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PT rechaza nuevo pacto Lugo-Uribe PDF Imprimir Correo electrónico
PARAGUAY
Escrito por Comité Ejecutivo - PT Paraguay   
Martes 16 de Marzo de 2010 14:59

El gobierno de Lugo-PLRA esta decidido a “colombianizar” el aparato represivo del país.

En solemne acto realizado en la Cancillería nacional, los gobiernos de Lugo y Uribe uscribieron otro acuerdo “para luchar contra el terrorismo y el crimen organizado”. En presencia del canciller Héctor Lacognata, el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Jaime Bermúdez, acompañado de altos jefes policiales de su país, explicó que el acuerdo servirá para la “formación, estructuración y capacitación del personal policial”. Se formaliza lo que, en los hechos, venía ocurriendo.

Las buenas relaciones entre Lugo y Uribe datan desde los inicios del gobierno del ex Obispo. Pero en los últimos meses dieron un salto evidente. Fernando Lugo, sin contentarse con aplicar los métodos represivos colombianos en nuestro país, recientemente se deshizo en elogios al asesino Álvaro Uribe. Durante la cumbre de presidentes de Latinoamérica en México, aseguró jactancioso: “con Colombia tenemos una de las mejores relaciones en América Latina. Dio la casualidad de que en esa cumbre, el único presidente con el que he pedido una reunión bilateral fue con Uribe para tratar de convenios de cooperación. Me aseguró (Uribe) que estamos en buen momento para extirpar el mal del secuestro y el terrorismo” (ABC, 6/3/10).

¿Se puede pedir mayor claridad en esta declaración? No es necesario explicar demasiado el papel y la política del gobierno con el que Lugo dice tener “una de las mejores relaciones en América Latina”: un gobierno lacayo del imperialismo yanqui, que actúa como su plataforma política y militar dentro del continente y que, según informes de la propia Fiscalía colombiana en base a confesiones de los ex paramilitares, se cometieron 30.470 asesinatos, 2.500 desapariciones forzadas y 1.000 masacres en diferentes regiones del país. (Agencia ANSA, 17/2/10). Todo con aval y protección político-jurídica de Uribe. Hay decir las cosas como son: Lugo transa con asesinos.

El Partido de los Trabajadores (PT) rechaza este nuevo acuerdo con Uribe. El mismo no tiene otro fin que perfeccionar la represión a las luchas sociales y populares.

Sigue la cacería en el norte

Hay que reconocer que Lugo y Uribe están “por buen camino”, pero en el sentido de reprimir y criminalizar las luchas en nuestro país. Los operativos militar-policial-fiscales, aunque con menos destaque mediático, continúan en el norte, donde en los hechos se vive un estado de sitio. Tal como lo había anunciado Lugo, el aparatoso despliegue no iba ser por una o dos semanas. La excusa sigue siendo el denominado EPP, en nombre de su captura se pagan (con dinero del pueblo) millonarias recompensas a nuevos pyragués[1]; pero la cuestión de fondo, la verdadera tarea estratégica es derrotar al movimiento campesino y de masas, en esa conflictiva zona, y en todo el país.

El “gran desafío” de Lugo

No por casualidad, en una reciente entrevista, al ser consultado sobre el “gran desafío de su gobierno ahora”, Lugo respondió: “La seguridad. El tema de la seguridad es el gran desafío. Un elemento es tener unas fuerzas policiales bien equipadas, estructuradas, que puedan dar respuestas rápidas en momentos de inseguridad” (La Nación, 7/3/10). La “seguridad”, ¡cuando no!, pero la seguridad para los ricos propietarios.

¡Impulsemos acciones unitarias!

Lugo-Filizzola, con asesores colombianos y norteamericanos, están reforzando al máximo el aparato represivo. Es preciso denunciar y combatir esta política reaccionaria y macartista. El acuerdo con Uribe esta en el sentido de profundizar esta política.

Se impone la unidad para luchar, tal como el reciente acto de la OCN y otras fuerzas sociales en Concepción que, de cara a la represión, salieron a las calles a protestar.

Llamamos a la izquierda en general a rever su política de apoyo o silencio cómplice ante la continuidad de las tropas especiales en el norte. Sólo una acción unitaria y masiva, que exprese un claro repudio a esta política del gobierno y que goza de la simpatía de la derecha tradicional, puede tener la contundencia necesaria para cambiar la situación.

Comité Ejecutivo - PT

Asunción, 10 de marzo de 2010

 

[1] término guaraní que designaba a los informantes que denunciaban "sospechosos" en la época de la dictadura del general Stroessner (1954-1989)


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