Lo que está ocurriendo en Manaus es un crimen, un genocidio perpetrado por los gobiernos, que en cualquier otro lugar del mundo llevaría a las autoridades a la cárcel.

Por: Redacción PSTU Brasil, 15/1/2021

La sobrecarga de camas de terapia intensiva en la capital de Amazonas ya venía ocurriendo de forma acelerada, así como en diversos Estados del país. Los gobiernos, por su parte, liderados por Bolsonaro, no implementaron medidas de aislamiento social o cualquier otra medida para impedir la mortandad que afecta a la población de Manaus.

Por el contrario, el ministro general Pazuello estuvo días antes en Manaus para distribuir cloroquina e, incluso avisado de la inminente falta de oxígeno en los hospitales, no hizo nada. El gobierno Bolsonaro sigue desdeñando a las víctimas, las medidas de aislamiento, el uso de máscaras, promoviendo campañas antivacunas y haciendo propaganda al uso de lo que llama “tratamiento preventivo”, llegando a intimidar a médicos para que prescriban medicamentos que, comprobadamente, no tienen ninguna eficacia contra el Covid-19.

Habilitan medicamentos que no funcionan para que el pueblo, engañado, se sienta protegido y continúe trabajando y circulando, dando ganancias a las grandes empresas y a los banqueros, mientras defiende la “inmunización de rebaño” que no existe y es puro genocidio. El resultado de ese negacionismo lo vemos ahora: camas de terapia intensiva transformándose en cámaras de asfixia, así como los nazis mataban a sus víctimas en las cámaras de gas. Decenas de bebés hospitalizados corren riesgo de vida, una barbarie.

Esta política de Bolsonaro, Mourão y Guedes es responsable por lo que ocurre en Manaus y que luego ocurrirá en todo el Brasil, con pacientes muriendo sofocados dentro de los hospitales, si esos genocidas no son parados.

La novela de la vacuna sigue sin definición, teniendo a Pazuello, de forma cínica, diciendo que se iniciaría “en el día D, y en la hora H”. Cerca de diez millones de vacunas CoronaVac están ahora en stock en San Pablo, sin previsión de uso. En un hecho tragicómico, el Gobierno Federal llegó a preparar un avión para ir a la India a buscar dos millones de la vacuna de la AstraZeneca, pero el gobierno indiano negó la liberación de las dosis. De cualquier forma, representaría una cantidad ínfima frente a las necesidades del país. Bolsonaro solo quería una foto en los diarios en su disputa electoralera mezquina con Doria.

Mientras tanto, sigue el avance del desempleo, de la pobreza y de la miseria. El fin del auxilio de emergencia dejó a millones en la miseria, sin ninguna fuente de ingresos. La Ford, luego de años de recibir subsidios que sobrepasaron los veinte mil millones de reales, anuncia su cierre y el despido de 5.000 trabajadores directos, y de otros 15.000 indirectos. El Banco del Brasil anuncia el cierre de agencias y el despido de otros millares de bancarios.

Es el resultado de la política económica de Bolsonaro y Guedes que privilegia a media docena de multimillonarios en detrimento de las necesidades de los trabajadores y a costa de la pobreza y de la miseria de millones. Una política de muerte que camina al lado de la política genocida de Bolsonaro.

¡Vacuna para todos ya! Fuera Bolsonaro y Mourão

La vacunación en masa es la única solución para enfrentar esta pandemia. Más de cincuenta países ya la están aplicando, y el Brasil, por el negacionismo genocida de Bolsonaro, ni siquiera sabe cuándo, ni si va a comenzar. O va a comenzar solo para “inglés ver” [para figurar], muy por debajo de lo necesario y lo posible. ¡Mientras tanto, clínicas privadas ya buscan vacunas para vender a los ricos! ¡Es hora de la vacunación en masa ya! Vacuna pública, gratuita, para toda la población, comenzando por los grupos de riesgo. Si alguna empresa piensa vender vacunas, tiene que ser inmediatamente estatizada y tener sus productos expropiados para ser aplicados en la población.

Al mismo tiempo, junto con la necesidad, para ayer, de vacunas, las escenas dramáticas de Manaus mostraron la necesidad de una real política de distanciamiento social, lo que nunca fue aplicado aquí. Pero ahora, junto con la vacuna, sería preciso un lockdown de por lo menos 30 días.

Junto con la vacuna para todos es preciso garantizar auxilio de emergencia a los desempleados, los informales y todos los grupos vulnerables hasta que acabe la pandemia. Junto con la muerte por coronavirus, millones de brasileños están amenazados de morir de hambre debido al desempleo y el fin del auxilio de emergencia. Cortaron el auxilio de emergencia, pero no cortaron una moneda de los intereses que pagan a los banqueros, que ganaron horrores durante la pandemia.

¡Es preciso estabilidad en el empleo ya! Protección a las pequeñas empresas y pequeños empresarios, con el gobierno asumiendo el pago por esas empresas.

La Ford debería ser estatizada y puesta bajo el control de los trabajadores, protegiendo así los empleos y los ingresos; los despidos del Banco del Brasil revertidos, y la reforma administrativa definitivamente archivada.

¡Ya basta! ¿Hasta cuándo vamos a morir a causa de esta política genocida? Pasó de la hora para sacar a Bolsonaro, Mourão y toda esa caterva del Planalto [casa de gobierno]. Eso depende de la lucha de la clase trabajadora y de la juventud. Porque este Congreso pro banqueros y megaempresarios no va a hacer nada a no ser que sea obligado. Ya se vio que Rodrigo Maia [presidente de la Cámara de Diputados], al mismo tiempo que discute públicamente con Bolsonaro, está sentado arriba de cincuenta pedidos de impeachment.

¡Es preciso movilización, unificar las luchas por la vacunación en masa ya, distanciamiento, auxilio para quien precisa, y sacar a Bolsonaro y Mourão! Cacerolazos, manifestaciones en las redes sociales, paralizaciones en los sectores no esenciales, en fin, cualquier tipo de movilización que sea posible en esta pandemia. ¡Fuera Bolsonaro y Mourão! ¡Ya no podemos más respirar con este gobierno!

Artículo publicado en www.pstu.org.br
Traducción: Natalia Estrada.