne.

Gobernar quiere decir tener el apoyo en el Congreso para cortar dinero en salud y en educación, y rebajar salarios. En fin, votar a favor del ajuste fiscal y en beneficio de grandes empresarios y banqueros.

La mayoría de la burguesía no quiere impeachment. Y no quiere por varios motivos: porque la crisis económica y social aumentó, con la caída de más de 3% en el PIB y el aumento de desempleo; el rechazo a Dilma, PT y Lula crece, pero no está siendo capitalizado por Aécio, Marina, Alckmin o hasta Ciro Gomes. Según el IBOPE, dos de cada tres brasileños no votarían en ninguno de esos posibles candidatos.

Lula y Fernando Henrique Cardoso (FHC) hablan de la necesidad de algún entendimiento y temen que ocurra una explosión social en 2016. Al final, el aumento del desempleo, de la inflación, de las tarifas, y la rebaja salarial son combustibles que pueden causar explosiones con cualquier chispa.

Es en ese contexto que algunas luchas apuntan caminos y posibilidades de reorganización del movimiento obrero y popular.

Lecciones y ejemplos

El desastre provocado por la Vale/Samarco en Mariana (Minas Gerais) puso a la orden del día la defensa de la reestatización de la Vale y la estatización de la Samarco sin indemnización y bajo control de los trabajadores. La tragedia evidencia el absurdo de los gobiernos, de los diputados, de la Justicia y del sistema capitalista, que buscan la ganancia por encima de todo.

Las ocupaciones de las escuelas en San Pablo también traen al primer plano otro ejemplo y discusión: la posibilidad y eficacia del control de los trabajadores (en este caso de las escuelas por estudiantes y profesores) de todo. Videos y más videos de escuelas de periferia dan testimonio de la capacidad de organización y gestión de la escuela de manera superior a la que existía antes.

La huelga de los petroleros también demostró la posibilidad de que los trabajadores construyan una organización por la base y derroten a la burocracia. La huelga pasó por encima de la burocracia de la Federación Única de los Petroleros (FUP), afiliada a la CUT, derrotando a ambas en asambleas clave, continuando la huelga por más tiempo del que los oficialistas querían. Todo eso demuestra que es necesario superar esas direcciones.

Trabajadores, juventud, sectores populares, negros y negras, que hicieron el 20 de noviembre la Marcha de la Periferia, pueden construir en la lucha una alternativa a todo eso que está ahí.

El PSTU defiende la unidad de las luchas, la necesidad de una huelga general, la construcción, a través del Espacio Unidad de Acción y de la CSP-Conlutas, de una alternativa clasista para luchar, que posibilite una alternativa de los de abajo: ¡un gobierno socialista de los trabajadores, sin patrones y sin corruptos!

Editorial de Opinião Socialista n.° 509, noviembre/diciembre de 2015.-

Traducción: Natalia Estrada.