| La bancarrota del capitalismo. Un fantasma recorre Europa… |
| Escrito por Davide Margiotta - PdAC Italia |
| Martes 11 de Mayo de 2010 00:09 |
El fantasma de la revolución
Mientras escribimos estas líneas, en la noche del jueves (6 de mayo), las fuerzas de la represión griega dispersaron por enésima vez el asedio popular al parlamento, que acaba de aprobar el plan de austeridad necesario para que el país tenga acceso al préstamo de más de 100 mil millones de euros que la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional concedieron a Grecia para evitar la bancarrota.
En el corazón de la Europa imperialista, las masas rebeladas atacan el símbolo máximo del poder burgués.
Los acontecimientos de estos días no son fruto de una explosión repentina: Grecia es el país europeo en el cual los efectos de la crisis se han sentido con más violencia. En los últimos años el país ha sido escenario de huelgas, ocupaciones de fábricas y luchas, como las de los profesores, movilizaciones estudiantiles y ocupaciones de escuelas y universidades, hasta la explosión de diciembre de 2008 con barricadas levantadas por los manifestantes en las principales ciudades, desencadenadas por el asesinato del joven Alexis por la policía.
La bancarrota del capitalismo Como escribimos hace un año, relatan también los artículos de los compañeros griegos de la organización trotskista Okde-Ep, tras de la enésima ola de revuelta en el aniversario del asesinato de Alexis ya estaba presente en la realidad el fantasma de la bancarrota. En estos años los gobiernos de la burguesía (tanto aquellos de centroderecha de la Nueva Democracia, como aquellos de centroizquierda de los socialistas) atacaron fuertemente las condiciones de vida de los trabajadores. Mientras decenas de miles de millones de euros eran entregados a los bancos, cortaban las pensiones, la educación, el estado social, y privatizaban todo lo que era posible. La burguesía desde siempre sólo conoce una única receta para salir de las crisis periódicas del capitalismo: hacer que las masas paguen la cuenta. Seis meses atrás, frente a la bancarrota de Dubai, el primer ministro socialista Giorgio Papandreou aseguraba que “no había ningún peligro de bancarrota para Grecia”. Hoy, delante de una situación que se volvió insostenible para evitar la bancarrota, la única salida es el auxilio internacional. La quiebra de un país de la Unión Europea tendría consecuencias devastadoras para todo el sistema capitalista mundial. Basta pensar en el banco francés BNP Paribas que reveló que sus negocios con Grecia son de 5 mil millones de euros, mientras la Societé Generale dijo tener negocios de 3 mil millones de euros. No es por casualidad que el ministro Tremonti declaró todavía esta noche que “nadie está excluido de los riesgos”. Según muchos observadores y analistas burgueses, España, Portugal e Italia son los países más expuestos a sufrir del “contagio” griego. Para restituir el préstamo, el gobierno socialista elaboró un plan con muy fuertes ataques a las masas populares. En el sector privado, serán reducidas las indemnizaciones por despidos y todavía serán ampliadas las posibilidades para renunciar. En el sector público, además de los cortes de 30% de los sueldos, serán reducidos el 13º y el 14º sueldo para los que ganan menos de 3000 euros brutos y abolidos para los que ganan por encima este monto. A partir de 2011 la edad de jubilación de los hombres y mujeres será equiparada (por el alto, obviamente). Además, serán aumentadas en 10% las tasas sobre los combustibles, bebidas alcohólicas, cigarrillos. El ministro de Hacienda, Giorgio Papaconstantinou, anunció que el PIB griego se contraerá en 2010, indicando que la deuda pública aumentará hasta el 140% del PIB. Explotar la protesta Si bien es cierto no existe una relación mecánica entre la crisis del capitalismo y el crecimiento de la lucha de clases, también es cierto que era previsible una respuesta en las calles frente a tan duro golpe a las condiciones de vida de las masas populares (mucho más en un país en el cual una de cada cinco personas, vive bajo de la línea de pobreza). Hace días las principales ciudades del país están bajo el fuego y las llamas de la multitud enfurecida que desafía abiertamente la policía y cerca constantemente el parlamento. Durante los enfrentamientos murieron tres personas asfixiadas en un Banco en el cual fue lanzada una bomba molotov. El régimen burgués y su propaganda obviamente buscan explotar este trágico incidente (nadie sabía que había personas en el edificio, privado de medidas anti-incendio, pero eran trabajadores amenazados de despido si se adherían a la huelga) para desacreditar el movimiento. No tuvieron éxito: las protestas se amplían cada vez más. Hagamos como en Grecia! Como repetimos hace tiempo, la crisis económica del capitalismo no quedó atrás porque las razones que la provocaron permanecen (en una frase: caída de la tasa de lucro, que se manifiesta en una crisis de súper producción. Las mercancías no encuentran más mercados). El proletariado griego hace años lucha heroicamente por la propia supervivencia, sin embargo las propias direcciones reformistas (de los sindicatos a los llamados partidos de la izquierda radical - los estalinistas del KKE y Syriza), son incapaces de formular un programa de clase que responda a las necesidades de los trabajadores en esta fase. Es altamente probable que la situación griega no quedará aislada y es tarea de los trabajadores de toda Europa, extender el contagio griego por todo continente. Hoy todavía no existe aquel partido mundial de la revolución necesario (como la historia nos ha enseñado) para conducir esta y otras explosiones revolucionarias que ocurrirán hasta la victoria (esto es la superación del capitalismo y la construcción de un nuevo sistema social más elevado, en el cual la humanidad sea el centro y no más los intereses de pocos). Por esto la ausencia de una dirección internacional revolucionaria con influencia de masas, con secciones en todos los países, es hoy un problema que necesita ser resuelto urgentemente: construyendo en las luchas este partido, esto es la Cuarta Internacional. Para hacer esto son necesarias organizaciones que intervengan en las luchas con un programa transitorio de reivindicaciones (reivindicaciones que lleven los trabajadores a la comprensión de la imposibilidad de reforma de este sistema y la necesidad de derrumbar los gobiernos burgueses de todos los matices para instaurar el gobierno de los trabajadores). La Liga Internacional de los Trabajadores está empeñada en esta perspectiva. Como escribimos en la declaración de ayer del Comité Central del PdAC, lo más importante que podemos hacer ahora en Italia es movilizar todas las fuerzas del movimiento obrero y de los jóvenes, salir en todas las plazas de Italia en solidaridad con la sublevación de las masas griegas, organizar en tiempo breve una gran manifestación de solidaridad internacionalista. Y después, sobre todo extender y organizar las luchas en nuestro país: ¡para hacer como en Grecia! Fuente: web del PdAC, 07/05/2010
Traducción: Jessica Barquero
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