| Congresos sindicales de Brasil: Un paso al frente en la reorganización |
| Escrito por André Freire de Conlutas |
| Miércoles 02 de Junio de 2010 21:28 |
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Para el Congreso de la Clase Trabajadora se inscribieron 502 entidades y movimientos, la mayoría ligada a la Conlutas. De este total, participarán 220 Sindicatos, además de oposiciones sindicales, minorías de comisiones directivas, movimientos populares, estudiantiles y de lucha contra las opresiones. Cerca de 900 asambleas se realizaron en todo el país, demostrando la gran representatividad de este evento.
Debates
El II Congreso Nacional de la Conlutas tendrá como principales puntos de discusión el balance de la construcción de esta organización en los últimos seis años y la definición de las propuestas de la Conlutas para el Congreso de la Clase Trabajadora.
El Congreso de la Clase Trabajadora puede consolidar un importante paso para la disputa de la dirección de las luchas de la clase trabajadora y el conjunto de los explotados y oprimidos: la unificación de las organizaciones que componen la Comisión Pro-Central en un mismo ente nacional de frente únic0.
Están inscritas para el Congreso de la Clase Trabajadora 20 tesis, que disputarán la atención y el voto de los miles de delegados. La militancia del PSTU participa de la Tesis “Avanzar en la unidad para fortalecer las luchas de la clase trabajadora”. Tesis esta en que participan también otras agrupaciones de la Conlutas, como Alternativa Socialista (AS), de Río Grande del Sur; el Colectivo Paulo Romão de Rio de Janeiro; Alternativa Revolucionaria Socialista (ARS), del estado norteño de Pará; el grupo de sindicalistas de Maranhão, Libertad, Socialismo y Revolución (LSR), entre otros. Cuenta además con la firma de 102 comisiones directivas de Sindicatos, oposiciones, minorías de directivas y movimiento popular y estudiantil.
Existen puntos fundamentales que representan un acuerdo bastante importante entre la mayoría de las tesis: la nueva organización debe ser independiente de los gobiernos y patronos, debe adoptar una estrategia y un programa socialista, su prioridad de actuación será en las luchas de los trabajadores, defenderá el internacionalismo proletario, entre otros puntos que fueron acumulados en los debates preparatorios.
Sin embargo, a menos de dos semanas para la realización del Congreso de la Clase Trabajadora, persisten polémicas muy importantes sobre carácter, concepción, funcionamiento y dirección de la futura organización. Todas las polémicas serán definidas por la votación de los delegados, consolidando la democracia obrera desde el inicio de la fundación de la nueva organización.
Dos concepciones opuestas de organización
La Conlutas puso en marcha su construcción en 2004, reflejando el proceso de ruptura con el gobierno Lula de un sector de los trabajadores y de una importante franja del activismo.
Desde su fundación, la Conlutas siempre buscó expresar una superación en relación a la CUT y demás centrales sindicales, tanto desde el punto de vista político y programático, como en su carácter y concepción de entidad.
Por ello, desde el inicio la Conlutas buscó, por primera vez en la historia del movimiento de masas en Brasil, organizar en su interior, además del movimiento sindical, también los movimientos populares urbanos y rurales, los movimientos clasistas de lucha contra las opresiones y los estudiantes.
Además de la innovación en la cuestión del carácter de la entidad, la Conlutas representó una innovación también en la cuestión de su funcionamiento interno y su estructura de dirección. El Congreso de fundación de la Conlutas, en 2006, consolidó un funcionamiento profundamente democrático en la entidad.
En la Conlutas, la dirección política de la entidad se forma a partir de una Coordinación Nacional, que se reúne cada dos meses, con una representación directa de las organizaciones y movimientos, definiendo los rumbos políticos y organizativos de la entidad.
La propia Coordinación Nacional elige una Secretaría Ejecutiva Nacional (SEN), formada por 21 representantes de entidades y movimientos afiliados, garantizando la proporcionalidad cualificada, con mandatos revocables en cualquier momento, cuya tarea es administrar la actividad cotidiana y garantizar el cumplimiento de las resoluciones tomadas en la Coordinación. Esta estructura de dirección facilita inclusive la adhesión de nuevas entidades, movimientos y organizaciones que, inmediatamente después de su entrada, ya pueden componer directamente la dirección de nuestra entidad.
Esta concepción fue determinante para consolidar la Conlutas como una organización de frente único, donde las organizaciones políticas de la clase trabajadora son siempre bienvenidas. Pero quien define las posiciones de la entidad son los representantes elegidos por las entidades de base, que votan de forma soberana sus posiciones en los foros legítimamente constituidos.
Este funcionamiento es profundamente más democrático que la concepción desarrollada hasta hoy en la CUT, donde la dirección elegida conduce sola a la organización, en el intervalo entre los Congresos. Esta concepción “cutista” fue progresiva en su inicio, marcado por el ascenso del movimiento sindical, pero, con el retroceso de los años 90, facilitó el proceso de burocratización y alejamiento de la CUT de los intereses de los trabajadores.
Desgraciadamente, el bloque Intersindical y Unidos propone ahora al Congreso de la Clase Trabajadora el retorno, en su esencia, al modelo de funcionamiento y de dirección existentes en la CUT, lo que consideramos un gran retroceso respecto al que conquistamos con la Conlutas.
La propuesta de la Intersindical, apoyada por Unidos, es elegir en el Congreso una dirección formada por individuos (dirigentes), con más de 40 integrantes, que dirigirá la nueva organización hasta el próximo Congreso, probablemente de aquí a dos años. Y, aún más, transforma la Coordinación Nacional en un foro prácticamente vacío y sin poderes, pues pasaría a reunirse más espaciadamente, subordinada en la práctica a la dirección elegida en el Congreso.
Una de las grandes tareas del Congreso es derrotar esta concepción ya superada y mantener la concepción que conquistamos con la Conlutas. Felizmente, además de nuestra tesis, otras agrupaciones de la Conlutas, y hasta fuera de ella, estarán juntos en la defensa de esta posición.
Incluso podemos estar de acuerdo en elegir la Secretaría Ejecutiva Nacional en este Congreso, de forma extraordinaria, pero siempre que ésta sea menor, con mandatos revocables y totalmente subordinada a la Coordinación Nacional, que deberá mantener sus reuniones cada dos meses, siendo el foro privilegiado de dirección de la nueva organización.
Lucha y unidad en la misma entidad Otra polémica importante es la cuestión del carácter de la entidad. El bloque Intersindical – Unidos defendía en el inicio de los debates preparatorios que la nueva organización fuera únicamente del movimiento sindical, exigiendo que dejáramos a un lado las entidades de los otros movimientos que ya se organizaban en la Conlutas.
Tras los debates en la base, este sector retrocedió y aceptó la participación, con alguna restricción, del movimiento popular. Pero, desgraciadamente, siguen con la posición de dejar fuera de la organización al movimiento estudiantil y los movimientos clasistas de lucha contra la opresión.
Argumentan que la presencia de estos movimientos debilitaría el carácter clasista de la nueva organización, desconociendo el programa y la concepción de estos movimientos, e ignorando la historia de la misma Conlutas.
La construcción y el fortalecimiento de la Conlutas demuestran que es posible desarrollar una experiencia exitosa de central sindical y popular, sin perder el clasismo y las iniciativas propias de una central sindical. Basta ver el papel que la Conlutas desempeñó durante el año de 2009 en las campañas salariales y en la lucha contra los despidos. Y, ahora, el rol que está cumpliendo en la lucha de los funcionarios públicos y de los jubilados.
Nuestra propuesta contempla, incluso, que los estudiantes y movimientos de lucha contra las opresiones tengan un peso conjunto de 5% en el voto de los foros de decisión de la nueva organización, pues defendemos que son los trabajadores, en especial los obreros, los que deben ser el sector dirigente de las luchas de transformación de la sociedad.
Pero entendemos también que sólo vamos a obtener éxito en nuestra lucha estratégica, por el fin del capitalismo y por la construcción del socialismo, si la clase trabajadora en su movilización conforma una gran alianza de clase, con todos los explotados y oprimidos.
Además del argumento del policlasismo, esos sectores defienden que los estudiantes y los movimientos de lucha contra las opresiones no pueden ser orgánicos en la nueva organización y que, como máximo, pueden componer un foro de unidad de acción (de luchas) con las entidades sindicales. Sería un retroceso significativo si dejáramos de tener un funcionamiento orgánico de todos estos sectores de lucha en la misma organización. Perderíamos fuerza en nuestras acciones y elaboraciones.
Por lo tanto, será fundamental que el Congreso de la Clase Trabajadora mantenga el carácter sindical y popular construido en la Conlutas. Nuestra tesis, junto con varias otras de agrupaciones de la Conlutas, estarán juntas para derrotar esta propuesta que limita el carácter de la organización que queremos construir.
Construir un plano de acción para las luchas
Además de las importantes definiciones sobre estrategia, programa, concepción y carácter de la nueva organización, el Congreso tiene la importante tarea de definir un plan de acción que arme a la clase trabajadora y al conjunto de los explotados y oprimidos para resistir a los ataques de los patronos y de los gobiernos.
La crisis de la economía capitalista internacional continúa. Brasil, que fue afectado significativamente por la crisis al final de 2008 y en 2009, se benefició de la recuperación parcial de la economía internacional al final del pasado año. Pero ya existe un nuevo momento de pico de la crisis internacional, con foco en Europa y países como Grecia, Portugal, España e Italia.
Los gobiernos europeos ya empiezan a aplicar planes de ajustes, proponiendo la reducción de sueldos y jubilaciones, despidos y corte de gastos públicos. Una vez más, quieren echar los costos de la crisis sobre los hombros de los trabajadores.
En Brasil no es diferente. Aún en un cuadro de recuperación parcial de la economía, los patronos y el gobierno Lula están buscando aplicar preventivamente la misma receta. Como ya podemos ver en el Proyecto de Ley n º. 549 que busca congelar por diez años los sueldos de los funcionarios, y en la dureza de los patronos en la mayoría de las negociaciones salariales.
Los trabajadores brasileños deben seguir el ejemplo de los trabajadores europeos, en especial de los griegos, y seguir el camino de la lucha. Sólo la movilización en defensa de nuestros derechos puede derrotar los ataques de los patronos y gobierno.
El Congreso de la Clase Trabajadora tiene que definir un plan de acción que plantee la necesidad de la unificación de las luchas y las campañas salariales del segundo semestre. Necesitamos construir, en este año, un gran día nacional de luchas y paralizaciones, unificando las luchas de nuestra clase con el conjunto de los explotados y oprimidos.
Conlutas-Intersindical
La definición del nombre de la nueva organización es otra decisión importante del Congreso de la Clase Trabajadora. El nombre necesita expresar el proceso real de unificación entre las organizaciones que componen la Comisión Pro-Central, y mantener lo que acumulamos hasta ahora en la lucha por la construcción de una alternativa de dirección para los trabajadores del país.
De las seis entidades que convocan el Congreso, solamente la Conlutas y la Intersindical dejarían de existir si el Congreso aprueba la unificación. Las otras organizaciones - MTL, MTST, Mas y Pastoral Obrera de São Paulo – continuarían existiendo, afiliándose a la nueva organización.
Estamos viviendo todavía la construcción de una alternativa de dirección, en el que el Congreso representará un significativo paso al frente, pero no será el fin de este proceso. Por lo tanto, vamos a defender que el nombre de la nueva entidad exprese la presencia de las dos principales organizaciones que pueden unificarse en el Congreso: la Conlutas y la Intersindical, sin ningún demérito de las demás. |
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¡Está confirmado! La ciudad de Santos (SP), además de abrigar el mejor fútbol de Brasil en la actualidad, recibirá también dos importantes eventos del proceso de reorganización de los movimientos sindical, popular y estudiantil brasileños: El II Congreso Nacional de la Conlutas, que tendrá lugar los días 3 y 4 de junio, y el Congreso de la Clase Trabajadora, que se realizará el 5 y 6 del mismo mes, ambos en el Centro de Convenciones Mendes.















