A 190 AÑOS DEL 9 DE JULIO DE 1816

 

En su discurso oficial del día de

la Independencia, el presidente Kirchner se va a presentar como el gran defensor de la soberanía. Los hechos lo desmienten.

 

Kirchner volvió a Buenos Aires celebrando su visita a España como un gran éxito. Asegura haber obtenido todo lo que buscaba. Principalmente <inversiones españolas para desarrollar la economía argentina>. En particular el gobierno destaca que el titular de Repsol- YPF, Antonio Brufau, comprometió inversiones en petróleo por <6.000 millones de dólares entre 2007 y 2010, que son 2.000 millones más que los previstos para ese período>.

 

Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente Español afirmó que su país <ha estado, está y estará en Argentina. Hay 42 mil millones de euros de inversiones españolas y ahora se viven tiempos de bonanza>. Y declaró a Kirchner un <aliado estratégico> de

la Corona Española en Sudamérica.Y el rey Juan Carlos aseguró que sentía <admiración> por el <liderazgo> de Kirchner en la Argentina y la región.

 

Dime quién te aplaude?

 

Los aplausos y las <inversiones> cosechadas por el presidente en Madrid no son difíciles de explicar. Al expresar su <reconocimiento y gratitud al rey Juan Carlos y al gobierno de Madrid por la ayuda prestada por España en la crisis> de 2001/2002, Kirchner se comprometió a pagar <lo antes posible> 1.000 millones de dólares de deuda externa con Madrid y otros 5.000 millones de dólares al llamado <Grupo de París> (integrado por varios gobiernos europeos y el de EEUU) <sin ninguna reducción ni quita>. Como parte de ese pago se concretaría el <canje> de 100 millones de dólares de deuda <por educación>. Es decir continuar con la entrega de la educación argentina a las multinacionales.

 

Por otra parte, los famosos 6.000 millones de dólares que supuestamente <invertirá> Repsol-YPF en los próximos años, saldrán de las fabulosas ganancias que la empresa española ha sacado de

la Argentina desde la privatización del petróleo por Ménem y Kirchner a comienzos de los años noventa. Y servirán para que la empresa española siga saqueando las riquezas del subsuelo argentino sin ningún freno ni control hasta su agotamiento

 

Del mismo modo que siguen obteniendo enormes ganancias las multinacionales españolas, como la que tiene la concesión de Edesur y Telefónica, con las que Kirchner se comprometió a aumentar las tarifas, a pesar de que las mismas no han cumplido con las inversiones en modernización de la red eléctrica y telefónica a las que las obligan sus contratos.

 

Junto con ello, el papel de Kirchner ha sido fundamental para la defensa de los intereses de España ante los gobiernos de Evo Morales y Hugo Chávez, en particular en el reciente encuentro con ellos y Lula, luego de que el presidente boliviano nacionalizara parcialmente el petróleo y el gas.

 

¿A quién se parece?

 

Comparemos la actitud de Kirchner con la de los Constituyentes que declararon la independencia en 1816. Y que en su manifiesto del año siguiente dicen: <Las Provincias Unidas del Río de

la Plata han sido acusadas por el Gobierno Español de rebelión y de perfidia ante las demás Naciones, y denunciado como tal el famoso acto de emancipación, que expidió el Congreso Nacional en Tucumán a 9 de Julio de 1816; imputándole ideas de anarquía y miras de introducir en otros países principios sediciosos?>. Y no vacilan en denunciar: <Desde que los españoles se apoderaron de estos países, prefirieron el sistema de asegurar su dominación, exterminando, destruyendo y degradando>.

 

Lejos de parecerse a los próceres de

la Independencia, con su actitud de garantizar el saqueo de las riquezas argentinas y mano de obra barata -es decir trabajadores precarizados con salarios de hambre- a las multinacionales, en particular las españolas, Kirchner se parece mucho más a aquel Virrey del Pino, que tomó <muy a mal que hubiese permitido en Buenos Aires al Consulado costear una cátedra de náutica; y en cumplimiento de las órdenes que vinieron de la corte, se mandó cerrar el aula, y se prohibió enviar a París jóvenes que se formasen buenos profesores de química, para que aquí la enseñasen.>

 

El famoso «canje de deuda por educación» del gobierno, que agrava el derrumbe de la escuela pública, no es otra cosa que una política de Kirchner y las multinacionales para mantenernos ignorantes y sometidos, iguales que los virreyes hacían con los criollos.

 

La política de Kirchner, tan parecida a la de aquel virrey que quería mantener en la ignorancia a los <súbditos de las colonias, en cumplimiento de las órdenes de la corte> es la opuesta a la de los próceres de la independencia.

 

Hoy igual que en 1816, la lucha es por independizarnos del imperialismo

 

¡Si las empresas españolas pudieron saquear a

la Argentina de tal manera en la crisis, como no van a querer quedarse ahora en la <bonanza> ?como dice Rodríguez Zapatero- para exprimirnos mucho más!

 

Así como Kirchner asegura que pagar la fraudulenta deuda externa es defender la soberanía, ahora nos quiere convencer que seguir atrayendo y favoreciendo las <inversiones> de las multinacionales españolas, yanquis y de otros países imperialistas, para que nos saqueen más que nunca, es bueno para

la Argentina.

 

Nada más lejos de la verdad y de lo que significó la lucha de los próceres de

la Independencia. Defender la soberanía empieza por dejar de pagar la fraudulenta deuda externa, que no es más que usura y fue pagada con creces por la Argentina. Defender la soberanía es echar a las multinacionales, terminando con el saqueo de nuestras riquezas y re-estatizándolas bajo control de los trabajadores, al igual que todas las empresas privatizadas. Para poner todos esos recursos al servicio de las necesidades y el país. Incluyendo un plan de obras públicas que garantice trabajo para todos, terminar con la precariedad, garantizar salud y educación pública gratuita en las mejores condiciones, salario mínimo igual a la canasta familiar, jubilaciones con el 82% móvil.

 

Defender la soberanía es luchar por

la Segunda y Definitiva Independencia, organizados juntos a los trabajadores y los pueblos de América Latina. Retomando el camino de los próceres de 1816. Mas qué nunca luchemos por la SEGUNDA INDEPENDENCIA.