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El marzo del 2009, se realizaron elecciones presidenciales en El Salvador, ganadas por Mauricio Funes, candidato del Frente Farabundo Martí por la Liberación Nacional (FMLN).
Este resultado ha despertado un gran entusiasmo en el pueblo salvadoreño, por la derrota electoral de ARENA, un partido burgués de derecha que llevaba dos décadas en el poder y, principalmente, por la llegada al gobierno, por primera vez, del FMLN, su dirección político-militar durante la guerra civil que se desarrolló en el país, en 1980-1992.
Pero, como ha declarado la LIT-CI en mayo pasado [1], “esas esperanzas se verán lamentablemente frustradas”. En los servicios públicos de salud la frustración ha venido rápidamente. Todo se inició con la toma de posesión de la Dra. Ana Susana Calderón Díaz como directora regional de la zona Paracentral.
Desde el día 11 de Agosto del 2009, el Sindicato General de Empleados de Salud (SIGESAL) sostuvo negociaciones con la directora, en las cuales planteaba la recontratación de más de 70 trabajadores (médicos, enfermeras, licenciados en laboratorios clínicos, odontólogos, promotores de salud y choferes), despedidos sin justificativa, y la anulación de una serie de medidas contra el derecho que tienen los trabajadores de acceder a las instalaciones de trabajo.
Ante la ausencia de respuestas, se organiza una huelga, desde el 4 al 6 de enero de 2010, en coordinación con la dirigencia sindical nacional y otras seccionales, en las oficinas de dirección regional de San Vicente y también en el Sistema Básico de Salud Integral (SIBASI), almacenes regionales, el Hospital de Zacatecoluca, el hospital de La Unión y el hospital Neumológico.
Se obtiene una primera victoria cuando la directiva de SIGESAL es convocada al despacho de la Ministra de Salud, con el intento de llegar a acuerdos concretos, como el respeto a la estabilidad laboral de los afiliados a SIGESAL, 23 trabajadores y trabajadoras, y la recontratación del personal despedido. Todos estos acuerdos son plasmados en un acta en el cual se incluye que la Dra. Calderón tenia que montar una mesa de dialogo con la seccional de San Vicente.
Pero todos los compromisos firmados en el acta continuaron incumplidos. El SIGESAL decide, una vez más, realizar una suspensión de actividades en las oficinas de dirección regional, en Zacatecoluca y Cuscatlán, iniciada el día 7 de febrero, con demandas relacionadas con los acuerdos obtenidos producto de las mesas de diálogo y otras que buscan mejorar la calidad de trabajo de los trabajadores del sector salud y su libertad sindical, todas éstas, cuestiones contempladas en las leyes y tratados suscritos por El Salvador.
Pero el dialogo es sustituido por medidas violentas de represión ocurridas en la actividad desarrollada en Zacatecoluca, cuando un grupo encapuchado y armado de cuchillas y varillas de hierro atentó contra la integridad física de los afiliados a SIGESAL que desarrollaban sus actividades. Este hecho es de extrema gravedad porque los trabajadores identificaron a los matones como miembros de organizaciones vinculadas al FMLN, por lo que exigen una rápida investigación de los hechos.
Ante de tantos abusos, SIGESAL solicita a todas las organizaciones democráticas y sindicales de los trabajadores el apoyo a su lucha en defensa de los derechos laborales y por la libertad de organización sindical.
* Con la colaboración del MSTC de El Salvador
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