El primer contacto con Haiti es Puerto Principe… Los barrios. recuerdan los morros de Rio de Janeiro. Las tropas brasilenas estan invadiendo estos barrios.: tiran, matan y salen. Al salir del avion, el calor es sofocante. El pueblo haitiano es negro y bonito.. Se conoce el pais por la miseria impresionante, por el 80% de desocupacion. No se conoce la historia de un pueblo que hizo la primera revolucion negra y la primera revolucion anticolonial victoriosa, y que derroto a la sanguinaria dictadura de llos Duvalier, en 1986. Algun dia, va a rebelarse de nuevo frente a esa miseria.

 

Nos estan esperando los companeros de Batay Ouvrieye, una organizacion sindical y popular de peso, que lucha contra la ocupacion. Nos llevan directamente a una reunion de recepcion en una de sus sedes en Belair. En el camino vemos soldados brasilenos en las calles, armados hasta los dientes, una copia de los yanquis en Irak.

 

Unas cuarenta personas nos aguardan. La delegacion brasilena llena la casa. Los rostros simpaticos de los haitianos nos hacen sentir muy comodos. En la pared un cartel en creole: "now se wowoli, nam mitan pitini" (somos plantas pequenas, pero muchisimas, pueden pisarnos pero no quitarnos el aroma). George, de Batay Ouvriere, inicia la actividad… Un obrero nos cuenta como las tropas brasilenas reprimen las movilizaciones. Un sin tierra habla de ocupaciones, una obrera de las maquiladoras cuenta que las fabricas no permiten los sindicatos. Los salarios de los obreros de las maquiladoras son de 60 dolares mensuales… Marceline, una vieja obrera muestra los dientes que le faltan, dice que el gerente de una fabrica le pego, la tiro al suelo y le rompio los dientes. Dice que ya tiene el pelo blanco y que no va a ver el dia de la revolucion, pero que vendra y sus nietos van a poder vivir mejor. Toninho, del Sindicato de los Metalurgicos de Sao Jose dos Campos (San Pablo) y del PSTU, entrega la carta traida de Brasil, con cientos de firmas. Todos aplauden. Marceline habla de nuevo para decir que la carta sola no resuelve, que es necesario luchar.

 

De camino al hotel, otro companero de Batay nos va mostrando las estatuas de Toussant L'ouverture y Dessaline, heroes de la independencia haitiana. Nos informa de la huelga de omnibus, que lleva diez dias, que fue casi una huelga general, porque la gente no podia y no queria ir a trabajar. La temperatura esta aumentando: "Bienvenidos al Haiti, rebelde!".