La insatisfacción de las masas con los políticos, el PT y todo el sistema político se expresó nuevamente en la segunda vuelta de las elecciones municipales. 

Por: J. Figuereido- Río de Janeiro

Cerradas las urnas, los datos son categóricos. De acuerdo con el Tribunal Superior Electoral (TSE), los electores que no comparecieron a votar en la segunda vuelta, sumados a los votos en blanco y nulos superaron un record y totalizaron 10,7 millones de personas en todo el país.

El total de abstenciones fue de 7,1 millones de electores (21,6% del electorado). Sumados a los 936 mil votos en blanco (4,28% de los votos) y a los 2,7 millones de votos nulos, corresponden a un 32,5% de los 32,9 millones de electores aptos para votar en esta elección.

El enorme rechazo al PT y al sistema político en general, que ya se había expresado en la primera vuelta es producto, por un lado, de la gran insatisfacción con la crisis económica y social del país, pero, sobre todo, de la profunda desilusión de las masas que rompieron con el PT, principalmente a partir de estelionato electoral de 2014, potencializado por los escándalos de corrupción.

Elecciones versus luchas ¿dónde está la onda conservadora?

Evidentemente, como las elecciones son el terreno de la burguesía, los resultados de las urnas son una expresión distorsionada de la lucha de clases. En el caso de esas elecciones, PSDB y PMDB se beneficiaron con la disminución de los votos válidos con amplia abstención y votos nulos y blancos y, también, de un sector del voto castigo al PT.

Pero aun así ningún partido capitalizó el espacio político del PT. Ni siquiera el PSOL consiguió capitalizar ese proceso, a pesar del aumento del número de concejales en el país. Sin duda alguna, PSDB y PMDB utilizarán sus victorias para atacar aún más a los trabajadores y a la juventud, vía aprobación, por la Cámara de Diputados, de la PEC 241.

Por eso son un error las conclusiones ligeras de sectores de la izquierda a partir de resultados electorales. Esos sectores, al guiarse solamente por resultados electorales y no por la lucha de los trabajadores, aventuran conclusiones equivocadas.

Los trabajadores no están derrotados, la correlación de fuerzas se define en la lucha de clases, y los gobiernos electos son menos representativos, más frágiles y van a tener que enfrentar a las masas para aplicar el programa que las llevó a romper con el PT.

Hay luchas en curso, y nuestro terreno son las calles, las huelgas y las ocupaciones. Es preciso apoyarse en la insatisfacción de las masas, expresa en las luchas y también en las urnas, y hacer avanzar la organización y la unificación de las luchas rumbo a una huelga general para derrotar las reformas neoliberales de Temer.

La movilización es el camino para la superación de la democracia de los ricos, para que los trabajadores puedan gobernar directamente mediante Consejos Populares. La izquierda necesita sacar conclusiones de la derrota del PT que privilegió las elecciones, la manutención del sistema y las alianzas con la burguesía.

Río de Janeiro: “Voto por nadie” vence a Marcelo Crivella

En la segunda vuelta, Río de Janeiro (RJ) reafirmó la vocación del capital del “no voto” que ya se había manifestado en el primer turno.  La suma de abstenciones, blancos y nulos totalizó 2.034.352 electores (41,53% del electorado) superando la votación recibida por Crivella, electo por 1.700.030 (34,7%) votos.

En una elección marcada por la crisis económica y política, Río también reflejó el fenómeno de la insatisfacción con todo lo que está ahí. Crivella también se benefició de la queda de votos válidos y del voto castigo al PT.

Crivella representa a los sectores más retrógrados de la burguesía carioca, y su elección es responsabilidad también de aquellos como el PT, que nombró como ministro de Pesca en el gobierno Dilma. La candidatura de Marcelo Freixo (PSOL) atrajo un gran apoyo en la juventud y en sectores medios de la sociedad.

Pero al aliarse con el PT en la defensa del mandato de Dilma y no presentar un programa de ruptura con los empresarios y el régimen, no consiguió empalmar con la gran masa de descontentos e insatisfechos con el PT y los políticos en general.

El PSTU llamó a voto crítico en Freixo en segunda vuelta y cerró filas para derrotar a Crivella. Además, defendió que Freixo colocara su campaña al servicio de la construcción de la huelga general contra las reformas de Temer y revisase su programa para romper con la Ley de Responsabilidad Fiscal y anular los contratos con las Organizaciones Sociales (OS) para garantizar salud, educación, en fin, prefectura para los trabajadores.

Al contrario de eso, a las vísperas de la votación de la PEC 241 en la Cámara de Diputados, Freixo lanzó una carta titulada “Compromiso con Río”. El documento buscaba tranquilizar al mercado al garantizar el equilibrio fiscal y los contratos en situación regular, así como hizo Lula con la “Carta a los brasileños” en 2002, que llevó al PT a gobernar para banqueros y empresarios.

El PSOL, al presentar un programa que no rompe con el capital y defiende apenas pequeñas reformas en el sistema, camina en el sentido de repetir los mismos errores que el PT.

Traducción: Cristian González