| Argentina: La izquierda propone un modelo socialista |
| Escrito por PSTU - Argentina | |||
| Miércoles 03 de Agosto de 2011 00:54 | |||
¿Qué se pone en juego en las internas abiertas del 14 de agosto y en las elecciones presidenciales del 23 de octubre? Lo que se va a definir es qué tipo de modelo sigue predominando en la Argentina y cómo se va a desarrollar.
Es por eso que Cristina pide el voto para “profundizarlo”. Ella quiere seguir profundizando la política y la economía que el kirchnerismo llevó adelante en los últimos 8 años.
El modelo kirchnerista tiene dos caras. Una, con la que busca mostrarse como progresista; y otra que garantiza el saqueo que nos hacen las multinacionales y sostiene las ganancias empresarias. Sin embargo, son dos caras de una misma política.
Su matriz está basada en la exportación de materias primas (esencialmente soja, automotores, petróleo, gas y minerales), combinada con incentivos al consumo, que posibilita la circulación monetaria para beneficio de los empresarios que trabajan para el mercado interno. Es decir, solo favorecen a los patrones y a las multinacionales.
Muchos compañeros creen que Cristina hace todo lo que es posible. Y que hay que defender la estatización de las AFJPs, la asignación universal por hijo, el cobro de las retenciones a las exportaciones a la soja. Aplauden la política de descolgar cuadros militares de la ESMA con Hebe de Bonafini y las Abuelas, la pelea con Clarín, TN y La Nación, o las críticas al FMI.
Los socialistas del PSTU, que integramos el Frente de Izquierda y los Trabajadores, creemos que algunas de ellas son necesarias, aunque tardías, completamente insuficientes y no atacan los problemas de fondo en la Argentina. Si son atacadas, las defendemos, pero siempre reclamando un proyecto distinto.
Y otras, son directamente golpes de efecto sin resultados prácticos.
A mitad de camino
Un sector importante de la población considera que el gobierno está haciendo todos los cambios “posibles” y que Cristina es la garantía de continuidad de los puestos de trabajo que se generaron desde el 2003, de la posibilidad de llegar con el sueldo a fin de mes o que este gobierno se planta frente al imperialismo.
Pero veamos algunos ejemplos de cómo el gobierno no va a fondo con los verdaderos cambios que hacen falta. La estatización de las AFJP era imprescindible, y durante muchos años reclamamos que se concretara; pero en lugar de utilizar esa plata para otorgar el 82% móvil a todas las jubilaciones, el gobierno prefirió transformarla en una caja boba usada para el clientelismo político, destinarla a negociados con empresarios amigos, para subsidiar empresarios afectados por la crisis mundial o para hacer inversiones públicas que deberían hacer las multinacionales que ganan miles de millones.
En los derechos humanos el kirchnerismo ha jugado un papel nefasto; se mostró como un gobierno que los defendía pero terminó pudriendo desde adentro a las Madres de Plaza de Mayo y las llevó (con la complicidad de Hebe) a la cooptación, el negociado y la corrupción como en el caso Schoklender y la construcción de viviendas. Ni que hablar de la desaparición de Julio López o enjuiciar a todos los represores de la dictadura y desmantelar los aparatos represivos de las Fuerzas Armadas y la SIDE.
La asignación familiar por hijo es una ayuda para muchas familias, pero lo que hace falta es crear más puestos de trabajo genuinos, que se termine la precarización y aumentos de sueldos según la inflación que permitan que los salarios alcancen para comprar la canasta familiar. En lugar de nacionalizar y estatizar, o ponerle límites a las ganancias empresarias, Cristina prefiere ponerle techo a los aumentos salariales.
¿Y el modelo nacional y popular?
Cristina se muestra como el gobierno de lo posible, el que es diferente a Menem, De La Rúa y todos los demás, hasta intenta polarizar el resultado de las elecciones de Capital con el discurso de que con Macri se viene la derecha y hay que enfrentarlo. Nadie puede negar que es diferente al menemismo o a la debacle de la Alianza; pero los socialistas del PSTU debemos ser honestos y mostrar toda una serie de acciones que indican muy claramente cómo el gobierno de Cristina está alejado del progresismo.
Una de estas medidas es la reforma política de la Ley Electoral, que impone la realización de las internas abiertas y obligatorias. La ley va en contra de las libertades democráticas que le arrancamos a la dictadura hace casi 30 años; buscan borrar de las urnas a la izquierda y las opciones electorales de los trabajadores (ver páginas 4 y 5), intentando instalar el derrumbado bipartidismo en la Argentina.
Al gobierno nacional y popular no le tembló la mano a la hora de reprimir a los docentes de Santa Cruz que protestaban en el Ministerio de Trabajo de Tomada, como tampoco tuvo dudas cuando envió a la Gendarmería para desalojar los yacimientos petroleros de Las Heras, en desalojar a los desocupados que reclamaban en la ciudad santacruceña de Pico Truncado o en meter presos a dos de los obreros (Víctor Oñate y Juan José Acosta) que lideraron esa protesta. Como si no alcanzara con lo de Santa Cruz, Cristina envió miles de gendarmes y prefectos para “combatir” la inseguridad en los barrios de la zona sur de la Capital. Las zonas más humildes inundadas de Gendarmería y Prefectura significan una militarización inútil para disminuir la inseguridad, pero además demuestran que el supuesto progresismo del gobierno no existe.
Como explicamos en esta edición de Avanzada Socialista, los trabajadores y el pueblo tenemos la obligación democrática de ir a votar en las internas abiertas del 14 de agosto, romper la proscripción a la izquierda apoyando a los candidatos del Frente de Izquierda y los Trabajadores.
Todo para el saqueo
Hay otros rubros donde el modelo nacional y popular de Cristina se desmorona como un castillo de naipes. En los recursos naturales el kirchnerismo viene dando claras muestras de su política entreguista a las multinacionales: les reduce los impuestos a las petroleras y mineras, les cobra regalías miserables, les otorga convenios de hasta 40 años y no controla absolutamente nada. Si tiene que defender a las multinacionales, no duda en mandar los gendarmes.
Las petroleras y mineras se llevan enormes ganancias del país (42.000 pesos por minuto en el petróleo solamente) saquean nuestros recursos naturales y provocan una enorme contaminación ambiental, además de desabastecer al país de gas, petróleo, electricidad y le hacen pagar al Estado los costos de ese desabastecimiento. Frente a la falta de naftas y combustibles (que huele más a lockout patronal para conseguir beneficios y aumentos de precios) el gobierno está planeando seguir desembolsando subsidios para que las empresas del sector importen combustibles. El subsidio estatal cubrirá la diferencia de costos entre la importación y la venta en el mercado interno.
La deuda externa es otro rubro donde el kirchnerismo quiere mostrarse como que cambió todo, pero en verdad no cambió nada y además aumentó el pago de la deuda con los países imperialistas.
Pese al verso de que con el pago de 10.000 millones de dólares al contado al FMI en el 2005 se había resuelto el problema de la deuda, actualmente debemos y pagamos más que nunca. Hoy la deuda aumentó a 260.000 millones de dólares.
Ahora se prepara para pagar más de 8.500 millones de dólares al Club de París, es decir, a los principales países europeos que están en crisis y exigen platita fresca. Para esto ya firmó el famoso decreto de necesidad y urgencia que le permite utilizar sin dar explicaciones la plata de las reservas del Banco Central.
Inflación, precarización laboral y desinversión social
La inflación es una de las mas grandes penurias que genera el modelo. Todos los meses los precios suben constantemente en detrimento de los salarios de los trabajadores y el pueblo pobre, pero esos constantes aumentos les incrementan las ganancias a los empresarios que venden en el me r c a d o local.
Los permanentes aumentos son producto también de la crisis mundial, que eleva todos los días los precios de los alimentos y las materias primas en todo el mundo, por eso se siguen sintiendo los sacudones de la crisis en Estados Unidos y Europa.
Eso provoca la paradoja de que en un país como Argentina, que produce alimentos suficientes para 400 millones de seres humanos, haya franjas de la población en estado de desnutrición.
Con la inflación, el gobierno de paso, recauda cada vez más por los impuestos que nos cobra (como por ejemplo el IVA) y esa recaudación es muy similar a la que consigue con las retenciones que les cobra a los exportadores.
El problema de la inflación no sería tan grave si hubiera aumentos salariales acordes a la inflación, con una cláusula que los actualice mensualmente, pero junto con la burocracia sindical el gobierno impone techos salariales, siempre por debajo de la inflación.
Como si esto fuera poco, el otro gran problema es el trabajo en negro, por agencia o precario. Más de un 38% de los trabajadores están en negro (en el interior son 42%), incluso trabajando para el propio Estado, a lo que se le debe sumar el trabajo por agencia y los que trabajan en semi esclavitud en talleres clandestinos.
El gobierno propone que para solucionar esta situación denigrante deben ser los propios trabajadores quienes denuncien a sus patrones por tenerlos en negro, lo que casi nadie hace para no perder el laburo. Eso es no hacer nada contra la precarización laboral.
Junto a la precarización, Cristina desarrolla una política de desinversión en las áreas sociales más importantes, esencialmente en salud, educación y vivienda. Nadie puede negar que hacen falta hospitales, salitas de atención en los barrios, más médicos, enfermeras e insumos en la salud pública. Pero también se necesitan más escuelas, docentes mejores pagos y muchísimos elementos para que nuestros pibes puedan estudiar de manera gratuita.
En el caso de las viviendas hacen falta construir 3 millones de casas a lo largo y lo ancho del extenso país que tenemos.
Pero no es esa la política del gobierno y aunque hace algunos planes de viviendas (con grandes negociados con los empresarios amigos del poder) es inconcebible que en un país tan grande y con enormes territorios o reservas monetarias existan millones de argentinos que no tengan viviendas dignas, vivan en villas sin servicios esenciales, estén toda la vida pagando alquileres o no tegan un pedacito de tierra para vivir y construirse la casita.
No pago de la deuda
Con un decreto hay que suspender inmediatamente los pagos de la fraudulenta deuda externa que ya aumentó a 260.000 millones de dólares, de la que este año el gobierno de Cristina pagará 7.500 millones de dólares. Ahora quiere pagarle a los países europeos 8.500 millones de dólares. Es imprescindible desconocer este fraude que viene de los tiempos de la dictadura e iniciar una investigación sobre el conjunto de la deuda. Además es necesario nacionalizar la banca y el comercio exterior.
Nacionalización de los recursos naturales
Para terminar con el saqueo y el envío de las ganancias al exterior, debemos nacionalizar todos los recursos naturales, expropiando las multinacionales que saquean el petróleo, el gas, los minerales y el campo. El estado debe hacerse cargo, bajo control de los trabajadores, de la exploración, extracción, producción y comercialización de todos los recursos y productos.
Contra la inflación e para defender el salario y las jubilaciones
Necesitamos un salario mínimo vital y móvil igual al costo de la canasta familiar. Hace falta un decreto del poder ejecutivo que imponga una cláusula automática de aumento mensual de los salarios de acuerdo a la inflación, el 82% móvil para los jubilados y la baja de la edad jubilatoria. Eliminación del IVA para los productos de la canasta familiar y del impuesto a las ganancias para los trabajadores.
Eliminación de la precarización laboral
Ilegalizar el trabajo por agencia, contratado y en negro, estableciendo la inmediata efectivización de todos los trabajadores, la eliminación del período de prueba y el contrato temporal por agencias. Es necesaria una cláusula de expropiación sin indemnización de toda empresa cuyos dueños se nieguen a cumplir estas medidas.
Transportes y servicios públicos para todos
En lugar de seguir subsidiando con miles de millones a las empresas de servicios y privatizadas, necesitamos expropiar (sin indemnización bajo control obrero) todo el sistema nacional de transportes, incluyendo líneas aéreas, ferrocarriles, transporte rutero, líneas de ómnibus, flota fluvial y marítima.
Planes de viviendas y créditos a largo plazo
Hay millones de trabajadores sin casas, pagando alquileres carísimos y muchos otros viviendo en villas o sin un pedazo de tierra. Por un plan nacional de viviendas en manos del estado que garantice la construcción de viviendas y que cada familia pague como máximo un 25% de sus ingresos mensuales. Expropiación de vivendas ociosas especulativas.
Por más escuelas, hospitales e infraestructura
Las escuelas y hospitales se caen a pedazos, en todos lados falta personal, insumos y muchos edificios. Para revertir esta situación debemos instrumentar un plan de obras públicas para la construcción de escuelas y hospitales, aumentando los presupuestos de salud y educación. Hay que revertir las reformas ordenadas por el Banco Mundial y la 2° Reforma del Estado. La salud y educación deben ser públicas, gratuitas y de calidad para todos. La universidad debe estar al servicio de los trabajadores y el pueblo, derogando la Ley de Educación Superior menemista.
Por la defensa de las mujeres trabajadoras
Las mujeres trabajadoras debemos tener derecho a elegir el momento de la maternidad. En el país hacen falta miles de jardines maternales y de infantes gratuitos de calidad en lugares de trabajo, estudio y en los barrios. Hay que legislar para que no se pueda despedir a las trabajadoras embarazadas. Las madres jefas de familia deben tener prioridad a la hora de conseguir un puesto de trabajo y recibir un salario mínimo mientras esté desocupada. Hay que poner en marcha un plan de educación sexual en las escuelas y trabajos, de entrega gratuita de anticonceptivos, junto con el aborto legal y gratuito en los hospitales públicos. Fuente: Avanzada Socialista n° 7 - Periodico del PSTU- Argentina, sección de la LIT-CI
|
| Más artículos: ... |
|---|
|

¿Qué se pone en juego en las internas abiertas del 14 de agosto y en las elecciones presidenciales del 23 de octubre? Lo que se va a definir es qué tipo de modelo sigue predominando en la Argentina y cómo se va a desarrollar.















