Madrid:
 
El 15-O ha demostrado que después del 15-M y el 19-J, la bronca y la radicalización no ha hecho más que crecer.

Al igual que el 19-J, el 15-O tuvo una presencia de trabajadores mayor, especialmente del sector docente (en lucha contra los recortes del Gobierno Aguirre) aunque también hay que destacar la participación de un buen número de trabajadores, especialmente jovenes en toda la manifestación.

Además de los ya clásicos “no nos representan” y “lo llaman democracia y no lo es”, el lema de “la crisis que la paguen los capitalistas” ha ido ganando peso ya sea en pancartas, carteles o consignas. Exigiendo prisión para los banqueros y respondiendo a la última reforma exprés de la constitución con un contundente “vuestra deuda no la pagamos”. Se vió claramente que el pueblo no está dispuesto a apagar la deuda a costa de su salud y educación, exigiendo recortes para los banqueros y que hay que "cambiar el sistema".

El rechazo a la monarquía borbónica también estuvo presente: "la precariedad para su majestad"

La columna clasista conformada por la plataforma “Hay que pararle los pies”, que agrupa al sindicalismo alternativo madrileño, dónde Corriente Roja participó, se unió con los profesores conformando un gran cortejo clasista y combativo.

Ya al final, antes de entrar en la Plaza del Sol, los organizadores de la columna hicieron un cierre. En nombre de la Plataforma Hay que pararles lo pies, habló Ángel Luis Parras miembro de Cobas y de Corriente Roja, cuya intervención fué muy aplaudida, en su intervención:

"Los mercados tienen nombre. Son los banqueros, el FMI y los gobiernos que los sostienen. Ellos rescataron a la banca, entregaron millones de dinero público a los banqueros, endeudaron al estado y ahora son los que quieren que paguemos su deuda, con recortes en la educación y sanidad, con más paro, con el pensionazo, con el hambre y miseria que sufren muchos pueblos. La lucha no puede parar, porque los capitalistas son los que deben pagar esta la crisis".




Barcelona: Una marea humana marcha por el centro de la ciudad contra la crisis del capital, los gobiernos y los bancos

Unas 400.000 personas, según los organizadores, han llenado el centro de Barcelona para protestar contra la crisis, los recortes, las políticas gubernamentales y los poderes financieros.

Una marea humana, probablemente más numerosa que la que se manifestó el 19 de junio, ha llenado la ciudad desde las 5 de la tarde, con columnas procedentes de los barrios, colectivos y manifestantes que se han ido agrupando en la Plaza Cataluña. Para hacerse una idea de la dimensión de la protesta justo es decir que, cuando la cabecera llegaba al Arco de Triunfo, la cola apenas acababa de salir de Plaza Cataluña.

La movilización ha contado con la presencia de gente de todas las edades, con una destacada participación de jóvenes y de trabajadores y usuarios de la sanidad y la educación públicas catalanas. Durante la marcha se han denunciado las políticas de los gobiernos y los bancos como culpables y beneficiarios de la crisis, especialmente cuando se ha pasado ante la sede de la Bolsa. Durante todo el recorrido han sido frecuentes consignas como por ejemplo “no faltan dinero, sobran banqueros”, “Le llaman democracia y no lo es”, “Hace falta ya una huelga general”, “ No hay pan para tanto chorizo”. “Artur Mas a qué mutua vas”… También se ha denunciado la represión y el procesamiento de los activistas que bloquearon el Parlament: “Yo también estuve en el Parlament”.

Del Arco de Triunfo la marcha se ha dividido en tres bloques que se han dirigido a diferentes puntos de la ciudad : por el derecho a una vivienda digna hacia Nou Barris, de la sanidad pública hacia el Hospital del Mar y por la enseñanza pública a la UB del Raval.



Sevilla: 50.000 personas toman la calle



En una calurosa tarde sevillana, una gran manifestación de varios decenas de miles de personas recorrió las principales avenidas del centro. Entre 30 y 50.000 personas según qué medio diera la cifra, pero una manifestación muy grande en cualquier caso. 



Desde algunas horas antes del comienzo de la manifestación, varias marchas partían desde distintos barrios y pueblos, o desde la Conserjería de Empleo, en un cortejo formado por las comisiones laborales del 15M, los estudiantes universitarios, sindicatos y organizaciones como CR.



En un ambiente combativo, entre banderas republicanas y andaluzas, se cantaba contra los banqueros, los partidos del poder, contra este régimen político que se dice democrático, pero no lo es y por la huelga general.


Esta movilización internacional ha sido un impacto que hace temblar a los poderosos. Lo demuestra Rubalcaba prometiéndonos una de las reivindicaciones que se levantan desde el 15M como es la dación en pago de las viviendas hipotecadas. Ahora queda seguir trabajando desde los barrios, desde los sindicatos y los centros de enseñanzas, queda apoyar las luchas como la de los profesores interinos encerrados en la catedral para continuar la movilización, y hacerla crecer hasta que haga tambalearse este sistema.

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El movimiento obrero toma cada vez más presencia en el 15M



Una vez más la manifestación convocada por el movimiento 15M el pasado 15 de octubre deja al descubierto el malestar generalizado por la situación actual. En esta ocasión, la convocatoria se ha realizado a nivel mundial bajo el lemaUnited for global change, obteniendo una participación masiva en varias capitales del mundo.



Los continuos ataques a la clase trabajadora desde el ámbito público y privado, el desprestigio al que quieren someter a la sanidad y a la educación, los desahucios y la falta de vivienda, el fraude que supondrán las elecciones del 20N, la reforma de la Constitución que pretende ratificar el pago de la deuda generada por la especulación financiera, entre otras, han sido las razones que han sacado a la calle a más de 30.000 personas en Sevilla.



En esta ocasión y tras el impulso y el trabajo que ha dado la comisión laboral del movimiento, en la que participan varios militantes de CR, un cortejo compuesto por asambleas de barrio, representantes del movimiento estudiantil, trabajadores/as de empresas en conflicto, organizaciones de izquierdas y sindicatos partían una hora antes de la convocatoria oficial hacia el lugar de las salida de la misma. Esta marcha, convocada a iniciativa de una de las asambleas de barrio más combativas de la provincia, el Cerro del Águila, y apoyada como se ha citado anteriormente por la comisión laboral del movimiento, deja patente la necesidad y las ganas de reorganizar el movimiento obrero y de concienciar a la gente de que el verdadero problema no es otro que el actual sistema capitalista.



Al igual que en otras convocatorias del 15M, las consignas de los manifestantes giraban en torno al cuestionamiento de la democracia, hacia la huelga general, al reparto del trabajo, al rechazo del pago de “su” crisis y “su” deuda, “no nos representan”, etc.



Al final de la manifestación en su llegada a las setas, punto de referencia de las movilizaciones del 15M en Sevilla, se dio lectura al manifiesto del 15M que recogía algunas demandas laborales, así como también los manifiestos elaborados por algunas comisiones de trabajo y el de algunas asambleas de barrio como la del Cerro del Águila, que recoge como ejes centrales una serie de puntos como el reparto del trabajo, la prohibición de los EREs, la creación de empleo público o la derogación de la Reforma Laboral.