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¿Por qué el golpe parlamentario y por qué tan vertiginoso? PDF Imprimir Correo electrónico
PARAGUAY
Escrito por PT - Paraguay   
Miércoles 11 de Julio de 2012 13:02
Las causas del golpe parlamentario se deben buscar en motivaciones políticas de clase o sectores de clase e intereses económicos de la burguesía en nuestro país.
 
Dentro de ese contexto, consideramos que una probable causa es que Lugo, paulatinamente, dejó de ser útil para los burgueses y grandes propietarios de nuestro país. Fue mostrando que cada vez tenía menos efectividad en atajar al campesinado pobre del cual se vienen desprendiendo sectores –no sabemos el tamaño real-, que perdieron la paciencia, como el grupo de Curuguaty, y que se muestran dispuestos a “morir matando” en la lucha y resistencia por la tierra. No está probada la versión de los luguistas que afirman que la masacre de Curuguaty fue un montaje o producto de infiltración.

En ese sentido, puede decirse que el caso Curuguaty fue un detonante que estimuló y aceleró el complot reaccionario que ya venía incubándose y madurando a través de otros hechos que causaban incomodidad creciente en los sectores más reaccionarios y poderosos.

¿Qué es lo que más le preocupó del caso Curuguaty a la gran burguesía? Que Lugo dejó de ser un efectivo dique y que sectores de los carperos estaban desbordando a sus dirigentes nacionales, generando un cuadro de situación inestable e imprevisible para los negocios del campo.

Estos negocios –que giran sobre la tierra- son centrales en la economía capitalista del país y configuran el sector social esencial de la burguesía nacional. No hay “nada peor” para la burguesía que la falta de seguridad y de previsibilidad para su capital y sus ganancias. Siendo el problema de la tierra de carácter estructural, la masacre de Curuguaty con 6 policías muertos y otros varios heridos, hizo sonar la alarma en los sectores más rancios y reaccionarios.

Contrariedad en el PLRA
 
Otra de las causas que contribuyó a la consumación del golpe parlamentario es la contrariedad, el fastidio creciente que estaba produciendo la política de Lugo y el Frente Guasu de ningunear al Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), partido que fue, durante los cuatro años de gobierno, el principal soporte político de Lugo.

En este contexto debe señalarse no sólo que Lugo y el Frente Guasu les daban cada vez menos señales a Blas Llano (presidente del PLRA) de que apostarían a él de cara a las elecciones 2013, sino que más bien se inclinaban hacia la candidatura del periodista Mario Ferreiro o cualquier otro.

Además, Llano tenía que mostrar algo de dignidad para reposicionarse como referente para un sector de la burguesía luego de que Lugo nombrara al colorado Rubén Candia Amarilla en el Ministerio del Interior e hiciera caso omiso a su ultimátum de 48 horas para cambiarlo, humillándolo públicamente.  

Ante esta situación, Blas Llano y su “equipo joven” –dirección del PLRA, -, cerraron la conclusión de que lograrían más ventajas comparativas para ellos, con Federico Franco en el gobierno que continuar con un Lugo que cada vez con mayor frecuencia les hacía el vacío o les desairaba.

Pérdida de respaldo político
 
Lugo había surgido de un triunfo electoral distorsionado de las masas trabajadoras en el 2008, canalizando un gran hartazgo político contra las expresiones políticas burguesas. En ese sentido fue como un gobierno burgués “anormal”.

Esto fue así aún cuando Lugo, durante su gobierno, prestó valiosos servicios a la burguesía y al imperialismo producto de su política de “conciliación de clases” que es probadamente inservible para el pueblo trabajador. Las fuerzas conservadoras y reaccionarias de nuestro país siempre estaban con la agenda de “normalizar” su gobierno en cuanto fuera posible.

Esta decisión de “golpearle” se dio en un momento en que Lugo estaba en abierto debilitamiento en su respaldo político de amplia raigambre popular. Su política de neoliberalismo ortodoxo con alta criminalización y represión, asistencialismo focalizado y limitado, además de nulas medidas socio-económicas de cambios reales para el pueblo trabajador, condujo a que vaya perdiendo su respaldo incondicional a nivel de las masas populares. Y aunque logró retener el apoyo político de los núcleos dirigenciales del movimiento campesino y otros sectores como el sindical, integrados al aparato estatal, era notoria la caída del apoyo popular de masas a su gobierno.

El desencanto y desprestigio de Lugo, está en la base de la hasta ahora escasa reacción de las masas populares a su meteórica destitución.

Papel de Cartes
 
Lugo y otros referentes de su gobierno le dan un papel central a Horacio Cartes -pre candidato presidencial del Partido Colorado-, en el golpe parlamentario pues, supuestamente, el nombramiento de Candia Amarilla en el Ministerio del Interior podría favorecer a la presidenta del Partido Colorado Lilian Samaniego, también precandidata presidencial.

Consideramos que Cartes jugó a duro opositor a Lugo, pero como eje de su campaña electoral para ganarse simpatías en la derecha dura y rica y entró en la onda del juicio político aprovechando el detonante de Curuguaty como parte de la política de desgaste a Lugo.
Aunque no se puede descartar que haya puesto mucho dinero, quizás millones de dólares, para la captación de votos a nivel de diputados y senadores cuando la ecuación fue cerrando, nosotros no vemos un rol político protagónico en la arquitectura golpista como quieren presentar Lugo y los del primer anillo luguista.

Otros hechos
 
Varios otros hechos convergieron para armar la tormenta perfecta y se fueron sumando y acumulando. Por un lado, el veto de Lugo a la ampliación presupuestaria al Tribunal de Justicia Electoral, privando de 50 millones de dólares a los partidos burgueses para contratar miles de operadores políticos en un momento electoral clave, y por el otro, el hartazgo de la cúpula de la Iglesia Católica con los escándalos interminables de paternidad irresponsable y licenciosa vida del ex obispo Lugo, minando agudamente la credibilidad de los obispos.

Luego de la masacre de Curuguaty, Lugo nombró un Comandante de la Policía fuertemente criticado por su inutilidad “operativa” y que significó el pase a “retiro” a los más renombrados policías anti-EPP, como Aldo Pastore y Carlos Altemburger (el Ejercito del Pueblo Paraguayo, EPP, es el elusivo grupo armado que operaría en el norte del país).

Es decir, Lugo estaba mostrando a los dueños de este país, además de incapacidad para dar “seguridad” a los grandes negocios del campo y a las trasnacionales del agronegocio, una insoportable irresponsabilidad política. 

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