Ni Lula ni Alckmin
 
Zé María: "El Frente es una necesidad de los trabajadores"
 
Después de varios meses de discusión se ha concretado la propuesta del PSTU de conformar un frente de izquierda para las próximas elecciones. Reproducimos de Opinião Socialistauna entrevista a Zé Maria, de la dirección nacional del PSTU, donde plantea sus opiniones sobre el frente electoral integrado por el PSOL- PSTU y PCB.

 
Opinião Socialista-¿Cuál es la importancia de este Frente de Izquierda en las elecciones?
 
Zé Maria-La existencia del Frente permite a la clase trabajadora y a los sectores de izquierda crear condiciones para desbloquear la falsa polarización entre Lula e Alckmin, PT y PSDB, afirmando un proyecto alternativo que represente los intereses de la clase obrera brasilera. Los trabajadores están frente a una falsa polémica, alimentada por el gobierno, por los medios, de que tienen que elegir entre votar a Lula o a Alckmin. Lula no es una opción para los trabajadores, y es preciso discutir eso porque la mayoría de ellos está siendo engañada. Es un gobierno que traicionó las expectativas del pueblo, que practica una política que premia a los banqueros y a las grandes empresas. Brasil paga cerca de 170 mil millones de reales por año a los banqueros y grandes empresarios, que son los acreedores de la deuda pública. Evidentemente esa es una  política económica que sigue lo que FHC  hacía, premiando a los que siempre fueron privilegiados. La ganancia de los bancos creció 61% en los 5 primeros meses de este año, en relación al mismo período del año pasado.
 
Y sacrifica a los mismos de siempre. Es el trabajador que sigue con las enormes tasas de desempleo. Es la miseria que continúa creciendo en el país ?algo que el gobierno intenta enmascarar con las políticas tipo bolsa-familia, beca-escuela, que, en verdad, son políticas que sólo perpetúan la pobreza. También practica el gobierno la misma corrupción que FHC y los gobiernos del PSDB. No hay diferencia entre la política de compra de votos para aprobar la reelección de FHC y lo que saltó en el último escándalo de corrupción. Alckmin representa el intento de la vieja derecha, que ya estuvo en el poder, representada por FHC, Collor. La derecha que siempre gobernó este país en nombre de los intereses de las grandes empresas, de los banqueros, del latifundio, que siempre masacraron a los trabajadores y practicaron una corrupción abierta y desenfrenada cuando gobernaban. No solo los ejemplos del gobierno de FHC están ahí para mostrar esto, sino el del propio gobierno de Alckmin aquí en São Paulo.
 
Ellos son enemigos de la clase trabajadora. Gobiernan para la burguesía. Esta es la razón por la cual la constitución del Frente es una necesidad de los trabajadores. Es preciso presentar una alternativa que pueda representar, a diferencia de esas dos, los intereses de la clase trabajadora. Entonces,  desbloquear esa falsa polarización es una tarea importante y ayuda a hacer avanzar la discusión sobre una alternativa de izquierda y socialista para el país. Es evidente que cada uno de los partidos de la izquierda socialista tiene, diferencias, pero el hecho que hayamos llegado a una base programática que permitiese la constitución de un frente es extremadamente positivo.
 
Opinião Socialista –¿Fue correcto dejar de lado tu candidatura a la vice-presidencia para lograr el acuerdo con el PSOL y el PCB?
 
-Si. El PSTU tenía todo el derecho de tener el candidato a vice, por el peso que tenemos. El PSOL tuvo una actitud hegemonista y burocrática de proponer al vice, cuando ya tenía la candidatura presidencial. Pero el PSTU no puso la candidatura a vice como condición para constituir el frente. Lo que defendimos fue la necesidad de un programa común, la ausencia de partidos burgueses como el PDT, y el respeto a los partidos en la definición de las candidaturas. Se hizo un programa común, que se orientó hacia la ruptura con el imperialismo y no se mantuvo la visión del PSOL de ?revolución democrática?
 
No hubo alianza con el PDT, ni nacionalmente ni en los estados. En relación a la definición de las candidaturas, aceptamos un acuerdo con la renuncia del PSOL en las principales candidaturas al senado en Río, São Paulo y Rio Grande do Sul, además de la candidatura a la gobernación de Minas, para viabilizar el frente. Eso nos asegura visibilidad para el PSTU en el marco de este frente. Y, para nosotros, antes que una candidatura a vice, estaba la necesidad de este frente, por la importancia política que tiene.
 
Opinião Socialista –¿Cuáles son los puntos programáticos mínimos que considera necesarios para hacer del frente una alternativa?
 
-En primer lugar debe establecer una delimitación que sea anticapitalista, antiimperialista. El programa tiene que arrancar de la defensa de la liberación de nuestro país del yugo imperialista. Tiene que defender el no pago de la deuda, la ruptura con las políticas del FMI y el rechazo al ALCA. Avanzando a partir de allí a medidas al interior del país que apunten a una reorganización de la economía brasileña y una aplicación de los recursos que tiene el país a la solución de los problemas que afligen al pueblo. Por ejemplo: es necesario parar el proceso de privatización de las empresas públicas y de los recursos públicos ?como ocurre hoy con las reservas de petróleo de Petrobras- y reestatizar las empresas que fueron privatizadas, como la Vale do Rio Doce, el sistema eléctrico, las siderúrgicas; es preciso estatizar el sistema financiero y colocarlo al servicio del financiamiento de viviendas populares, obras de saneamiento, de la agricultura, del pequeño productor rural, de la producción de alimentos.
 
Es preciso revertir esta situación en que el pueblo brasileño todo trabaja para enriquecer a los banqueros y hacer que el sistema financiero ayude a financiar las obras públicas, que son una necesidad para resolver nuestros problemas. A partir de ese reordenamiento de la economía debemos apuntar al logro de las reivindicaciones básicas de la población y de la clase trabajadoras: reforma agraria, construcción de viviendas, saneamiento, inversión en la salud y en la educación, generación de empleos, aumento del salario mínimo, el combate contra la opresión de los sectores marginados y discriminados. O sea, un programa que apunte a la ruptura con el imperialismo.
 
Un programa anticapitalista que apunte a medidas concretas que puedan responder positivamente a las demandas de los trabajadores. Pero por otro lado, un programa que apunte a una salida de clase para nuestro país. Este también es un punto que es programático, que tiene que ver con el carácter de la campaña, que no es secundario. No se construye una alternativa de izquierda, socialista, si no se establece una delimitación fuerte con la conciliación de clases. Parte fundamental del proceso que degeneró al PT fue la búsqueda desenfrenada de alianzas con sectores empresarios y representaciones políticas del empresariado, con el argumento de que era necesario tener más votos para llegar al poder más rápido. Ese tipo de cosa llevó al sacrificio de las banderas históricas del PT, que apuntaba a la transformación del status quo. Entonces una campaña que se oriente hacia la independencia de clase, hacia la búsqueda de la afirmación de la clase contra todos los proyectos de la burguesía, sea del oficialismo o de la oposición, es un aspecto fundamental.
 
Opinião Socialista –¿Cuál es la relación que debe tener el Frente con las luchas concretas de los trabajadores y de los demás sectores de la sociedad?
 
-Coherente con lo que dije anteriormente sobre el carácter de clase del Frente, no solo debe apoyar sino también estar al servicio de las luchas sociales del país. Solo va a haber una transformación significativa, que pueda mejorar la vida de los trabajadores, con un proceso de movilización fuerte que pueda generar ese cambio. En este sentido, la campaña del Frente de izquierda tiene que estar al servicio de las luchas. Los programas de televisión, por ejemplo, tienen que ser utilizados para divulgar las huelgas, las movilizaciones, las luchas de los sin tierra y sin techo, etc. Porque es de esa forma que el Frente puede servir como un instrumento de cambio para el país, ayudando a facilitar los mecanismos por los cuales podemos producir esos cambios, que es con la movilización social.