Por un programa de emergencia y una alternativa de clase y socialista

Nos acercamos al medio millón de víctimas por causa de una enfermedad para la cual ya tenemos vacuna. No era para estar viviendo esta mortandad. Hoy ya podríamos tener no solo a una gran mayoría sino a toda la población vacunada, tanto aquí como en el mundo. Sin embargo, no es así, por causa de un gobierno genocida y un sistema capitalista cuyas únicas preocupaciones son la ganancia y la acumulación de capital.

Por Redacción PSTU Brasil

Empeoramiento de la crisis, en los de abajo

Para los trabajadores, los “de abajo”, hay un agravamiento de la crisis sanitaria, económica y social con la pandemia, el desempleo, la rebaja de los salarios, y los precios más altos, además de la quiebra de decenas de miles de pequeños propietarios. Mientras tanto, los grandes monopolios, que controlan 70% de la economía, se enriquecen aún más y 65 de los multimillonarios de este país, ganan más que lo que ganan 100 millones de brasileños. Se benefician con el hambre y el genocidio, con la salud privada y los bancos.

Entre la clase obrera y los sectores populares crece la indignación y la revuelta. Hay luchas, como la huelga de las trabajadoras de LG y de las subcontratistas (Blue Tech, Sun Tech y 3C), en la región de San José de los Campos (SP). Sin embargo, la propia pandemia y el desempleo, combinados con el papel de las direcciones burocráticas y de conciliación de clases, obstaculizan las acciones callejeras, así como también dificultan la generalización espontánea de las luchas económicas.

No obstante, la crisis sanitaria, económica y social es tan grande que hay un crecimiento de la división de la clase dominante y una crisis política entre los “de arriba”. Aunque, de momento, un sector mayoritario de la burguesía sigue sosteniendo y apoyando al gobierno, principalmente cuando se trata de sacar provecho contra los trabajadores, entregar el país y nuestros derechos. Cuando cerramos esta edición, la privatización de los Correos estaba a punto de ser votada en la Cámara.

¡Fuera Bolsonaro y Mourão, Ya!

Es necesario luchar ahora para sacar a Bolsonaro y Mourão, exigiendo elecciones anticipadas, en lugar de actuar para dejarlo “sangrar” hasta 2022. Las direcciones de partidos como el PT, PSOL y PCdoB, que defienden un “frente amplio”, o una alternativa de gobierno de alianza con el empresariado, apuestan todas las fichas a la espera de las elecciones.

Y las centrales sindicales, con la excepción de la CSP-Conlutas y la Intersindical, en lugar de organizar una huelga general sanitaria, también apuestan por una alianza con sectores burgueses, compartiendo el proyecto de Lula para la construcción de un futuro gobierno de unidad nacional.

Exactamente por eso, este 1 de mayo hacen un acto unitario el PT, PCdoB, Rodrigo Maia (DEM), Davi Alcolumbre (DEM), João Doria (PSDB), Renan Calheiros (MDB) etc. Corresponde a la CSP-Conlutas y a la Intersindical garantizar un 1 de mayo clasista, de lucha y anticapitalista.

Ahora Lula busca aproximarse al sistema financiero, el gran empresariado, y ser la expresión aquí en el Brasil de Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, en defensa de un gobierno capitalista y proimperialista de unidad nacional. Esta política es doblemente nefasta. Primero, porque al rendirse y no sacar a Bolsonaro, seguiremos de manos atadas frente al genocidio, el hambre y toda la barbarie. En segundo lugar, porque su proyecto expresa la defensa del orden y la defensa de un programa que ya mostró ser incapaz de atacar seriamente la desigualdad y los males del país.

El PSOL, a su vez, también apunta cada vez más a ser un colaborador en este proyecto del PT, como lo indica la reciente cena de Guilherme Boulos con la dirección de Progresistas (nombre de alquiler de la Iglesia Universal).

Sacar de los ricos para construir un programa de emergencia contra el genocidio, el hambre y el desempleo

Necesitamos confiar en nuestras propias fuerzas y avanzar hacia la autoorganización de la clase y el pueblo pobre. Además de defender la necesidad de organizar una huelga general sanitaria, debemos discutir y luchar por un programa de emergencia contra la crisis, exigiendo que los ricos paguen por ella.

Exigimos vacuna para todos, con la ruptura de las patentes; lockdown nacional, auxilio de emergencia de un salario mínimo mientras dure la pandemia; estabilidad laboral, sin reducción de salarios y derechos; apoyo a los pequeños negocios, con créditos y cancelación de las deudas.

Para viabilizar un programa de emergencia para los trabajadores, es necesario enfrentar y atacar a los multimillonarios y las ganancias de los banqueros y grandes empresarios. Es necesario suspender el pago de la deuda a los banqueros, poner fin a la Ley de Responsabilidad Fiscal, e instituir la Ley de Responsabilidad Social para invertir fuertemente en el Sistema Único de Salud (SUS), en la educación pública, y llevar a cabo un plan de obras públicas esenciales, que genere empleo y construya viviendas, además de solucionar los problemas del saneamiento básico.

Entre otras medidas, tenemos que apoderarnos de 40% de las grandes fortunas de los 65 multimillonarios, prohibiendo el envío de las remesas al exterior. Nacionalizar empresas que amenazan con cerrar o despedir como hizo la Ford y ahora está haciendo LG. Prohibir privatizaciones y reestatizar empresas estatales que ya han sido privatizadas, para garantizar combustible barato. Y, también, exigir la liberación del pago de servicios tarifados a los desempleados.

Es necesario nacionalizar y coordinar en un solo banco el sistema financiero, para poder mover la economía del país para garantizar soberanía sanitaria y alimentaria, generar empleo, acabar con el hambre, defender el medio ambiente y socorrer a los pequeños propietarios.

Para luchar por este programa, es necesario construir una alternativa de independencia de clase y socialista, que apunte hacia un gobierno socialista de los trabajadores, basado en los consejos populares.

Traducción: Ana Rodríguez