La mañana del lunes 19 de abril, perdimos a nuestro camarada Gilberto Antonio Gomes, Giba. Dirigente obrero, negro, de los metalúrgicos de Belo Horizonte y Contagem en Brasil. Su lucha empezó en la década del 70´, donde en medio de la represión de la dictadura militar, ya en 1978, fue activista de la huelga de la fábrica Toshiba en Contagem.

Pocos años después, en 1984, participó de la lista de oposición en el Sindicato de Metalúrgicos de Belo Horizonte – Contagem, que derrumbó a los antiguos “pelegos”, los dirigentes sindicales burocráticos del sindicato. Desde aquellos inicios, pasaron cinco décadas de lucha como obrero y revolucionario.

Giba fue militante de la Convergencia Socialista y fundador del PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado). Hizo parte de la Central Única de Trabajadores, CUT, fue dirigente de la CSP-CONLUTAS y de la Federación Democrática de los Metalúrgicos de Minas Gerais. En el 2018 fue candidato a Diputado federal por el PSTU. Un revolucionario internacionalista, militante de la Liga Internacional de los Trabajadores que nos llena de orgullo.

La semana pasada, con 63 años, era internado en un hospital de Ibirité (MG), donde los médicos trabajaron con distintos posibles diagnósticos (síndrome de Guillain-Barré, un tumor en el páncreas y Covid-19). El domingo fue entubado, y falleció en la mañana del día siguiente. El informe médico dijo insuficiencia respiratoria grave, paro cardiorrespiratorio e hipoglucemia. En verdad, una víctima del colapso del sistema de salud, producto del genocidio que se está llevando adelante con una pandemia descontrolada hoy en Brasil.

Perdemos un camarada ejemplo de abnegación revolucionaria y dedicación a la causa de la revolución, un militante muy querido por todo el PSTU y toda la vanguardia que militó con él en las luchas y huelgas, las que le tocó dirigir o en las que estuvo apoyando.

Es una más de las víctimas del genocidio promovido por el gobierno de Bolsonaro y por las grandes multinacionales capitalistas que controlan la producción de vacunas y los sistemas de salud privada en todo el mundo, al servicio de su sed de lucro.

Nuestro dolor por esta pérdida es grande. Solo es superado por nuestra indignación y bronca aún mayores, contra este sistema capitalista, contra el cual, tarde o temprano, ajustaremos cuentas.

¡Camarada Giba, presente!

¡Hasta el socialismo, siempre!

Juntos en la lucha por la revolución socialista mundial

Comité Ejecutivo Internacional

LIT-CI